EL MUNDO SE DERRUMBA Y NOSOTROS NOS ENAMORAMOS


Casablanca, un mito del cine de todos los tiempos… Una película que ha marcado no sólo una época sino a varias generaciones cuando la hemos visto y nos hemos enamorado de esa historia tan única. Ilsa Laszlo y Rick Blaine, la segunda Guerra Mundial, el Tercer Reich y Casablanca como una trampa de ratones para aquellos que quieren huir a la América Libre tras la caída de París, tras la caída de Europa…

Se hace tan sumamente difícil comenzar a hablar de esta película, para mí sencillamente un film inolvidable e inevitable, una historia que enamora, una película que cada vez que la veamos nos impacta y nos enamora más que la vez anterior.


ILSA LASZLO Y RICK BLAINE, INGRID BERGMAN Y HUMPHREY BOGART.

Creo que ni Ingrid Bergman ni Humphrey Bogart necesitan presentación, son dos monstruos de la interpretación.

Ella ganó tres premios Óscar a lo largo de su carrera, récord sólo igualado recientemente por Meryl Streep y únicamente superado por Katherine Hepburn, quien llegar a conseguir cuatro estatuillas. Pero ninguno de los Óscars de la Bergman fue por Casablanca, película en la que Ingrid Bergman está divina, como bajada literalmente del cielo, con un aura especial.

De Humphrey Bogart, ¿qué decir? Yo sigo profundamente enamorada de este hombre tan masculino, tan único. Lo adoro en sus papeles en películas como SabrinaLa reina de África pero especialmente en su papel de Rick Blane en Casablanca.

Mi VHS de Casablanca tiene una introducción a cargo de uno de los grandes cinéfilos españoles, José Luis Garci, que nos habla de la relación entre estos dos actores y sus papeles. Se fija especialmente en la figura de Ingrid Bergman, que dice que parece que está iluminada por dentro, y es que realmente así lo parece. La química entre ellos dos es fantástica y el rudo y canalla de Rick Blane no puede disimular que la sigue amando. Mientras, los ojos claros de la Bergman, siempre húmedos, indican amar por igual a los dos grandes amores de Ilsa: Rick Blane y su marido Víctor Laszlo. En realidad, mientras estaban rodando la película, aún no sabían con quién se quedaría finalmente Ilsa, razón por la que le pidieron a Ingrid Bergman que mirase con un profundo amor a ambos.

Cualquiera que haya visto Casablanca una sola vez no olvidará la química entre ambos. No podrá olvidar las miradas de la actriz, especialmente en esa escena tan especial en la que ella le pide a Sam que toque de nuevo el tiempo pasará, y mientras Sam lo hace, Rick aparece en el café. Ese momento en que las miradas de Rick e Ilsa se cruzan de nuevo… la cara de Ingrid Bergman… esa imagen forma parte para siempre del cine con mayúsculas. 


Curiosamente, la frase Tócala otra vez, Sam nunca se pronunció en Casablanca, ni en su frase original en inglés (play it, Sam; play as time goes by) ni en la traducción (tócala Sam, toca El tiempo pasará).

Pero las historias que pueden acabar mal, acaban mal… No creo que le desvele nada a nadie, el final de Casablanca es mítico. Ya lo cantaba Ismael Serrano en su canción Amo tanto la vida.

Que no haya más despedidas,

que no eres Ilsa Laszlo, ni yo Rick Blaine,

ni yo soy tan idiota,

no te dejaría ir con él.
Que el próximo avión que tomes,
conmigo lo tendrás que hacer.
El camino de regreso
yo te lo recordaré.


Ilsa Laszlo, dividida entre sus dos grandes amores. Por un lado su marido Víctor Laszlo, al que creyó muerto durante su etapa en París, ese hombre que es todo un héroe, a quien muchos admiran y que ella admira con absoluta devoción; por otro lado, Rick Blane, el gran amor del París de antes de la invasión alemana, aquel día en que los alemanes vestían de gris y tú de azul, frase que Rick le dice a Ilsa y que encierra tantas cosas… aquel último día en París, sin despedidas…

Las grandes historias de amor… casi siempre acaban mal. Y aquellos tiempos eran malos tiempos para enamorarse: el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos.



