CÓMO SUPERAR LA PÉRDIDA

LA INVENCIÓN DE LA SOLEDAD O COMO ASUMIR LAS PÉRDIDAS PERSONALES.

Éste ha sido siempre uno de los títulos de Paul Auster que más renombre ha tenido. Como muchas de las novelas de Auster tiene una parte de trasfondo autobiográfico. "La invención de la soledad", se trata de un libro intimista, con apariencia sencilla y sin embargo extraordinariamente profundo. La idea en torno a la cual se desarrolla el libro es la de dos muertes, primero la del padre del protagonista y después la de su abuelo. Se trata más bien de un ensayo en donde el hijo (y luego nieto) va desgranando los recuerdos de su padre y asumiendo poco a poco (primero física y después anímicamente) la desaparación de su progenitor. Es un libro muy humano, a veces tan intenso que produce dolor, por lo que en mi opinión quizá pueda ser una buena terapia para superar la muerte de una persona querida, aunque sin duda de una manera dolorosa y eficaz, ya que es adentrarse de frente en la realidad y asumirla. El libro se divide en dos partes, la primera de unas 100 páginas y la segunda de unas 140. No es un libro muy extenso pero sí muy profundo, como he dicho, por lo que quizá no se lea demasiado rápido.


LA PRIMERA PARTE. RETRATO DE UN HOMBRE INVISIBLE.

En esta parte del libro, el protagonista se enfrenta a la repentina muerte de su padre. Tendrá que asumirla físicamente, incluso dehaciéndose de todas las pertenencias del muerto, y también espiritualmente. En cuanto a las pertenencias, me ha dado por pensar en la cantidad de trastos que acumulamos y que por alguna extraña razón nos obstinamos en no despegarnos de ellos. Y cuando uno se muere, todo eso tiene que desaparecer, o ser vendido, regalado, empaquetado... ¿Qué será de nuestras cosas y nuestro legado cuando hayamos muerto...?

En cuanto a la ausencia emocional, es sin duda la más dura. El protagonista irá poniendo sobre papel todos los recuerdos que tiene de su padre, los buenos y los malos. E incluso al deshacerse de las cosas de su padre, encontrará cualidades de éste que le eran totalmente desconocidas. Revivirá las vivencias pasadas con él, los tiempos buenos y los tiempos malos. Aquí también aparece una parte autobiográfica de Auster, refiriéndose a la etapa que vivió en París y en la que su padre fue a visitarle, lo cual ocurrió en la realidad y lo encontramos adentrado en la ficción. Pero el protagonista de "La invención de la soledad" irá mucho más allá, e intentará entender a su padre en base a las cosas que éste tuvo que vivir. Descubrirá las historias familiares incontables, que han quedado sepultadas por el olvido y los acontecimientos que marcaron a su padre y lo hicieron ser como era.

Asímismo, al quedarse sin padre, él mismo se convertirá en padre y en hijo con respecto a su persona, y hará un análisis extraordinario de su propia relación con su hijo, su figura de padre para su hijo Daniel.El propio Auster deja reflejado lo difícil que es realizar ese análisis de las relaciones con su padre y de la figura del mismo. Pero lo que más le aterra es enfrentarse a la última palabra, al final de esa refelexión, porque con ese fin tendrá que asumir de una vez por todas que su padre está muerto y que nunca volverá a tenerlo a su lado. Con esto enlazo con lo que decía párrafos atrás ¿qué será de nosotros cuando hayamos muertos?, ¿quiénes nos recordarán? Auster lo refleja así en el libro:

"Varios días de silencio. A pesar de las excusas que he intentado inventarme, creo comprender lo que me sucede. Cuanto más cerca llego al final de lo que soy capaz de decir, más me cuesta decirlo. Quiero posponer el momento del fin, y de ese modo pretendo convencerme de que sólo acabo de empezar, de que la mejor parte de mi historia todavía está pendiente. Por vanas que suenen estas palabras, ellas se interpusieron entre mí y el silencio que sigue aterrorizándome. Cuando ponga un pie en el silencio, significará que mi padre ha desaparecido para siempre."


LA SEGUNDA PARTE. EL LIBRO DE LA MEMORIA

Esta segunda parte, constituye un amalgama de sentimientos sin mucho orden ni concierto, mezcla de realidad y ficción, entroncando directamente con el Auster que hemos conocido en otras de sus novelas. Comienza con los recuerdos de los días posteriores a la muerte de su padre y entronca con la muerte de otra figura importante en su vida, la de su abuelo. Aunque en esta muerte no se centra tanto, quizá por esperada, quizá por ser su abuelo y no su padre. Pero en cualquier caso realiza un montón de reflexiones sobre estos aspectos de su vida y otros muchos, como la separación de su mujer, el tiempo que vivió en París... He de decir que me ha gustado más esta parte que la otra. La razón para mí es sencillisima, y cualquiera que me conozca la reconocerá. En esta parte, como he dicho, renace el verdadero Auster, el mago de las ilusiones y de la palabra, pero el mago también del laberinto. Siempre me ha gustado Auster precisamente porque escribe de una forma muy similar a como yo pienso, y en circunstancias escribo. Cuando me gusta mucho una cosa y tengo tantísimas cosas que decir al respecto, me sucede que se me agolpan las ideas sin orden ni concierto, y voy uniendo un punto con otro y el otro con uno, sin que tengan mucho en común.

