VACACIONES EN MADRID (PARTE II): EXPOSICIÓN POMPEYA: CATÁSTROFE BAJO EL VESUBIO


La primera semana de enero tuvimos unos días de vacaciones y decidimos quedarnos en Madrid y aprovechar para visitar algunos museos, pasear por el centro y disfrutar un poco de las cosas de Madrid que se nos pasan en el día a día. Uno de esos días fuimos a ver la exposición sobre Pompeya que recientemente han inaugurado en la Sala de Exposiciones del Canal de Isabel II junto a la Plaza de Castilla.

Mira que tengo cerca esta sala de exposiciones, ya que hace algún tiempo vivía a escasos tres minutos andando de ella, y ahora trabajo también prácticamente al lado. Sin embargo, no sé muy bien por qué, parece que tengo una visita anual a la misma y que, casualmente, suele coincidir con el mes de enero. La última vez que había visitado esta sala de exposiciones había sido hace precisamente un año, con motivo de la Exposición de Leonardo Da Vinci, que vimos aproximadamente por estas fechas a principios del año 2012.

El caso es que queríamos aprovechar para ver esta exposición esos días de vacaciones, y así poder evitar los fines de semana, donde normalmente suele haber más afluencia de público, más colas y no se ve todo igual de bien. Creo que en parte acertamos, aunque tratándose de fechas navideñas al fin y al cabo (fuimos el día 4 de enero, un par de días antes de Reyes) había bastante gente, y de hecho cuando fuimos a por las entradas, a eso de las 12.30 de la mañana, nos encontramos con que estaban agotadas hasta las 15 horas del mismo día. No nos supuso especial problema, decidimos irnos a comer a un oriental cercano que conocemos, y a las 15 horas allí estábamos a la entrada como clavos. Pero bueno, quizá en determinadas fechas sea conveniente sacar las entradas previamente por internet y ahorrarte colas y sobre todo ahorrarte malas sorpresas como encontrarte sin entradas.

DATOS PRÁCTICOS.

La Exposición denominada
 Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio estará en el Centro de Arte Canal desde el 6 de diciembre del 2012 al 5 de mayo del 2013. Dicho centro de arte se localiza en el número 214 del Paseo de la Castellana, a la altura de Plaza de Castilla. Este centro de arte, localizado en el Canal de Isabel II, acoge exposiciones muy importantes con una periodicidad de dos o tres grandes exposiciones al año.

Para llegar hasta allí, se puede utilizar el
 transporte público. Lo mejor es el metro, que nos deja justo frente a la entrada del Canal; podréis coger las líneas 1, 9 y 10 hasta Plaza de Castilla. Pero es que además existen decenas de autobuses que pasan por Plaza de Castilla, por lo que también es una buena opción. En cuanto a ir en coche, no suele haber mucho problema para aparcar por la zona (salvo que haya partido en el Bernabeu), aunque todo es zona azul y verde.

En cuanto a los horarios, está
 abierto todos los días de 10 de la mañana a 21 horas de la noche. Se tarda aproximadamente una hora o una hora y media en ver la exposición, por lo que creo que debéis tener en cuenta el tiempo que necesitáis para poder verla con calma y apreciar sus detalles. Todo depende en gran medida de la afluencia de público que haya el día que vayáis, ya que si estáis prácticamente solos, resulta mucho más fácil de ver, mientras que si hay mucha gente, podréis sufrir colas que harán que os lleve más tiempo.

Las
 entradas cuestan 6 euros por persona, aunque existen entradas reducidas al precio de 3 euros para mayores de 65 años o jubilados, estudiantes, profesores y guías de la Comunidad de Madrid, familias numerosas y grupos de entre 10 y 25 personas. La entrada además es gratuita para menores de 6 años, desempleados y minusválidos.

Para sacar las entradas, podemos hacerlo:

-
 Directamente en las taquillas del Canal (No suele haber problema entre semana, pero festivos y fines de semana podemos encontrarnos con colas o incluso con que no haya entradas. Podemos acercarnos previamente a la taquilla y sacar las entradas para otro día o ese mismo día más tarde).

