Ay, CHUNGA, CHUNGUITA...

Hace un par de semanas (sí, lo sé, de nuevo voy con retraso en cuanto a opiniones se refiere, pero es que últimamente ha habido muchos cambios en mi vida que me han reducido mi ya de por sí poco tiempo disponible) tuve la fantástica oportunidad de ir a ver una obra de teatro sobre las tablas del Español.
El Teatro Español de Madrid es uno de mis salas favoritas de teatro y rara es la temporada en la que no acudo a él para ver varias de sus representaciones. En la temporada de este año he acudido a ver allí A cielo abierto en su sala principal, la que probablemente ha sido la obra de teatro que más me ha gustado en lo que va de año. Además, he vuelto a ver La Chunga hace un par de semanas (como os comentaba al principio de esta opinión). Además, tengo entradas para ir esta semana a la sala pequeña a disfrutar de La anarquista.

AITANA SÁNCHEZ-GIJÓN SOBRE EL ESCENARIO.

En el caso de La Chunga (obra de teatro sobre la que versa esta opinión), tenía varias razones para verla. No solamente una sala fetiche como la sala principal del Teatro Español, sino también una obra de Mario Vargas Llosa y poder disfrutar de Aitana Sánchez Gijón en el papel protagonista.
En cuanto a Aitana, últimamente ha estado haciendo bastante teatro en Madrid, lo que es de agradecer después de tantos años alejada de las tablas. Me enamoré de esta actriz en su papel en la miniserie de televisión La Regenta, donde interpretaba el papel protagonista de Ana Ozores, la propia Regenta. Entonces, Aitana Sánchez-Gijón era una actriz jovencísima que ya apuntaba maneras. Con los años, se ha convertido en una actriz maravillosa, sencilla y a la vez grandiosa en sus interpretaciones.
Desgraciadamente, el último recuerdo que tenía de ella sobre las tablas no era precisamente bueno. La había visto a finales del año pasado (hace apenas unos meses por tanto) en la obra Babel y no me gustó nada, no tanto ella, sino la obra, que me pareció muy prescindible. Pero ésa es otra historia...
En el papel de La Chunga, Aitana Sánchez-Gijón brilla con luz propia, con una de sus interpretaciones sencillas, íntimas y a la vez magníficas, como sólo ella sabe hacerlo. No es fácil interpretar este personaje, con rasgos andróginos, un espíritu como metido hacia dentro, una mujer hecha a sí misma en un mundo de machismo.

UN TEXTO DEL MAGNÍFICO VARGAS LLOSA: LA CASA VERDE.

Mario Vargas Llosa es uno de los escritores que he seguido a lo largo de los años. He leído varias obras suyas, evoco ahora algunos títulos como El paraíso en la otra esquinaLa tía Julia y el escribidorLa fiesta del chivoPantaleón y las visitadorasConversaciones en la Catedral... o una de sus novelas iniciales, La casa verde.
La casa verde llegué por referencias. Hace unos años leí Historia secreta de una novela, que hacía referencia al arte de escribir y en la que el propio Vargas Llosa hablaba de una de sus primeras novelas, La casa verdeLa casa verde a la que se refiere el título de esa novela existió en realidad y Vargas Llosa la conoció durante su infancia en un pequeño pueblo del desierto peruano. Vargas Llosa imaginaba el interior de la misma mientras la veía de un niño, espiándola desde fuera. La conocería personalmente años después (ya de joven) y se encontraría con una realidad un tanto diferente a lo que él pensaba de niño.
La casa verde tiene mucho que ver con la historia de La Chunga, ya que, a lo largo de la representación, nos enteramos de que la propia Chunga nació precisamente en aquella casa verde, siendo hija de una de las prostitutas que la habitaban, ya que la mencionada casa verde no era ni más ni menos que un lupanar.

LA CHUNGA.



Chunga, Chunguita...

