MY LITTLE BOOK BOX: YO COMO

Hace ya casi un mes que no os hablo de una nueva entrega de My Little Book Box. Esta afirmación no tendría nada raro, teniendo en cuenta que se trata de una suscripción mensual, o lo que es lo mismo, que recibimos una cajita de My Little Book Box cada mes. Pero no, el problema es que llevo retraso y que, cuando publique esta opinión, aún me queda otra cajita en casa de la que no os he hablado todavía; y en pocos días, recibiré la del mes siguiente. Vamos, que como casi todo en mi caótica vida, se me acumula el trabajo. Pero bueno, intento sacarlo poco a poco, como puedo...

Hoy os quiero hablar del libro Yo como, un libro con un carácter muy conceptual y que está orientado a niños con edades comprendidas entre 0 y 2 años.



Mi hija Henar cumple 2 años el próximo mes y quizá este libro se le quede, a priori, un poco pequeño. Lo veo más bien para bebés más pequeños, ya que ella disfruta más con historias y en este libro hay objetos, pero no historias. O al menos, las historias como tal no vienen escritas en el libro. Pero es cuestión de echarle un poquito de imaginación. Porque...

Había una vez una niña que se llamaba Henar y éstas son las cosas con las que comía. Así conoceremos y reconoceremos algunas cosas que Henar ya no utiliza pero que utilizaba cuando era más pequeña, como la trona, el potito, la papilla de frutas o el biberón. 

Cuando era bebé, Henar se tenía que sentar en una trona a comer, pero ahora ya se sienta en una silla como los mayores. Aunque su trona sigue estando en casa, pero ella ya casi no la usa. También comía potitos y papillas de frutas, pero como en seguida le salieron los dientes y le gusta mucho comer comida de mayores, dejó pronto los potitos y las papillas. Y casi casi... se pasó al chuletón. Y el bibe... bueno, el bibe todavía lo utiliza por las noches, pero en su segundo cumpleaños se va a pasar a la taza con leche y nesquick (a ver si tenemos suerte). 



Pero para comer como los mayores, Henar necesita el tenedor, para pinchar la comida; y la cuchara, para comer la sopa, y las cremas de verduras... y el yogur. La cuchara y el tenedor son cubiertos y existe un tercer cubierto, que se llama cuchillo y sirve para cortar, pero que los niños no lo utilizan porque se pueden cortar con él, por eso mamá y papá sí utilizan el cuchillo para cortarle la comida en trocitos. Y también está el plato, que es donde ponemos la comida. Y el babero, que Henar tiene que seguir usando para no mancharse la ropa cuando come (o al menos intentarlo). El agua lo bebemos con la taza de agua y con el vaso; y en el vaso también bebemos leche... y en la leche, ¡mojamos galletas!





Como veis, todos los elementos del libro son objetos de la vida cotidiana, que nuestros hijos reconocen porque ellos mismos han utilizado. 

Aunque sea un libro muy conceptual, reconozco que nos viene bien. Mi hija es un poco vaga en cuanto a hablar se refiere. Y creo que parte de la culpa es mía, que como la entiendo, no la estimulo para que hable más. He estado leyendo sobre el tema y debo hacerlo, así que ahora, cada vez que me pide algo, aunque la entienda, le pido que me lo diga o al menos que repita lo que yo le digo. Confío en que así vayamos ampliando vocabulario. 

Y con el tema vocabulario, nos viene muy bien este libro. Cuando aparecía la cuchara, mandaba a Henar a la cocina a que me trajese una. Pronunciaba varias veces en voz alta cuchara y le contaba que la utilizábamos para tomar la sopa y el yogur (entre otras cosas). Lo mismo con el tenedor, el vaso etc. Así la niña no sólo veía los objetos en el libro sino que los reconocía e identificaba en la vida real, yendo a buscar uno igual que el que estaba viendo en el libro de Yo como. 


Como siempre, los de My Little Book Box nos plantean algunas manualidades relacionadas directamente con el contenido del libro y que nos permiten interactuar mejor con nuestros hijos y que el mensaje que les quiere transmitir el libro quede mucho más claro.

He de decir que cada vez que llega una caja de My Little Book Box a casa es una fiesta. Bueno, no cuando llega, sino más bien cuando yo se la doy a la niña (que para eso también suelo llevar retraso). Solamente tenéis que ver la cara de interés que se le pone mientras la abre.