- Pero si no nos viene bien acercarnos hasta allí y no queremos dejarlo para última hora y encontrarnos con colas o con que no haya entradas (la verdad es que cuando fuimos nosotros no había colas ni problemas) se pueden sacar
 por Internet. Las podéis encontrar en la web de entradas.com, donde os cobrarán 0,50€ por gastos de gestión por cada entrada.

- Además, también se pueden sacar
 por teléfono a través del 902221134. Desconozco si existen gastos de gestión a través del teléfono ni cuánto nos cobran por ellos en su caso, aunque debéis contar con que probablemente los haya. Este teléfono está disponible de lunes a domingo de 10 a 24 horas para poder sacar nuestras entradas.

- En la red de
 cajeros de Bankia y Cajas del Grupo Rural.

POMPEYA: LA CATÁSTROFE DEL VESUBIO.

Creo que pocas catástrofes sucedidas en el mundo antiguo han tenido un eco tan importante en el tiempo como la sufrida por Pompeya y algunas localidades cercanas a ella como Herculano y Estabia, que fueron literalmente sepultadas bajo las cenizas expulsadas por el volcán Vesubio. Esta exposición persigue darnos más
 datos sobre esta catástrofe, cómo ocurrió, qué sabemos de ella, qué consecuencias tuvo, por qué ocurrió, las posibilidades de que vuelva a suceder en el futuro y sobre todo cómo vivían los habitantes de Pompeya en el año 79 d. C., que fue cuando ocurrió la tragedia: su arte, sus costumbres…

Pompeya fue literalmente
 tragada o más bien sepultada por el Vesubio y al ser sepultada bajo sus cenizas, la ciudad se quedó parada en el momento de la tragedia, de manera que al excavarla, parecía que no había pasado el tiempo y que hubiésemos regresado a la Pompeya del siglo I de nuestra era. Paradójicamente, precisamente por el modo en que fue destruida, constituye el yacimiento más importante y mejor conservado de la Antigua Roma.

La presente exposición
 Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio persigue mostrar al visitante dos cuestiones fundamentales:

1.
Cómo era la vida en la antigua Pompeya. La ciudad sepultada se mantuvo exactamente igual a cómo era y vivía en aquel entonces, de manera que podemos entender mucho más de ella a través de sus restos que de cualquier otra ciudad antigua.

2.
Reinvindicar la figura del Rey Carlos III (por aquel entonces aún no Rey de España pero sí Rey de Nápoles), cuya pasión por la arqueología hizo posible la explotación de los yacimientos de Pompeya, Herculano y Estabia y que hoy podamos disfrutar de exposiciones como ésta y que los restos del yacimiento no fueran expoliados y llegasen en perfectas condiciones hasta nuestros días.

SECCIONES DE LA EXPOSICIÓN.
El recorrido a través de esta exposición lo haremos por 10 diferentes fases, que incluirán la siguiente información:

1.
El origen de Pompeya. Pompeya era una rica y bella villa romana cuando fue destruida, pero su origen, una vez más, está asociado a la mitología. En concreto, se dice que fue el propio Hércules su fundador.

2.
Casa de Menandro. Es una de las casas más importantes de Pompeya, conservada en gran medida como era en el primer siglo de nuestra era. Se denominó Casa de Menandro porque en ella se encontró un fresco con la imagen de Menandro, comediógrafo griego.

3.
La pintura pompeyana. Pompeya ofrece hoy en día el conjunto de pinturas murales más importante del mundo antiguo, ya que la explosión del Vesubio permitió conservarlas en muchos caso intactas, o casi. En esta exposición te explican que el conocido como color rojo pompeyano (presente en muchos de los frescos) se cree que era originariamente amarillo ocre y que se oscureció precisamente por las cenizas del volcán. Llama especialmente la atención poder ver en la exposición el fresco que representa a la poetisa griega Safo, que yo recuerdo de mis libros de literatura del colegio y que desconocía que se hubiese encontrado precisamente entre las ruinas de Pompeya.

