ESTÁ LLOVIENDO, EL CIELO ESTÁ GRIS

Está lloviendo, el cielo está gris,
llueve, llueve, llueve y yo no quiero salir,
pero es bueno que llueva hoy.


Ésta es la cantinela que se trae mi amita últimamente. Mira que está pesadita, todos los días arriba y abajo con la cancioncita de marras... No sé por qué, creo que tanta lluvia y tanta humedad le están afectando seriamente al cerebro. Y eso que ella es del norte, donde llueve mucho, pero tantos años en Madrid han debido transformarla en una persona de secano. Y claro, luego llueve, se moja, me mojo yo y encima no hace más que cantar estupideces... En fin...


Al parecer, según cuenta ella, la canción es de un programa que veía en la tele cuando era pequeña. Un tal Barrio Sésamo dice ella. La verdad es que yo ni idea, es la primera vez que lo oigo, en casa lo único que ve la pequeñaja (y por ende todos los que estamos alrededor) es La Casa de Mickey, y ni os cuento hasta dónde estoy yo de la dichosa MickeyDanza!!! La cancioncilla de la Mickey Danza es aún una pesadilla peor que la del Está lloviendo de la amita. Al menos la de la amita sólo sale en los días de lluvia, pero es que la del Mickey Mouse raro es el día que no la escucho, aunque haga un sol estupendo.
Que sí, que sí, que ya sé que hoy vengo con muy malas pulgas. Pero es que, a pesar de ser un perro de agua, no me gusta la lluvia. Quizá haya a quien le suene contradictorio (a mí desde luego no, ya os lo aviso), pero una cosa en lanzarme en picado en cuanto veo un río (cosa que siempre hago y a lo que no sé resistirme) y otra muy diferente salir por fin al parque tras horas esperando y encontrarme con que me mojo mis lindas patitas y que además caen gotas desde el cielo y termino empapado.

No, definitivamente no me gustan los días de lluvia. Es que no puedo con ellos... ¡¡¡los odio!!! Y además, la canción de mi amita es un poco tonta. Porque ella dice llueve, llueve, llueve y yo no puedo salir. Y aquí, da igual que llueva, porque yo tengo que salir a la calle. Y cuando salgo, ¡zas!, me mojo.
Por eso mi amita, que está en todo, decidió ampliarme el fondo del armario. Y es que mi amito se queja de que él tiene menos prendas de ropa que yo. Entre nosotros, es un poquito exagerado… porque yo sólo tengo cuatro cosas y él tiene muchísimas más, aunque reconozco que para ser un perro, no está mal. Tengo dos jerseys y dos abrigos. Y de uno de ellos, del chubasquero, es del que hoy quiero hablaros.

Los jerseys están bien para el invierno, digamos que tengo uno de entretiempo y otro de invierno crudo (por llamarlo de algún modo, lo uso cuando hace un frío de pelotas en Madrid -perdón por la expresión-). Pero si llueve, se moja el jersey y por ende me mojo yo. Necesito por tanto chubasqueros o impermeables para los días de lluvia.
Hace un par de años o así, mi amita me compró una gabardina para la lluvia. Aún la tengo y la utilizo habitualmente. Es de color marrón oscuro y con ella tengo un aire a lo Shherlock Guau Holmes. Pero es muy finita, y cuando llueve en el frío invierno madrileño, paso frío.

Pero mi amita encontró la solución perfecta con el Chubasquero Trixie TCoat Orleans. Por fuera es impermeable y hace que no me moje, y por dentro está tiene un agradable y calentito forro polar que hace que no coja frío ni catarros. En estos días fríos y lluviosos, me viene fenomenal tener algo así.
Para no variar, la amita lo compró en Zooplus, que es una página web que utiliza habitualmente y donde me compra muchas cosas. Este chubasquero me lo compró por lo menos hace un par de años, pero le he sacado mucho partido y sigue como nuevo. En zooplus.es aún está en venta y podéis comprarlo para vuestros perretes. Cuesta entre 9,90€ y 19,90€, por lo que, como veis, tiene un precio muy asequible. Depende su precio de la talla que utilice vuestro perro. Tenéis una guía de tallas para perros en la propia página web, pero realmente la talla que utilizará vuestro perro será la de su longitud dorsal, es decir, la distancia desde su cuello hasta el inicio del rabo. Las tallas van desde los 35 hasta los 70 centímetros. Para que os hagáis una idea, la mía es la de 45 centímetros.

Este chubasquero tiene muchas cosas buenas. Le queda bien a casi todos los perros porque es ajustable. En la parte inferior dispone de unas cintas que se adhieren con velcro y que, pasándolas por debajo de nuestro lomo, harán que el chubasquero se nos adapte como un guante. Además, en la parte posterior, en los faldones sobre nuestras patas traseras, disponen de dos pequeñas gomitas que sujetan también los faldones a nuestras patas, se nos ajustan también ahí y resulta de lo más cómodo.
Muchas veces, el problema de este tipo de cosas es que a los perretes (que no debéis olvidaros de que quienes lo utilizamos somos nosotros, no los amitos que los compran o los humanos que los diseñan), no nos permiten correr bien. No es el caso ni de mi jersey favorito (del que algún día también os hablaré) ni de este chubasquero de invierno. Se me adaptan tan bien que no tengo problemas para correr libremente. Eso sí, el problema es que cuando salgo con esto, normalmente está todo encharcado y embarrado, y como no me gusta mojarme mis lindas patitas, muchas veces no corro tanto. Pero no es cuestión del chubasquero, sino de la maldita lluvia. Grrrrrrrr…… Insisto, no me gusta nada la lluvia ni me va a gustar nunca, aunque os empeñéis.


