LOS SECRETOS DE SAN GABRIEL

Desgraciadamente, me cuesta mucho encontrar tiempo para leer. Quedaron atrás los años en los que podía empezar un libro y tirarme toda la tarde leyendo. Ahora, no tengo tiempo para casi nada, ni siquiera voy ya en transporte público, por lo que mis hábitos lectores se han reducido considerablemente. Por ello, no me gusta perder el tiempo con libros que no me dicen nada y prefiero ocupar el poco tiempo lector que tengo en libros que realmente merecen la pena. Nuestra querida Yolanda (MorenoSister) nos decía que este libro era de esos libros especiales, que “cuenta cosas”, que se desarrollan en lugares y momentos cargados de significado. Sabía que este libro me iba a gustar, y así fue. Yolanda decía que _Violetas para Olivia_ era capaz de crear una burbuja en la que cabe todo un universo y doy fe de que la autora, Julia Montejo, lo logra. La elección de este libro para incluirlo entre mis escasas lecturas fue sin lugar a dudas todo un acierto.

EL DÍA QUE MADELAINE VOLVIÓ A SAN GABRIEL.

Madelaine, la protagonista de la historia, es una joven independiente de treinta y tantos años que vive una vida tranquila como médico de cabecera en la pequeña y bella localidad navarra de Olite. Pero sus raíces se encuentran muy lejos de allí, en concreto en el pequeño pueblo andaluz de San Gabriel, un lugar del que se fue y al que no tiene muchas ganas de regresar. Sin embargo, la muerte de una de sus tías la hace regresar a la casa familiar, donde sólo queda su tía Clara, con la que Madelaine nunca ha encajado por el carácter duro y dominante de aquélla.
Pero por la tía Clara también han pasado los años, Rosario siempre la quiso y se comportó con ella siempre como la madre que había perdido. Madelaine nunca supo por qué su madre se había ido y la había abandonado ni qué había sido de ella después. Otro de los interrogantes, demasiado pesados, que existen en la vida de Madelaine.y casi al borde de la muerte, aunque no ha perdido su carácter férreo y su afán por dominar a toda la familia Martínez Durango a lo largo de las décadas (incluida a su sobrina, que es lo que le queda). Madelaine no es feliz en la casa familiar en San Gabriel, siente que hay algo en esa casa que la ahoga.
Madalaine creció allí, entre aquellas paredes que todo lo quieren silenciar. Su padre y su abuela fallecieron en un accidente de coche cuando ella era una niña. Su madre se fue de casa y falleció poco después. La niña Madelaine se crió con sus dos tías: Rosario y Clara. 
Un buen día Madelaine se hizo mayor y pudo abandonar San Gabriel, sin volver a tener nunca ganas de regresar a aquella casa. Cuando ha de volver ante la muerte de la tía Rosario vuelve a experimentar esa congoja intensa, que las piedras la atenazan de alguna manera. Es una sensación extraña pero de lo más real. Además, se tendrá que enfrentar a una dura inspección de Hacienda con la que no contaba, aunque esa inspección le permitirá conocer a José Luis, el que se convertirá en un pequeño bálsamo ante la angustia que a Madalaine le provoca San Gabriel y la férrea dirección de la tía Clara.

Pero Madelaine está allí para mucho más de lo que ella cree. Aunque no quiera saber nada de los Martínez Durango ni de la casa familiar, hay mucho de ella entre aquellas paredes. Y muchas historias familiares olvidadas, más que eso, sepultadas, que deberá descubrir y que la explicarán a ella misma. Pues Madelaine es una de las Martínez Durango, por mucho que a veces pueda pesarle y la genética pesa. Aunque ella no lo sepa, aunque no recuerde apenas nada de su abuela Olivia, hay mucho de Olivia en Madelaine, y con su regreso a la casa familiar, la propia Madelaine descubrirá que cada vez más.

UNA HISTORIA FAMILIAR DE MUJERES.

