EL MAÑANA QUE JAMÁS AMANECIÓ

Hoy se estrena oficialmente en Madrid un musical que dará mucho que hablar en los próximos meses. Se trata de “Los Miserables”, la adaptación (bastante fidedigna por cierto) de la novela de Víctor Hugo, que tras su magnífico éxito ininterrumpido en el West End londinense durante veinticinco años, vuelve a Madrid por segunda vez si no me equivoco.

Pero algunos privilegiados hemos tenido la maravillosa oportunidad de disfrutar alguna de sus sesiones de preestreno y ya podemos daros nuestra opinión sobre este musical. Yo misma estuve ayer por la noche en el Teatro Lope de Vega en plena Gran Vía, y aún no he asimilado la magnífica obra que el reparto de Los Miserables desplegó ante nuestros ojos. Desde aquí, ya lanzo mi alegato inicial a que este musical hay que verlo sí o sí. Desde hoy hasta julio tendréis la oportunidad de verla por vosotros mismos, y creo que no debéis dejarla pasar.

Los Miserables, basada en la novela de Víctor Hugo, cuenta la historia de Jean Valjean, un hombre condenado injustamente a galeras durante años por haber robado un pan para comer. Cuando consigue un permiso de libertad temporal intenta rehacer su vida, pero su condición de ex convicto le impide volver a integrarse en la sociedad, que no le da una oportunidad. Por ello, cambia su identidad para lograr ser un hombre de bien, pero sufrirá durante años la implacable persecución de Javert, uno de sus carceleros, quien se obsesionará con darle caza y acabar con él, creyendo que un ladrón jamás puede reformarse. Valjean conocerá a Fantine, una madre soltera de una pequeña niña, quien a las puertas de la muerte le pedirá a Valjean que se ocupe de su hija Colette, y éste la adoptará como su propia hija.

Los Miserables constituye una historia de amor y de lucha, totalmente apasionante, en la que se entremezclan elementos políticos. Las barricadas, la lucha por la libertad y el convulso siglo XIX en París se verán reflejados en los entresijos de esta historia.

La adaptación de este musical (no he visto el de Londres, por lo que no puedo comparar) es sencillamente impresionante, capaz de dejarte sin palabras. 31 actores y actrices sobre las tablas, con unas voces impresionantes que lo llenan todo. Una escenografía que es capaz realmente de trasladarnos a las calles convulsas de revoluciones del París de la primera mitad del siglo XIX y una estética de lucha por la libertad que hace que no se nos quite de la cabeza el lienzo “La libertad guiando al pueblo”, de Delacroix, que representa la insurrección burguesa de 1830, dramática y sangrienta, tal como la retrata Víctor Hugo en la historia de Los Miserables y como la vemos representada ante nuestros ojos.

Destacaría el profuso y bien elaborado decorado (entiendo que tomado de otras puestas en escenas como la del Musical de Londres), así como el buen hacer de todo el reparto. Sin embargo, existen dos voces que superan ese buen hacer, la de Gerónimo Rauch en el papel de Jean Valjean, y la de Lydia Fairen en el de Eponine.

No hay palabras para definir una obra de arte, y la adaptación musical de Los Miserables que actualmente se representa en el Teatro Lope de Vega en plena Gran Vía madrileña, sin duda lo es.

Comentarios

fjredondo ha dicho que…
Posiblemente me de el antojo de sacar entradas para esta navidad (si es que quedan),
fjredondo ha dicho que…
Bueno, dicho y hecho. Ya tengo las entradas, 65 euros cada una así que espero disfrutarlo.
ITACA ha dicho que…
A mí me costaron la mitad, pero era preestreno. Eso sí, me encantó. Espero que las disfrutes y que no me hagas comerme las entradas o algo así si no te gusta... :S

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