La Chunga (Aitana Sánchez-Gijón) es una mujer de armas tomar, regenta un bar de mala muerte en Piura (Perú), aunque su aspecto podría retrotraernos a México.
En su bar, cuatro hombres borrachos juegan a los dados y rememoran el día en que uno de ellos, Josefino (Asier Etxeandia), la voz cantante del grupo, trajo al bar a una de sus conquistas, Mecha. La joven Mecha (Irene Escolar) era una joven preciosa, de la que nunca más han sabido desde aquella fatídica noche. Josefino había perdido todo en el juego y terminó apostándose a Mecha. Mecha y La Chunga subirían a la habitación y pasarían supuestamente una noche de lujuria y desenfreno.
Nadie parece saber qué ocurrió en realidad, o nadie parece querer contarlo. Pero teóricamente cada uno de los presentes aquella noche en el bar de La Chunga evocan de manera diferente lo que ocurrió aquella noche con Mecha. Cada uno tiene su propia fantasía, o su propio recuerdo que probablemente no coincida con lo que ocurrió en realidad...

INTERPRETACIONES.

El elenco de esta obra está conformado por dos actrices y cuatro actores.
Las dos mujeres son Aitana Sánchez-Gijón en el papel protagonista de La Chunga, de la que ya creo que os he hablado suficientemente de su regia, magnánima y a la vez fantástica interpretación de un personaje con los cientos de matices que tiene La Chunga de Vargas Llosa; e Irene Escolar en el papel de la frágil y a la vez seductora Mecha, quien desaparece para siempre dejando un recuerdo inolvidable en el bar y sus parroquianos.
Irene Escolar viene de una gran casta de actores. Es nieta de Irene Gutiérrez Caba y sobrina-nieta de Irene y Emilio. Irene Escolar es para mí una de las grandes jóvenes actrices del panorama teatral español. La vi hace un par de años también sobre las tablas del Español (pero en aquel caso en la Sala Pequeña) en la obra Oleanna y sencillamente me cautivó. En el papel de Mecha brilla de nuevo con luz propia.
Entre los borrachos parroquianos del bar de La Chunga, tenemos cuatro personajes masculinos: Josefino, interpretado por Asier ExteandíaJorge Calvo, en la piel de LitumaTomás Pozzi como El Mono Rulo Pardo en el papel de José. A casi todos estos actores probablemente los conozcamos por su participación en series de televisión. Entre ellos, el papel más destacable es el de Asier Exteandía.

DATOS PRÁCTICOS.

Inicialmente, La Chunga se iba a interpretar sobre las tablas del Teatro Español desde el 25 de abril hasta el 16 de junio, pero ha sido prorrogada hasta el 30 de junio y aún hay entradas disponibles, por lo que estáis a tiempo de disfrutar de la obra si os interesa.
Se representa de martes a domingo a las 20 horas y la obra dura aproximadamente una hora y media.
El precio de las entradas oscila entre los 5,25 euros y los 24 euros. Los martes y miércoles podemos encontrar las entradas más asequibles al tener un 25% de descuento sobre la tarifa oficial.

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Hace poco os hablaba de una obra de teatro cómica que había tenido la oportunidad de ir a ver y os decía que, aunque me había reído mucho y que reírse viene siempre muy bien (y más aún ahora), yo soy de teatro trágico. Bien, La Chunga es el tipo de teatro que más me gusta. Un teatro dramático, con un texto duro y a la vez buenísimo, con unas interpretaciones maravillosas, una obra que te hace pensar, dura pero que nos empele a reaccionar.
Por ello, no creo que esta obra sea para cualquier público, menos aún para un público fácil. Pero quien disfrute con el noble arte del teatro en mayúsculas, con obras de peso y en las que exista un trasfondo importante, un texto al que darle vueltas, unas interpretaciones en las que merece la pena reparar y evaluar... disfrutará esta obra.
No es fácil tener la oportunidad de ver sobre el escenario una obra de Mario Vargas Llosa, con las interpretaciones de un gran elenco capitaneado por Aitana Sánchez-Gijón, disfrutar además de la presencia en el montaje de una siempre sorprendente Irene Escolar (que tiene a quien parecerse y que estoy segura de que algún día se convertirá en una de las grandes actrices de teatro de este país -si no lo es ya en cierta manera-) y encima en un templo del teatro como es El Teatro Español de Madrid.



Una oportunidad que quizá no deberías dejar pasar.

Comentarios

Espe ha dicho que…
Hala, apuntada la tengo ya.
Tal cual lo pintas, resulta muy atractiva esta obra
Margari ha dicho que…
Qué penita que me pille lejos... Que pinta de maravilla esta obra!
Besotes!!!

Entradas populares