Madalaine no puede imaginar lo que le espera en San Gabriel a su regreso, no sólo la muerte de su tía más querida y la siempre atenta mirada de su tía Clara, que tiene unos trazos muy bien dirigidos sobre lo que quiere que sea la vida de su sobrina Madelaine; sino que este viaje, esta vuelta a la casa que quiso abandonar para siempre, le servirá para descubrir muchas cosas que no sabía y conocer mejor a las mujeres de su familia.
Existen muchos secretos entre los muros de la casa de los Martínez Durango que Madelaine no puede siquiera imaginar. Comenzará a conocer la vida de su abuela Olivia, la madre de Clara y de Rosario y de su propio padre. Todos intentaron por todos los medios enterrar el recuerdo de Olivia, a la que Madelaine se parece de una manera sorprendente, como si el espíritu de aquélla nunca hubiera muerto y reviviese en ella.
Pero en San Gabriel y más concretamente en la casa de los Martínez Durango hay demasiados secretos, demasiadas cosas que han querido esconder y sepultar, una atmósfera demasiado densa y un pasado familiar demasiado pesado para ser sobrellevado sólo por Madelaine. Hay demasiado silencio, demasiado sufrimiento, demasiados amores prohibidos sepultados. Y Madelaine, según vaya atando cabos, acabará por entender muchas cosas que ella misma siente internamente sin poder entenderlas. Todo comienza con una vidente que le dice que ella tiene un ángel de la guarda, una mujer rubia de piel muy blanca y ojos claros. Esa mujer parece ser su abuela Olivia, que murió en un accidente de coche cuando era muy joven y a la que Olivia apenas recuerda.


LA EXPERIENCIA DE ITACA.


Hay historias con alma y _Violetas para Olivia_ es sin lugar a dudas una de ellas. La historia de esta novela y el escenario de la Casa de los Martínez Durango resultan absolutamente apasionantes. Te metes tanto en la atmósfera que Julia Montejo teje con sus palabras que te parece estar allí y sentir el mismo desasosiego difícil de explicar que siente Madelaine.

Además, es ese tipo de historias que tiene un punto de misterio rozando casi el terror. Es un terror muy ligero, más bien un suspense denso, con un personaje de la tía Clara que estoy segura de que ya lo hubiese querido el mismísimo Hitchcock para sí. Y esa presencia sempiterna del recuerdo de la abuela Olivia, de la que no se habla, a la que siempre se ha pretendido esconder pues no encajaba en el perfil de lo que los Martínez Durango, gente intachable, podían soportar. Olivia era demasiado moderna, demasiado liberal para su tiempo y más aún para una familia de rancio abolengo donde el qué dirán resultaba una carga insoportable.
Existen en la casa familiar de San Gabriel demasiadas muertes, demasiadas desapariciones, demasiados cabos sueltos e historias que quieren sepultarse bajo siete llaves. Pero los recuerdos y sobre todo el de Olivia, parecen andar a sus anchas entre las paredes de la vieja casa señorial, por más que los vivos se empeñen en esconderlos.
Me ha sorprendido este libro y lo ha hecho de una manera muy positiva. Es cierto que contaba con la recomendación previa de mi querida Yolanda (MorenoSister) que en cuestiones literarias nunca falla.



Pero este libro y su autora, Julia Montejo, han sido capaces de ir mucho más allá y sorprenderme mucho más aún. Me gusta la historia, me gustan los personajes, me gusta la f'''amilia de mujeres de caracteres tan diferentes''' (Clara, Rosario, Inmaculada, Madelaine y sobre todo Olivia). Todos ellos tan bien trazados, con esa prospección psicológica, con esa historia a menudo terrible que los explica tan bien y que hace que en seguida los comprendas y entiendas el por qué de las cosas, tanto buenas como malas, que han hecho.

Y no nos podemos olvidar de la casa familiar de los Martínez Durango, el escenario donde se desarrolla todo. Esa casa con esa atmósfera densa, que guarda tantos recuerdos a menudo tormentosos y que es el eje de todo. En la pequeña y tranquila localidad de San Gabriel, donde casi nunca pasa nada. Pero en esa casa han pasado demasiadas cosas.
En definitiva, una novela apasionante cuya lectura recomiendo absolutamente y que me ha sorprendido y encantado a partes iguales. Es un libro corto (menos de trescientas páginas) e intenso, que si tenéis tiempo os ventilaréis en nada, ya que engancha desde el minuto uno. Quiero destacar especialmente el estilo de la autora, que sabe tejer con sus palabras una atmósfera envolvente con una historia fascinante en la que conviven personajes que te subyugarán (desde Madelaine hasta Olivia y por supuesto la tía Clara, no nos olvidemos de ella).
Si habéis llegado hasta aquí y después de todo lo que os he contado... ¿a qué estáis esperando para leerla?


P.D. Este año decidí apuntarme al reto de los 25 españoles, consistente en 25 lecturas de autores españoles a lo largo del año.A estas alturas no me queda prácticamente ninguna esperanza de poder cumplirlo. Desgraciadamente, sigo sin encontrar tiempo ni tranquilidad suficientes para dedicarme a la lectura como me gustaría. Pero dejo constancia de que éste es mi libro 7/25 de esta reto que ya considero inalcanzable. 

Comentarios

Pues espero a hacerme con el libro y encontrarle un hueco
Espe ha dicho que…
Pues si lo recomiendas tú y también la Moreno, habrá que hacerle un hueco pero ya.

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