4.
La vida privada. Los yacimientos de Pompeya nos han permitido conocer el estilo de vida de los pompeyanos, sus costumbres, los objetos que tenían dentro de sus casas, la distribución de las mismas etc.

5.
El ocio. Las ciudades romanas poseían gran cantidad de actividades lúdicas: teatro, circos, anfiteatros con gladiadores e incluso tabernas y lupanares.

6.
La calle. Pompeya estaba llena de vida, en ella había todo tipo de comercios (panaderías, fruterías, talleres). Los mercados de la carne y del pescado constituían el centro neurálgico de la ciudad.

7.
Siete metros bajo la ceniza. La explosión del Vesubio cubrió a Pompeya, Herculano y Estabia bajo siete metros de ceniza y todas ellas fueron olvidadas hasta su descubrimiento por Carlos III en el siglo XVII.

8.
El rey arqueólogo. Carlos III jugó un papel fundamental en el descubrimiento primero de Herculano y luego de Pompeya y Estabia. Su papel no ha sido suficientemente valorado por la historia ya que este enorme descubrimiento se lo debemos a él.

9. Estilo pompeyano. Pompeya fue descubierta en el siglo XVII y durante el siglo XVIII algunos de los enseres y muebles encontrados en las excavaciones se pusieron de moda, siendo copiados por los talleres de la época y replicados en objetos lujosos hechos durante el siglo XVIII.

10.
Las pompeyas españolas. El impagable tesón de Carlos III y su amor por la arqueología no se quedó sólo en Pompeya, sino que ya como Rey de España inició el estudio del yacimiento de Itálica en Sevilla, de Segóbriga en Cuenca o Mérida en Cáceres.
 

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Esta exposición creo que
 está muy bien trazada y que a través de los objetos expuestos en ella y los diversos vídeos sobre Pompeya que podemos ver dentro de la misma exposición, nos permite aprender muchísimas cosas sobre Pompeya. Personalmente, yo creo que esta exposición nos aporta tres cosas fundamentalmente:

1.
Conocer la vida de la Pompeya romana. Lo que se ha descubierto en los yacimientos de Pompeya es único en el mundo, nos permite conocer absolutamente cómo vivían los pompeyanos, cómo eran sus casas, sus costumbres, qué comían, cómo vestían, qué objetos utilizaba, qué joyas poseían etc.

2. Descubrir a Carlos III no sólo como un buen rey (para mí es uno de los tres únicos buenos Borbones que han tenido el trono español) sino además como un amante de la arqueología y del arte. La Historia no le ha rendido el culto que verdaderamente merece y todos estamos en deuda con él, pues gracias a él conocemos Pompeya y sus secretos.

3.
Reflexionar sobre la absoluta catástrofe natural y humana que vivió Pompeya, que si lo piensas además fue absolutamente terrible. Miles de almas perecieron en aquella catástrofe. Y sobre todo hay que reflexionar sobre el Vesubio. La explosión del Vesubio fue especial porque durante muchos años había acumulado miles de gases inflamables que terminaron saliendo a la superficie en una explosión sin precedentes. Pero ésa no fue la única vez que el Vesubio entrase en erupción, de hecho desde entonces hasta ahora lo ha hecho en diversas ocasiones y se ha llevado varias localidades por delante (entre ellas un pueblo pequeño durante la Segunda Guerra Mundial). Y el Vesubio no sólo puede, sino que volverá a entrar en erupción antes o después, sólo es cuestión de tiempo. Y es imprevisible. Mi gran pregunta es, ¿cómo sabiendo que antes o después sucederá el ser humano sigue siendo tan necio? No olvidemos que a los pies del Vesubio hay decenas de localidades, entre ellos la ciudad de Nápoles, que no es precisamente pequeña.

Creo que es
 una exposición muy recomendable y que realmente merece una visita. Estará en el Canal hasta principios de mayo, por lo que aún tenéis tiempo para disfrutarla.


Comentarios

Pedro ha dicho que…
No debería perdérmela
También querÍa haber ido estas Navidades pero al final no pudo ser. Me gustaría ir antes de que la quiten
Besos

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