DE LAS CALLES DE BROOKLYN AL HOTEL EXISTENCIA


Paul Auster es uno de mis escritores fetiche. Hubo una época en la que estaba tan enganchada a sus historias y a ese universo austeriano tan único en el mundo, mezcla de rutina y de situaciones extraordinarias, que sufría la paradoja de no querer seguir leyendo sus libros para no terminar de leer todas sus historias.
Hace un par de semanas volví a leer un libro de Auster, en concreto un libro que ya había leído cuando lo publicó hace unos años, Brooklyn Follies. No es mi libro favorito de Auster (creo que ese honor se lo reservo a El libro de las ilusiones), pero sí uno de los que más me han gustado de este autor. Probablemente, si tuviese que seleccionar un Top 3 de su obra, me decantaría por El libro de las ilusionesLeviatán y Brooklyn Follies.
Brooklyn es el universo por antonomasia de Auster, el barrio donde él mismo vive, el que utiliza de escenario para muchas de sus grandes historias. Aún no conozco Nueva York, pero os prometo que si por mí fuese, cogería un taxi nada más llegar al aeropuerto y me iría directamente a Brooklyn, a descubrir el verdadero universo de Auster.

BROOKLYN FOLLIES: CUANDO NATHAN VOLVIÓ A BROOKLYN.


Nathan Glass vuelve a Brooklyn, el lugar donde nació y creció, tras muchas décadas fuera. Tras haber superado un cáncer, un divorcio y no tener muy buena relación ni con su ex-mujer ni con su hija, vuelve a Brooklyn, sin saber muy bien por qué, quizá buscando encontrarse con lo que quede de su infancia en aquellas calles.

Nathan en seguida se adapta a la vida del barrio: come en uno de los bares de siempre y frecuenta una librería de viejo, propiedad de Harry Brightman. Pero quizá, lo que Nathan nunca se imaginó es que precisamente en ese lugar volvería a encontrar a su sobrino favorito, Tom, el hijo de su hermana ya fallecida.
Tom siempre fue su favorito, un chico con mucho talento, llamado a comerse el mundo. Sin embargo, el Tom que encuentra Nathan poco o nada tiene que ver con aquel adolescente que dejó. Tom ha crecido, ha engordado, ha dejado sus sueños de triunfo y malvive en un minúsculo apartamento de Brooklyn trabajando en la librería de Harry Brightman, quien a día de hoy es prácticamente su único amigo.


Tom y Nathan retomarán la maravillosa relación que han tenido siempre, apoyándose uno en el otro. Y como en toda historia austeriana, dentro de la rutina y las cosas normales que le pueden suceder a cualquiera, comenzarán a vivir situaciones extraordinarias.
Nathan quiere empezar a escribir un libro sobre la vida y sus pequeñas cosas… todo gira en torno a una idea: el Hotel Existencia. Pero Nathan será el primer sorprendido cuando descubra que ese lugar existe en la realidad y se van a dar de bruces con él en un viaje en el que muchas cosas del pasado y del presente saldrán a la luz.


ES DIFÍCIL HABLAR DE UN LIBRO DE AUSTER.

Hablar de un libro de Auster siempre me ha parecido una tarea absolutamente compleja. Sus historias están hechas de trozos de días normales y de vidas normales, pero contadas de una forma extraordinaria que las hace parecer precisamente eso: cosas extraordinarias que le suceden a personas con vidas normales.
Sin embargo, siempre resulta extremadamente difícil hablar de una novela de Auster sin decir demasiado sobre el argumento, sin comentar qué cosas ocurren, cómo… y finalmente destrozar la historia para el futuro lector que leyendo cualquier reseña podría saber demasiado. Y no, las cosas extraordinarias que les ocurren a los personajes austerianos deben de ser descubiertas a lo largo de la lectura y no antes.

Me arriesgo a hablaros un poquito más de Brooklyn Follies, una obra en donde todos los elementos típicos de las historias de Auster están presentes. El protagonista, Nathan Glass, es un hombre solitario que casi casi está esperando la muerte… se reencontrará con su pasado y comenzarán a sucederle cosas inéditas e inimaginables, donde el azar (ese elemento austeriano por antonomasia), cobra todo su poder.
Nathan se reencontrará con su sobrino Tom, un fracasado que ha tirado la toalla hace tiempo y que no espera casi nada de la vida. El mejor amigo (y casi el único amigo) de Tom es Harry Brightman, un homosexual con un turbio pasado a sus espaldas que muchas veces jugará al filo de la navaja, con los peligros que ello conlleva.