Una de las cosas que más le gustan a mi amita es que es reflectante. Sí, así como lo oís (o más bien como lo leéis). El chubasquero es de un discreto color negro, pero los bordes del propio chubasquero, los de la cinta y las huellecitas que tiene de adorno son blancas y reflectantes. Cuando estamos de noche y yo me escabullo a lo mío por el parque, mi amita tiene facilidad para verme porque esta indumentaria me delata. No es algo que me guste especialmente, entiendo que mi amita le vea utilidad, pero no es agradable eso de ir reflectando por ahí, ni tampoco encontrarte ningún perro reflectante de frente, aunque sea otro. En este caso, he de decir que resulta mucho más discreto que otros que hay por ahí, que he visto perros con chalecos reflectantes como para pasearse por la M-30, y tiene tela la cosa…
Otro dato muy importante es que se puede lavar en la lavadora. Lógicamente, teniendo en cuenta que soy un cocker y mi estatura no es muy alta, suelo llenarme de barro los bajos de mi impermeable. Y si no es así, con el propio uso a través de los meses, digamos que al final del invierno resulta recomendable darle una agüita a mi impermeable. Mi amita lo mete en la lavadora (eso sí, no a más de 30 grados) y sale perfecto. Limpísimo, brillante y como nuevo, así de fácil.

Con este chubasquero no nos mojamos el lomo, pero lo que es inevitable es mojarse las patas, la cabeza y en mi caso las largas orejotas. He visto que hay algunos perros por el parque que llevan prendas con capucha, pero yo no lo veo, y mi amita dice que es ridículo (ella sabrá qué considera ridículo y qué no). En cuanto a las patas, me han contado que hay hasta zapatos para perros pero yo nunca los he visto y espero que mi amita no se vuelva loca, conserve su buen criterio y no me obligue a ponerme en mis lindas patitas semejante despropósito (que os recuerdo que el único antecedente animal con botas era un gato, y a mí no es una especie que me caiga muy bien precisamente). Que sí, que ya sé que no me gusta mojarme las patas pero ¡¡¡no os digo lo que me parecería salir con botas a la calle!!!
Además, cuando llueve mucho, mi amita me seca las orejotas un poco con el secador y las patitas y la cabeza con una toalla. Aprovecha y si ve que las patas están sucias, en seguida me mete en la ducha y me las aclara, así que tampoco hay mucho problema. No es que me gusten estos trámites, pero reconozco que si saliese a la calle sin el chubasquero me mojaría muchísimo más y sería peor, que a la vuelta es capaz de hacerme una sesión completa de peluquería esta amita mía.

Si queréis regalarle este chubasquero tan estupendo y a la vez tan calentito a vuestros amigos de cuatro patas, sólo tenéis que pedirlo en Zooplus. Tened en cuenta que tardan aproximadamente una semana en enviároslo, pero os lo mandan a vuestra casita y recién llegado, zas, ya se lo podéis poner a vuestro perrete.
Bueno, chicos, me alegro mucho de que mi amita me haya dejado venir hasta aquí a contaros mi experiencia con este chubasquero. Espero también que algún amigo de cuatro patas reciba como regalo este chubasquero antes o después gracias a mi opinión. Ahora os dejo, que en Madrid sigue lloviendo y yo me tengo que ir al parque, qué remedio… No me interpretéis mal, que me encanta ir al parque, lo que no me gusta es ir cuando está lloviendo, a ver si llega la el buen tiempo de una vez. Pero mientras tanto, saldré alegre y elegante con mi Chubasquero Trixie TCoat Orleans.

Palabra de mejor amigo de cuatro patas.

Un Guau Guau y un lametazo con todo mi cariño para todos vosotros.

Athos

El cocker de Itaca.




Está lloviendo, el cielo está gris,

llueve, llueve, llueve y yo sí pienso salir,

con mi chubasquero salgo hoy.

Comentarios

LAKY ha dicho que…
Estas muy guapo con el chubasquero. Y, ademas, veo que te encanta llevarlo. Vas a tener que tener ña charla con Suri porque el tiene uno precioso, azul claro, de diseño italiano, con capucha y todo que queda precioso en su pelo lanzo pero se niega a andar cuando lo lleva puesto. Así que tenemos que salir a la calle sin el.
Besos Athos
CreatiBea ha dicho que…
¡Pero qué guapo Athos!

Pues mira que a Tula sí le gustan los charcos y el agua, y, bueno nunca le he preguntado, pero no sé si iría muy cómoda con un abriguito de esos... A la que me desespera que llueva es a mi, que se pone perdida, y no hay remedio para patas y orejas. Pero bueno, para cuatro días que llueve por aquí, tampoco pasa nada.

Eso sí, a ti te sienta de maravilla.

Besos
ITACA ha dicho que…
Pues sí, ahí va él, más chulo que un ocho! Muchas gracias chicas, Athos se siente muy halagado con vuestros comentarios :)

Entradas populares