Y nosotros, los espectadores, nos enamoramos de aquella historia de amor que no pudo ser, de la tristeza de ese avión que partió a Lisboa, de las despedidas que no existen y las ausencias interminables, sin camino de regreso.

CASABLANCA, UNA PELÍCULA EN PLENA GUERRA.

Casablanca es especial por muchos motivos, pero creo que uno de ellos supera a todos los demás. Casablanca es una película que tomó partido antes de que la historia hiciese su trabajo. Digo esto, porque Casablanca se rodó cuando la historia que cuenta estaba sucediendo. Se estrenó en 1942, los alemanes ya habían invadido París (hecho éste que aparece en la película), la ciudad de Casablanca pertenecía a la república francesa, pero existían dos Francias: la Francia libre de los aliados y la Francia ocupada del gobierno de Vichy y el General Petain.

La ciudad de Casablanca estaba entre dos fuegos. En ella podían verse altos cargos nazis, partidarios del gobierno de Vichy, exiliados liberales de la Francia libre que esperaban poder encontrar el salvoconducto para coger el avión de Lisboa, y de allí a América, y también muchos buscavidas que se vendían al mejor postor. Todos ellos pululaban por los cafés de Casablanca, y especialmente por el más famoso de todos: el Rick’s Café Americain, regentado por Rick, que no se la juega por nadie (o al menos nunca se la había jugado hasta entonces), entre cuyas paredes se jugaba, se apostaba, se cantaba y un maravilloso Sam tocaba el piano.

Cuando se estrenó Casablanca, Hitler seguía avanzando y nadie sabía aún cómo iba a terminar la guerra. Los aliados (Francia, Reino Unido, EE.UU y Rusia) luchaban como podían, pero aún quedaban muchos capítulos de esta gran guerra por escribir. Pero la película se convirtió en todo un símbolo de la resistencia, apostando por la victoria final de los aliados, como finalmente sucedería.
Para mí existe también un momento que pone los pelos de punta, el momento en que los nazis, dentro del Café de Rick, están cantando su himno y Víctor Laszlo ni duda en tomar la batuta y comenzar a cantar la Marsellesa, el himno francés y el gran símbolo de la resistencia contra el Tercer Reich. Resulta electrizante ese momento, que pone los pelos de punta, ese himno a gritos por la libertad, momento en que la gran mayoría de los presentes corean a gritos con Laszlo los acordes de la Marsellesa, callando a los alemanes, que se quedan solos. 


INTERPRETACIONES: UN GRAN ELENCO DE ESTRELLAS QUE HICIERON POSIBLE ESTA HISTORIA MÁGICA.



Estrellas internacionales interpretan los papeles fundamentales de esta película. Curiosamente, existen muchas nacionalidades entre las interpretaciones y es que por ejemplo, entre el trío principal: Bogart-Bergman-Henreid, únicamente Bogart es norteamericano.

1. HUMPHREY BOGART VS RICK BLAINE.

¿Qué decir de Bogart? Este actor mítico, tan masculino, tan seductor, con ese aire a medio camino entre la melancolía y el enfado, magnánimo en todas sus facetas. Probablemente uno de los grandes papeles de su vida, sino el que más, fue precisamente el de Rick Blaine, que fue su consagración cinematográfica. Rick Blane tiene pinta de canalla, pero en el fondo tiene un corazón de oro puro. Rick, el que nunca se sienta a tomar una copa con sus clientes, quien nunca se la juega por nadie, que siempre es totalmente neutral o al menos tal lo parece, se salta todas sus reglas con la llegada de los Laszlo. Y es que Ilsa, su gran amor, lo merece todo, incluso el tremendo sacrificio de dejarla marchar, porque es así como tienen que suceder las cosas y si él no se moja, Víctor Laszlo nunca podría haber salido de Casablanca.