Tom, a su vez tiene una hermana, desaparecida hace años y de la que poco o nada han vuelto a saber. Un buen día, la pequeña Lucy, la hija de su hermana, aparecerá en la puerta del apartamento de Tom, llenando la vida de Tom, Nathan y todos los que están a su alrededor de muchos interrogantes. Esos interrogantes les llevarán a emprender un largo viaje, donde conocerán el Hotel Existencia y a personas que van a cambiarles la vida a alguno de los personajes de este libro.


BROOKLYN FOLLIES: UN ALMA ESPECIAL.

Me gusta mucho Auster, es capaz de crear universos llenos de azar y de momentos extraordinarios, pero dentro del día a día que cualquiera de nosotros podríamos vivir. Sus personajes siempre son gente normal, con un trabajo, unos sueños, cierto aire catastrófico… que pelean por seguir adelante, por llegar a final de mes… Pero solamente Auster es capaz de contar sus historias con ese estilo suyo tan sencillo y a la vez tan fascinante, como el azar que mece las vidas de sus personajes, algunos de ellos con suerte y otros sin ella.


El barrio de Brooklyn tiene un alma especial, un alma compartida por muchos de sus habitantes, incluidos los personajes literarios que Paul Auster traza en su cabeza. Es ese barrio a la vez normal y a la vez extraordinario con gente normal a la que le ocurren situaciones extraordinarias, en las que el azar casi siempre tiene mucho que ver.
Brooklyn Follies es un retrato de Brooklyn y sus gentes, es un retrato al fin y al cabo de la vida humana bajo el fino análisis tranquilo de la prosa de Paul Auster. En esta novela, todos los elementos de Auster se aúnan. El protagonista de la historia, Nathan Glass, descubrirá que no ha vuelto al Brooklyn de su infancia para morir, sino para todo lo contrario: para vivir momentos inimaginados, reencontrarse con gente a la que quiere y ver que las ganas de vivir volverán a surgir de su interior y que otra vida es posible, mucho mejor de la que quizá nunca osó siquiera imaginar.


LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Si te gusta el universo austeriano, estoy segura de que te encantará este libro, ya que tiene todos los elementos para encandilar a un seguidor de Auster. Se deja leer de una manera fácil, como casi toda la prosa de Paul Auster. Te vas introduciendo más y más en la historia, queriendo saber más del pasado de los personajes que la habitan y más aún sobre qué cartas les tiene reservadas el futuro, o mejor dicho el azar.
Auster logra una excelente profundidad en la personalidad de cada uno de los habitantes de la historia de Brooklyn Follies, como lo hace en cada una de sus novelas. Terminamos conociéndolos por dentro, conociendo sus sueños y sus frustraciones, sus anhelos, cómo van saliendo adelante y cómo el azar a veces es benévolo con ellos y en otras ocasiones les hace padecer más de la cuenta. Porque así es la vida al fin y al cabo, una de cal y otra de arena…

Cualquier historia de Auster te dejará un poso extraordinario. La primera vez que sucumbas a su estilo y su universo único, habrás caído en sus redes para siempre. Te engancharás al universo austeriano como tantos hemos caído antes en sus redes. Quizá Brooklyn Follies no sea el mejor de sus libros, pero sí es uno de los mejores, o por lo menos una historia que contiene todos los elementos esenciales de la literatura de Auster.



P.D. Es la segunda vez que leo esta historia y, aunque no la recordaba completamente, al releerla me han venido a la cabeza muy buenos recuerdos de cuando leí la historia por primera vez. No hace falta decir que me ha encantado volver a leerla y descubrir muchos y buenos matices después del paso del tiempo.

.Con esta reseña participo en el Reto de Auster del blog Cazando Estrellas

Comentarios

Como te decía por otros lares, a ver si consigo antes de acabar el verano empezar de una vez con este autor.
Espe ha dicho que…
Pues hala, a ver si me lo releo aunque lo mismo me lo compro y todo, porque el que leí hace tiempo lo cogí de la biblioteca.
Saramaga ha dicho que…
Lo leí hace un par de años, y me encantó. No sé por qué no he repetido aún con Auster, la verdad... Tendré que ponerle remedio.

un beso!
Margari ha dicho que…
Lo leí hace tiempo y me gustó mucho. Pero me queda aún mucho de Auster por disfrutar, como esas dos obras que señalas que son mejores.
Besotes!!!
Meg ha dicho que…
Muchas gracias por participar. Una reseña muy completa, está claro que no es un autor al uso. Ya te he enlazado. Un abrazo!!

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