MIS PROPÓSITOS 2014 (ACTUALIZACIÓN OCTUBRE).

Cómo pasa el tiempo... Si lo pienso, ésta es mi última revisión de propósitos dentro de este año. La última la haré a año vencido, es decir, a principios de enero. Y ya estaremos en 2015... Uy, qué rápido va esto. Pero vamos a la revisión de los propósitos anuales.

Propósitos que no cumplimos el año anterior.

1. Libros: leer más. 

Sigo sin cumplir este objetivo. He avanzado mucho en otros, pero en éste no. Es cierto que durante las vacaciones he encontrado hueco para leer algo más, en especial para leer un par de libros a los que les tenía ganas desde hace tiempo (entre ellos, el último de Almudena Grandes). Pero con la vuelta a la rutina me temo que seguimos igual. O peor. Y ya ni me atrevo a cuestionarme qué será de este objetivo... Lo veo en el 2015 como pendiente si os digo la verdad.


2. Curso de pilates. 

Pues hay novedades respecto a este objetivo. Lo he customizado. Es decir, lo he transformado en otro objetivo similar pero diferente. Hablé con un coacher físico y por mis condiciones físicas-personales me recomendó deporte aeróbico. Le hice caso, me he apuntado a aerobic martes y jueves y os puedo decir que me encanta. Voy a ver qué ocurre en los próximos meses, pero probablemente el pilates lo deje apartado de momento y exploraré las posibilidades del aerobic. 



Propósitos que sí logré llevar a cabo en el 2013 pero que siguen siendo vitales. 

3. Tiempo para mi hija Henar (y para su hermano peludo Athos). 

Siempre os digo que éste es mi propósito más importante, y es verdad. En él deposito gran parte de mis fuerzas y me siento muy orgullosa porque creo que lo consigo con creces. Hemos pasado un verano estupendo, mi niña crece a pasos agigantados y ya puedo hacer muchas cosas nuevas con ella, como ir al cine, de excursiones... un montón de cosas. Ya es una pequeña chica mayor. 

Mi hija se merece mi tiempo: en cuanto a calidad y en cuanto a cantidad. Hacemos cosas juntas, descubrimos el mundo juntas y es una maravilla ver crecer a tu hij@. Mi reducción de trabajo me permite pasar las tardes con Henar y, aunque a veces sea duro y echo de menos tiempo para mí, mi hija es la luz de mis días. Y los tres juntos (Henar, Athos y yo) pasamos tardes inolvidables. Después del coaching he llegado a un acuerdo con mi marido para que nos ocupemos de la niña tardes en exclusiva. Esto nos permite tener más tiempo para nosotros y hace que todo funcione mejor. En septiembre hemos hecho mil cosas alucinantes Henar y yo (espero poder contarlo pronto en un post): hemos ido al 1er Safari de Fotos Chiquititas, a ver Mis cuatro primeras estaciones, de Ara Malikian, a una presentación de un espectáculo de ópera para niños, a ver la película de la Abeja Maya, a conocer en persona a Peppa Pig, al Zoo... Vamos, que no hemos parado.

El resto de las cosas del mundo no importan en absoluto. Lo importante es la vida de verdad y las personas que la conforman. Debemos luchar por ello. Y mi vida en gran medida es también la de mi hija. Aunque a veces esté harta de tantas tardes de parque, sé que algún día crecerá y se habrán evaporado para siempre. El haber estado a otras cosas menos importantes no habrá servido para nada. Si tienes hijos, hay que dedicarles el tiempo que ellos necesitan.


4. Teatro. 

Después de la saturación teatral en primavera, acojo el otoño con ganas de buen teatro. Sin ir más lejos, tengo entradas para ver esta semana El loco de los balcones con unos de los grandes: José Sacristán, en el Teatro Español. Y tengo fichadas un par de obras más que quiero ver. Desde la vuelta de vacaciones he pisado un teatro, el Lara, para ver Mis cuatro primeras estaciones  con Henar y salimos de allí fascinadas. Seguro que tenemos un otoño muy teatral. 



