COGE UNA SONRISA Y ¡¡¡ACUÉRDATE DE SONREÍR!!!

Hoy no es noviembre, aún es octubre… Pero no creo que existan tantas diferencias: el otoño va llegando, los suelos se van cubriendo con ese manto dorado de nostalgia y hojas secas, vamos cambiando a ropa más de abrigo y las melancolías al lado de la chimenea vuelven a formar parte de nuestras vidas.

En realidad, no creo que exista tanta diferencia no ya entre octubre y noviembre, sino entre mayo, enero, agosto… ¿qué más da? Cualquier día es un momento fantástico para sonreír y necesitamos la sonrisa tanto como el oxígeno, el problema es que a veces lo ignoramos y otras veces lo olvidamos.

La foto que voy a incluir ha sido un pequeño guiño del destino, una sonrisa al fin y al cabo. Y he tenido el placer de encontrármelo en este día gris. Hoy es viernes, no debería ser un mal día (aunque ninguno debería serlo) y sin embargo, mientras esperaba el autobús veía las caras de hastío de la gente. Gente con sueño, gente con frío, gente que ha perdido las ilusiones…

No podemos perder la ilusión, ni en los peores momentos. Y cualquier día es bueno para sonreír, para afrontar el futuro, para mirar con ilusión… Pero insisto, a veces se nos olvida.

Por eso, entre ese ambiente gris y taciturno, en aquella cola del autobús en que casi nadie sonreía, de repente vi un guiño del destino pegado en la marquesina. Una simple hoja (ver foto) en la que se nos recuerda que precisamente en los momentos más grises es cuando la sonrisa es más necesaria.

Por eso, simplemente el autor de este precioso regalo escribía:

"Si te has levantado con el pie izquierdo, si llevas días sin sonreír, si lo necesitas, si quieres regalarle una sonrisa a aquella persona… si simplemente quieres recibir una sonrisa, por favor, coge una y acuérdate de sonreír.”

No me podía creer que hubiese tanta gente a mi alrededor, esperando al autobús, y que nadie se hubiese parado a leer este maravilloso mensaje. Las caras a mi alrededor seguían grises, taciturnas, hastiadas… pero a mí una sonrisa enorme me iluminaba por dentro y por fuera. Como cualquier momento es bueno para sonreír y aquel desconocido me había regalado una sonrisa, ni corta ni perezosa acepté su ofrecimiento y cogí mi sonrisa de aquel anuncio. No se trataba de un número de teléfono al que llamar, un simple dibujito que era capaz de alegrarme el día. Qué cosa tan sencilla y sin embargo a veces qué complicado lo hacemos todo.

Con mi sonrisa en el bolsillo, decidí adornar mi boca también con otra. Y así me vine a trabajar, sonriendo en el autobús, sonriendo por la calle, sonriendo al entrar por la puerta… Porque a veces los pequeños gestos valen más que todas las palabras del mundo y una simple sonrisa invita a sonreír, a pensar que las cosas nunca son tan horribles y que sobre todo, después de la peor tormenta posible, absolutamente siempre sale el sol.

¿¿Os parece poco motivo para sonreír??

¿A ti qué te hace sonreír?

Haz una lista, piensa en cosas positivas, intenta fijarte en los pequeños detalles con los que cada día te sorprende el mundo y sobre todo, esfuérzate en sonreír.

Empapelemos las marquesinas y los postes del mundo con nuestras sonrisas. Regala sonrisas, regala esperanza… y seguro, seguro, seguro que este día de otoño será más especial con ese simple gesto.

Comentarios

geminisdespechada ha dicho que…
esta tarde voy a poner un cartelito de esos, claro que sí!! gracias por recordármelo :)
geminisdespechada ha dicho que…
y para que me deje activar los comentarios de seguimiento tengo que poner otro..
ITACA ha dicho que…
Geminis: si lo haces, please haz fotos y me las pasas, que te las publico en un post!!!!
Espe ha dicho que…
Bueno, ya te dije "en el otro lado" que me daban ganas de poner cartelitos de estos, así que igual me animo y todo.
Pepa ha dicho que…
:)

Entradas populares