2. INGRID BERGMAN VS ILSA LASZLO.

De sus tres premios Óscar, ninguno le fue otorgado por su papel de Ilsa Laszlo, pero esta interpretación, para mí, es probablemente la mejor de toda la carrera artística de la Bergman. Como decía Garci, parece que brilla por dentro, que está iluminada por mil luces, que convergen todas en esos ojazos con los que mira con amor eterno tanto a Laszlo como a Blaine, dividida entre dos fuegos, entre dos mundos, entre dos amores… Ilsa Bergman es elegante, sofisticada, discreta, fiel… una de esas mujeres por las que cualquier hombre perdería la cabeza, daría la vida si hiciese falta y se sacrificaría con el esfuerzo mayor, el de renunciar a ella.

3. PAUL HENREID VS VICTOR LASZLO.

Este actor austriaco interpreta al checo Víctor Laszlo, al héroe de la resistencia, que tanto ha hecho por Europa y que necesita ayuda para salir de Casablanca y escapar de los que quieren acabar con su vida, que son muchos. He leído por ahí que este actor había rechazado inicialmente el papel de Laszlo y que además consideraba a Bogart un actor de segundo nivel. Creo que lo hace francamente bien en su papel de Laszlo, pero lo de Bogart… eso ya son palabras mayores.

4. DOOLEY WILSON VS SAM.

Tócala, Sam, toca El tiempo pasará… Este actor negro, siempre profundamente fiel a Rick tocará el piano como nadie y cantará con una voz de blues que pone los pelos de punta. Debemos dar gracias a que dichas canciones no fueran dobladas, porque su interpretación de “El tiempo pasará” forma ya parte de los sueños.

5. CLAUDE RAINS VS LOUIS RENAULT.

Curiosamente, este actor había luchado en la Primera Guerra Mundial y había llegado a ser capitán, que es precisamente el cargo que ostenta su personaje en Casablanca, Louis Renault. A medio camino entre el cinismo y la filantropía, en el fondo Renault también es de los buenos, y no dudará en mojarse cuando cree que debe hacerlo, aunque nunca lo reconozca. Fue precisamente aquello lo que constituyó el comienzo de una amistad…. de esa profunda amistad con Rick Blaine, mientras caminaban bajo la niebla y el avión de Lisboa ya no se veía en el horizonte.

Hay otros muchos papeles y otros muchos actores y actrices que hicieron posible este sueño de Casablanca, pero estos son los fundamentales, y por no extenderme demasiado, creo que los que he nombrado son suficientes.

ITACA Y SU CASABLANCA.


Hay historias que no tienen límites, ni edad, ni nada que pueda encasillarlas. Son atemporales y eternas, capaces de enamorar a cualquiera que las vea, por muchos años y generaciones que hayan pasado. Historias que forman parte de los sueños, que están hechos de la misma materia de la magia. Y Casablanca es sencillamente una de esas historias.

Había olvidado todo lo que esta película puede llegar a hacerme sentir: el orgullo por la lucha por la libertad, la fidelidad absoluta a las historias de amor imposible que siempre acaban mal, que no pueden acabar de otra forma, una banda sonora que forma parte de nuestra propia historia, y unos personajes que forman ya parte casi de la propia familia. Cómo no enamorarse de Rick Blaine, cómo no admirar todo lo que Laszlo hizo por la libertad, cómo no quedarse embelesado ante la absoluta luz de Ilsa.
Que no eres Ilsa Laszlo, ni yo Rick Blaine…
Casablanca es una historia triste, pero también una historia profundamente bella. Y siempre que la ves y la vuelves a ver, te sorprende de nuevo, te enamora, te deja absolutamente fascinad@, como si fuese la primera vez que la ves.


Demasiado tiempo sin ver Casablanca


Porque los amores imposibles acaba en historias tristes, sin final feliz.



El mundo se derrumbaba y nosotros, como no podría ser de otra manera, debíamos enamorarnos.

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Play it agina, Sam

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