5. Pasar más tiempo con mis amigos, con la gente que realmente merece la pena. 

Para mí es otro de los propósitos fundamentales: pasar tiempo con mis amigos de verdad, demostrarles lo importantes que son para mí. En estos tres meses he estado con grandes amigos habituales como Virginia o Antonio, pero además he podido volver a ver a mi amiga Carmen y pasar unos días estupendos con ella en La Coruña; volver a ver a mi Sergio, mi hermano del alma, en nuestra adorada Sevilla hace tan sólo unos días, pasar un día inolvidable con mis queridos Patri y Carlos en Salamanca, tener a mi Molli una semana en casita y disfrutarla mucho... Y muchos más momentos estupendos con algunos de los grandes amigos de verdad. 



6. Actualizar el Blog asiduamente. 

Estoy contenta también con este propósito. Es cierto que no logro ser tan constante como quisiera, y que a veces los picos grandes de trabajo (habituales por otra parte) me hacen estar demasiado cansada y cuando llego a casa no me pongo con el blog. Pero sigo al pie del cañón y me sigue aportando muchísimo este mundo y sobre todo vosotros, que estáis ahí al otro lado leyéndome.


7. Ser feliz con quien soy y cómo soy. 

Éste es otro de los propósitos de los que me siento especialmente orgullosa. Tras un año convulso (desintegración del mundo laboral, no estar bien conmigo misma ni con el mundo, demasiados días grises) creo que el coaching me ha servido muchísimo, tanto a nivel profesional como personal.

Cada vez estoy mejor con mi hija, que a sus dos años y medio está para comérsela. Me esfuerzo en hacer cosas diferentes y divertidas con ella y ese tiempo compartido con mi pequeña princesa me aporta muchísimo. Cada vez le doy más valor a la vida, a la gente y a los sueños. Es cierto que a veces me siento desbordada, sobre todo por el trabajo, y que me replanteo muchas cosas, pero intento ver siempre el lado positivo o al menos no darle valor al negativo.

Con su papá, después de unos meses no demasiado buenos, creo que el verano nos ha servido para unirnos y ver que hay muchas más cosas que nos unen que las que nos separan. Además, el coaching también me ha ayudado a organizar mi vida personal: establecer horarios, darnos más tiempo para nosotros a nivel individual y también como pareja. Con esta organización, durante el último mes, la verdad es que las cosas están funcionando muchísimo mejor.

Y además, por supuesto siempre está mi peludete Athos, amor incondicional, el que nunca falla.

Mi reto para este trimestre en el que veo que las cosas de nuevo van a ser complicadas a nivel laboral es que no me afecte. Saber parar, saber decir hasta aquí y no puedo más. Y sobre todo que no me afecte ni a mi humor ni a mi vida de verdad. No olvidar ni por un solo minuto lo que es verdaderamente importante y lo que no lo es.



8. Tener más tiempo para mí misma. 

Os lo adelantaba en otros puntos anteriores, mi costillo y yo hemos puesto en marcha un calendario. Dos tardes a la semana yo me quedo con Henar y otras dos tardes se queda él. Además, los fines de semana somos más flexibles y también nos cogemos tiempo libre a veces para cada uno de nosotros. Eso nos permite no estar tan saturados con la niña a todas horas, tener más tiempo para nosotros y ver la vida de otra manera. Entre el aerobic, las clases de costura (que vuelvo a retomar esta misma semana) y algún que otro plan, tengo un pequeño balón de oxígeno. Creo que todos en casa lo tenemos y que está francamente bien, porque es muy necesario.



Mis nuevos propósitos en el 2014.

9. No perder ni un minuto con personas nocivas. 

Objetivo cumplido.  Sigo teniendo claro que las personas nocivas... fuera. Y a veces hay más personas nocivas de las que inicialmente habríamos catalogado como tal. En la medida de lo posible: fuera. Y si no es posible porque por ejemplo las tienes al lado en el trabajo y no puedes librarte de ellas, pues que no te afecten. Aporta.... no, ¡pues aparta! En este sentido, me siento liberada, creo que el proceso de coaching me ha ayudado mucho también en este aspecto. Y si soy capaz de reírme de mí misma, ni os cuento lo que puedo reírme de todas estas situaciones, porque ya ni me hacen daño ni sufro por ellas.