Pues eso ocurre con Auster y así queda patente en esta novela. En ella habla de habitaciones, de muchos tipos de habitaciones, relacionadas con las vidas de sus dueños (algo así como dime cómo vives y te diré quién eres). Habla de viajes, de sueños, de cuentos infantiles. Y aquí sale una de las venas del Auster culto, que conoce y reconoce la cultura europea de la que hablábamos. Entre los entresijos de estas páginas podremos asistir al cuento de Pinocho en su versión original, o al lamento y la inteligencia de la Sherezade de Las Mil y Una Noches. Si tuviera que describir la forma de escribir de Auster, probablemente haría un dibujo con una puerta, que abre otra puerta, que a su vez vuelve a abrir otra puerta. Algo así como una matrioshka infinita, de la que van saliendo más y más, pero con la particularidad de que no son todas iguales, ni tienen la misma cara ni los mismos colores, ni tienen por qué ser necesariamente la misma cosa. Ya lo dije antes, Auster en un mago de las ilusiones, de la literatura, de los cuentos... y sobre todo del azar, siempre presente en su vida y en la de sus libros. Mucho se ha hablado del azar en la obra de Auster pero para hablar de eso, tendríamos que dedicarle una opinión en exclusiva.

Si me dejáis, de esta segunda parte me quedo con este párrafo, que además de ser pura poesía, creo que refleja perfectamente lo que Auster quiere transmitir con esta novela:

"También es cierto que a veces la memoria le llega en forma de voz, una voz que habla en su interior y que no es necesariamente la suya. Le habla con el tono en que se narran los cuentos a los niños, aunque a veces se burla de él, o le exige atención, o lo maldice en términos contundentes. En otras ocasiones, distorsiona adrede la historia que le cuenta, cambiando los hechos para acomodarse a sus deseos, ajustándose a un interés dramático más que a la verdad. Entonces él debe hablarle con su propia voz y ordenarle que se detenga, devolviéndola al silencio de donde vino. En algunas ocasiones, la voz le canta; en otras, incluso susurra; y en otras más simplemente tararea, titubea o gime de dolor. Incluso cuando no dice nada, él sabe que sigue allí, y en el silencio de esa voz callada, él espera que hable."


MI OPINIÓN SOBRE EL LIBRO

Como habréis notado, yo soy una austeriana. Y aunque este libro quizá no sea el mejor de este autor por supuesto que lo recomiendo. ¿Por qué? por muchas razones, porque aprenderéis mucho y lo disfrutaréis. Aunque al principio se haga pesado porque su lectura no es fácil, te enganchas a él y sigues chutándote sus palabras como una droga. Mi recomendación es que se lea con tiempo, saboreándolo, como un buen vino. Porque dice tantas cosas en tan poco espacio que te hará pensar y reflexionar, darle la vueltas y la revuelta, plantearte tu propia vida, e incluso tu propia muerte o la de algún ser querido, desde otra perspectiva.

Sin duda no es el mejor libro que he leido, ni tampoco uno de los mejores, pero creo que es uno de los que más me han aportado personalmente y por eso os lo recomiendo. Además, la editorial Anagrama tiene una colección de bolsillo de todos los libros de Auster, con buena letra y un precio muy asequible, fáciles de transportar y manejar. No dejéis de leer a Auster; Leedlo, porque merece la pena y tiene muchas cosas que contaros.


Comentarios

LAKY ha dicho que…
Uy, uy, uy, me parece que no me convence para mi segundo acercamiento a Paul Auster. Ya metí la pata con "Viajes por el escriptorium", que no es que no me gustase, pero tampoco me pareció nada del otro mundo y quiero elegir muy bien mi segunda novela de este escritor. Creo que, de momento, Brooklyn follies, va a la cabeza!
Ro ha dicho que…
Hola Itaca:

He descubierto tu blog hace unas horas y, por lo poco que he visto, me ha parecido interesante :) Así que lo visitaré con gusto y frecuencia.

Agradecerte también la recomendación de este libro de Auster, más que nada porque sin ser un voraz lector me gusta leer cosas que me entretengan y me enseñen algo, además de que aún no he leído nada de este señor.


Nos vemos por nuestros respectivos blogs ... ¡ un cordial saludo ! :)

RO.

Entradas populares