LA MALHABLADA: MICROTEATRO Y BUEN AMBIENTE EN SALAMANCA

Hace un par de fines de semana tuve el placer de volver a Salamanca, una ciudad que adoro. Y no sólo eso, sino que el placer ha sido no sólo doble, sino triple: Salamanca, la Feria de la Virgen de la Vega (con toda la ciudad inundada de casetas con pinchos a cada cual más rico) y un excelente rato con dos grandes amigos. Y además, todo eso en familia, niña y perro incluidos. ¿Qué más se puede pedir? 

Pues sí, aún se puede pedir más, porque mis amigos Patricia y Carlos nos llevaron a un lugar muy especial, uno de esos lugares con alma y con historia. En el número 27 de la calle Meléndez, semiesquina con la calle de la Compañía y frente a la Universidad Pontificia, en el corazón de Salamanca, nos encontramos con una antigua casa de tres pisos que ha sido remodelada pero manteniendo no sólo la estructura sino la decoración y el eco de antaño. Aquí, tres jóvenes chicas emprendedoras han abierto un lugar de ensueño, un lugar donde disfrutar de microteatro y llenar nuestra mochila personal con las múltiples historias teatrales que nos harán crecer como personas y además pasar un rato estupendo. 

Pero dejadme descubriros este lugar... Quizá paséis al lado y ni siquiera os deis cuenta, pero detrás de esa puerta y en los pisos superiores podréis entrar en un universo diferente. Hay quien se queja de tener que subir tres pisos para acceder al lugar donde se venden las entradas. Pero os puedo asegurar que merece la pena. Según vayáis ascendiendo por las escaleras, os parecerá que hacéis un viaje de regresión en el tiempo. La casa verdaderamente se conserva como era hace mucho, muuuuucho tiempo... Con su escalera, sus barandillas, sus suelos de losetas con dibujos decimonónicos... Las antiguas habitaciones son hoy salas pequeñitas en las que los salmantinos y los viajeros que pasemos por allí podremos disfrutar de piezas teatrales pequeñitas en duración (15 minutos) pero llenas del noble arte del teatro. Hay variedad (a lo largo del mes van rotando las piezas que se representan, así como las compañías), de manera que puedes acudir cada semana a ver una o varias piezas de microteatro. Además, no sólo hay teatro para adultos, sino que en los matinales del fin de semana les toca a los peques disfrutar del espectáculo y de esas pequeñas obras que a los peques aún les fascinarán más. Es una pena que no haya una Malhablada en mi barrio en Madrid, os puedo asegurar que Henar y yo estaríamos allí cada fin de semana. 

Podéis consultar aquí la cartelera de cada mes. Las funciones se desarrollan en los siguientes horarios: 

- Adultos: de jueves a domingo desde las 20 a las 23.05 horas. 

- Niños: sábados y domingos de 11.30 a 14.05 horas. 

Me consta que todas las piezas son geniales y que los grupos de teatro que acuden a la Malhablada tienen muchas tablas y mucha pasión. Además, los precios son asequibles para cualquier bolsillo: 3€ por entrada para cada función. 

Pero me vais a permitir recomendaros una obra que actualmente está en cartel: Odio a mis hijos. Mis amigos Carlos San Jorge y Patricia Sánchez, de Edulogic Producciones forman parte del elenco de actores que nos presentan esta visión mordaz del tema hijos.

Os pinto un plan. Os dais una vuelta por la bella Salamanca y os acercáis a La Malhablada, así a media tarde, como quien no quiere la cosa. Podéis subir las escaleras, recreandóos en esa casa de antaño, en ese viaje en el tiempo que sin duda experimentarás en cuanto comience el primer tramo de escaleras, quizá incluso al traspasar el quicio de la puerta de la calle.

Y arriba os esperarán muchas sorpresas, algunas de ellas fantásticas. ¿O me decís que no son capaces de cautivaros rincones como éstos? 



La cafetería de la Malhablada aún lo antiguo y lo moderno. Con una maravillosa balconada sobre la calle de la Compañía y una iluminación natural fantástica incluye rincones llenos de encanto (como éstos). Es dog friendly y también children friendly. Nosotros llevábamos de todo: niña y perro, y los dos se lo pasaron bomba. Como los de la Malhablada están en todo incluso tienen juegos para los más peques y pinturas y rotuladores para que se entretengan pintando mientras empieza la obra de teatro (no nos olvidemos que tienen programación infantil) o simplemente mientras sus papis se relajan y se toman algo. 

Os contaré además un secreto, hacen unas tartas estupendas: caseras y riquísimas. Se me ocurre que es un plan estupendo, tanto en el frío invierno salmantino como en el calor espachurrante. Insisto, ojalá hubiese una Malhablada al lado de mi casa, u ojalá viviese al lado de la Malhablada, estoy segura de que toda la familia seríamos clientes habituales. Mientras tanto, nos tocará seguir soñando con este lugar donde cultura, teatro y buen ambiente se dan la mano y te invitan a disfrutar de momentos especiales.

Por cierto, una de las cosas que más me gustaron fue esa mezcla de estilos decorativos, donde se aúna el ayer y el hoy. Muebles antiguos con un toque de renovación moderno y guiños, muchos guiños. Las exposiciones temporales de pintura también contribuyen a que este lugar sea algo verdaderamente especial. 


Pero esperad... que aún no os he contado lo mejor. Y es que siempre dicen que las guindas finales hay que ponerlas que coronen las tartas, como ese último momento especial verdad? 

Pues ahora mismo os desvelo el secreto mejor guardado de La Malhablada. Su terracita, que no puede tener más encanto. Con apenas un par de mesas, y unas de las mejores vistas de toda la ciudad, las torres de la Clerecía, es uno de esos rincones con tantísimo encanto y que no descubrirías salvo que alguien te lo cuente antes.

Actualmente, La Malhablada abre por las tardes, como a partir de las 16 horas o así. Podéis subir a disfrutar de su terraza, sus vistas, de la tranquilidad de la planta alta con su bar y sus mesitas con un aire retro, muy retro... o de sus estupendas tartas. No las he probado aún, pero me han dicho que la de zanahoria está de pecado mortal. 

Y si aún no he sido capaz de convenceros, si hay algún escéptico entre la audiencia lectora, os dejo un par de rinconcitos de la terraza de la Malhablada, que seguro que serán capaces por sí mismos de convenceros... :)


Me muero de ganas por llevarme a mi querida Virginia (que aunque no comente, sé que lee este blog) a conocer este lugar. Sé que ya lo he dicho, pero insisto en que me ha encantado la Malhablada, ojalá hubiese un sitio así en mi barrio. La oferta cultural que hacen para adultos y niños es sencillamente maravillosa. El microteatro es una manera estupenda de disfrutar del noble arte del teatro en pequeñas dosis y acabar enganchado al teatro, como le pasa aquí a la que suscribe. 

No dejéis de visitar Salamanca, ciudad que enamora a cualquiera. Y ya que estás allí, pasaos por la Malhablada, ¡os encantará!

Comentarios

De Lector a Lector ha dicho que…
Desde luego que tiene que ser un lugar digno de visitar y aunque yo no las tengo todas conmigo de que me guste el microteatro (seguro que se me haría corto) me parece una opción estupenda para iniciar a los niños en este mundo. Besos.
Margari ha dicho que…
Si vuelvo por Salamanca alguna vez, tengo que ir sí o sí.
Besotes!!!

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