Os he hablado en otros posts sobre estas cajas tan maravillosas y entrañables, pero, por si acaso es la primera vez que vienes, me permito recordar en qué consisten. Las cajas de My Little Book Box se reciben cada mes e incluyen lo siguiente:

- Un libro adaptado a la edad del niño suscriptor (las edades a las que van dirigidas estas cajas están comprendidas entre los 0 y los 7 años).

- Una guía de lectura con ideas para que disfrutemos junto al niño y su libro.

- Actividades divertidas para el niño y el material para realizarlas en familia. Aquí viene el momento manualidades, que están relacionadas con el libro en cuestión que incluye la caja.

De verdad que merecen la pena, aportan mucho y nos divertimos mientras apendemos. Si estáis interesados en contratar estas cajas (que por cierto, esta suscripción no exige permanencia), pinchad aquí.

Y ahora pasemos al capítulo Manualidades que incluía la caja del libro Yo como. He de decir que aún no las hemos hecho todas, ya que la caja en esta ocasión incluía tres manualidades:

- Nuestro primer mantel.

- Un babero para customizar.

- Una manzana de diferentes texturas muy especial.

Empezamos por nuestro primer mantel, ya que a priori me parecía lo más sencillo de empezar a hacer con la peque. Nos echamos un buen rato con ello, por lo que la manzana decidí dejarla para otro día. Pero cualquier día de éstos, cuando tengamos un rato, nos ponemos a ello.

Teníamos que hacer un mantel individual para comer. En la cajita de My Little Book Box venía todo lo necesario para ello: cartulina, figuras recortables, incluso papel adhesivo para forrar libros. Lo único que tuvimos que aportar fue pegamento en barra y tijeras, pero de eso tenemos siempre en casa. Empezamos recortando la cartulina, después fuimos recortando los diferentes elementos: el plato, la taza de agua, la cuchara, el tenedor... Entre Henar y yo fuimos poniendo pegamento a los diferentes recortes y pegándolos sobre la cartulina. La nena se lo pasó genial, le encanta interactuar conmigo en todas estas cosas (va a salir fan de manualidades con la madre que tiene).

Y aprovechamos para volver a remarcar los conceptos que ya habíamos comentado "leyendo" el libro. Qué es una cuchara, para qué sirve, qué alimentos comemos con ella... Así con todos los integrantes del mantel: la cuchara, el tenedor, el cuchillo, el plato, la taza de agua...Los íbamos pegando e íbamos buscando en la cocina los elementos de verdad. Se me ocurrió sobre la marcha que podíamos escribir en el mantel el nombre de cada uno de los utensilios, para qué servían y qué hacíamos con ellos. Por ejemplo: La cuchara sirve para comer sopas, cremas y yogur. Lo bueno es que son elementos con los que la niña está perfectamente identificada ya que los utiliza en el día a día. Aprovechamos para fijar conceptos en cuanto a vocabulario. Y sobre todo, lo mejor es que pasamos un estupendo rato juntas, disfrutamos y aprendemos

Éste es el resultado del mantel de Henar, que por cierto, luego tuve que plastificar (tarea ésta que, por razones obvias, hice yo sola). Soy horrible para plastificar nada, me quedan veinte mil burbujas, rayones... vamos, un horror. Pero bueno, da igual que el resultado no sea nada profesional. El buen rato que pasamos y lo que aprendimos es lo importante. Y mi hija está encantada con su mantel para comer en la mesa de los mayores. Y cuando se le estropee, pues ya nos apañaremos para hacerle otro, que muy difícil no es. 


¿Te ha gustado? Anímate a suscribirte a My Little Book Box. No sólo no te arrepentirás sino que tus hijos te lo agradecerán infinitamente. Además, si no tienes hijos pequeños, quizá quieras utilizar una de estas cajas como un regalo puntual. 

Comentarios

Teresa ha dicho que…
¡Qué grande está Henar!
Se te debe caer la baba con ella, está guapísima.
Un beso muy grande a las dos.
ITACA ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
unamamabloguera ha dicho que…
Siempre hemos de encontrar la manera de hacerles llegar los libros a los peques, aunque sean de conceptos, como éste :) Me parece genial la historia que has narrado para contextualizarle los objetos :)

El mantelito quedó genial, y seguro que la peque se lo pasó bien haciéndolo!!

Un beso!
Esther C. ha dicho que…
Me encanta lo de las cajitas y el mantelito que habéis hecho es precioso, ganas me dan de suscribirme, pero yo no tengo hijos, jeje.

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