INTERCAMBIEMOS COSAS Y SEAMOS LIBRES

Creo que he exagerado un poco con el título pero es que desde hace tiempo estoy entregada a la causa, aunque no sé cómo apoyarla ( a la causa, digo). Creo que esto se está convirtiendo en una especie de diálogo de besugos... pero intentaré clarificar (no prometo nada).

Hace años, yo vivía bastante apegada a los objetos que plagaban mi vida, la mayoría de ellos trastos inservibles. Después de unas cuantas mudanzas y otro modo muy diferente de ver la vida, me sobran muchas cosas. Sin embargo, sigo echando de menos un sistema de intercambio más fluido en nuestro país. No puedo dejar de fijarme en países como Reino Unido o EE.UU. donde se hacen mercadillos de intercambio, existen multitud de tiendas de segunda mano, páginas web etc. Pero nada, aquí seguimos muy lejos de tener un mercado de segunda mano como dios manda. Salimos de la venta de vehículos y casa y la segunda mano la hemos olvidado. Y si se nos ocurre por ejemplo llevar un montón de libros a una librería de viejo, si nos dan 50 centimillos por cada uno, ya podemos tirar cohetes.

La verdad es que no sé cómo hacerlo, éste es sólo un post con ideas en voz alta, pero creo que deberíamos generar una web de intercambio o algo parecido. Algo similar a lo que ocurre con los libros en Bookmooch por ejemplo, cuelgas lo que te sobra, la gente te lo va pidiendo, vas ganando puntos y consiguiendo otras cosas.

Estoy segura de que en tu casa (si la tuya, la de quien está leyendo este blog ahora) hay muchas cosas que yo querría y en la mía muchas que querrías tú. Pero ninguno lo sabemos, y mientras las cosas se acumulan, nos agobian, nos pesan, se convierten en una cobra... Por eso debemos intercambiar y ser un poquito más libres.

Ayer cené con mi amiga Belén y me habló de una cena en enero donde la gente se intercambia regalos de reyes que no quiere. Me parece una idea estupenda, ¿o es que no habéis tenido nunca un familiar que te haya regalado un bolso del Pato Donald a tus 30 tacos? Pues yo sí, y ahora que lo pienso, lo cedí al mundo, nuevito, dejándolo en un banco de un  parque (me pregunto qué habrá sido de él). Desde luego me parece una idea estupenda y pienso ir de cabeza a ella.

¿Alguna idea?

Me encantaría que este post se llenase de comentarios con propuestas. A ver si se cumple...

Comentarios

Espe ha dicho que…
Aquí es que parece que a la gente le da alergia eso de las cosas de segunda mano. Con lo bien que viene hacer limpieza de vez en cuando y deshacerse de cosas que seguramente a otros les harán el apaño...
geminisdespechada ha dicho que…
en mi casa precisamente no hay muchas cosas, pero sí.. voy a preguntar a mi amiga lo de la cena de intercambio, te acabo de mandar la invitación al grupo de facebook :)
fjredondo ha dicho que…
La mejor forma de darte cuenta de la inutilidad de guardar cosas que no utilizas es sufrir una mudanza. Es el momento en que piensas "¿para que coño guardaré yo esto si no lo he utilizado en los últimos diez años?"
Por cierto me estoy iniciando en el mundo del Ebay a ver si pesco un Ebook de segunda mano en buen estado y a precio razonable.
Helen ha dicho que…
A mi me parece una idea muy interesante, por ejemplo, muchos videojuegos yo los compro de segunda mano (porque es bastante habitual eso de pagar 70 euros por un videojuego que acaba de salir, y cansarte de él en cuanto te lo has pasado). Sin embargo otras muchas cosas no estamos acostumbrados. En mi trabajo hay mucha gente que es extranjera, y que viene a vivir aqui durante unos meses o unos años nada más. Cuando regresan a sus países siempre dejan en el tablón de anuncios notas de mercadillos que organizan para vender las cosillas que no se van a llevar (televisores, vajillas, colchones...). Yo la verdad es que intento siempre darle salida a cosas que ya no uso, sobre todo en ropa que me he puesto una o dos veces, y muchas veces compro ropa en buen estado de otras personas.

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