10. Hacer al menos una cosa especial con Henar cada mes. 

Seguimos lográndolo con creces. Y no una cosa especial al mes, sino varias. En verano hemos hecho muchos viajes: a Santoña, a Coruña, a Lisboa... nos ha encantado ir a la playa, hacer castillos de arena, cantar, reír... Querer ver crecer a tu hija tiene esas cosas positivas. Y como aquí la madre y la hija se apuntan a un bombardeo si hace falta...

No hace falta hacer cosas grandiosas pero sí disfrutar de las cosas especiales de la vida, convertirlas en cosas aún más especiales. descubrir el mundo de otra manera. En septiembre, y ya de vuelta a la rutina hemos ido a un concierto, al zoo, al cine, a una safari fotográfico... incluso ayer (aunque ya era octubre) hemos ido al hipódromo y a montar en pony. Mil experiencias realmente divertidas. Madrid se presta a favorecerte mil planes con los que disfrutar con los pequeñajos.



11. Adelgazar. 

Pues me temo que tengo que seguir diciendo (por ahora) ejerm, ejem... Pero también tengo novedades respecto a este propósito. El miércoles empiezo una dieta con un médico, el aerobic me está ayudando para ponerme un poquito en forma y al menos he conseguido no engordar en estos meses de atrás. A eso le sumo los tratamientos de meso y termo y alguna cosilla más y la verdad es que espero adelgazar unos kilitos de aquí a final de año. A ver qué os cuento en la siguiente revisión de propósitos.


12. Viaje a Londres. 

Como ya os comenté en otra revisión anterior, descartamos Londres. Es un destino caro y creo que es mejor esperar a que Henar sea más mayor y podamos disfrutarlo mejor (sobre todo que aguante más andando). Ir ahora sería tirar el dinero y no disfrutar apenas. Pero no puedo quejarme, he hecho muchos viajes este año y este verano pasado, y nos lo hemos pasado muy bien: Santoña, Oviedo, Coruña, mi adorada Lisboa... En otoño además se presentan dos pequeñitas escapadas a La Rioja y a Ciudad Rodrigo y quizá los últimos días del año nos escapemos a Estambul (crucemos los dedo).



13. Mimar más mi relación de pareja. 

También estoy orgullosa de este propósito porque tras una temporada de pichí pichá creo que hemos conseguido encauzar nuestra relación y reforzarnos. Hemos tenido un verano con problemillas familiares que creo que, igual que en el pasado han afectado a nuestra relación, nos han servido para darnos cuenta de lo que nos queremos y no permitir que las cosas vayan mal muchas veces por personas externas que hacen daño sin más. Con la reorganización de calendarios tenemos más tiempo para nosotros mismos a nivel individual y también planificamos más tiempo como pareja (vamos a escaparnos más a menudo juntos, aunque sea a cenar o simplemente pasear).

Cuando eres padre o madre, dejas de tener tiempo para nada. Quien más lo sufre eres tú, dejas de tener tiempo para ti, pero también tu pareja, ya que dejáis de tener tiempo para vosotros. Mimar la relación de pareja es necesario, y quizá no siempre lo hacemos lo que debiéramos.




14. Cambiar la habitación de Henar. 

Este propósito está finalizado. En verano cambiamos la habitación de Henar y a finales de verano quitamos la cuna y la trasladamos a la cama de mayores, así que fenomenal. Creo que ha quedado muy chula la habitación y espero contaros algún día en un post como es la habitación de mayores de Henar, bonita y práctica, muy Ikea.

Además, hemos reconvertido el antiguo estudio, después habitación de bebé de Henar en la habitación de invitados, con un sofá-cama de Ikea que también da el pego y es muy cómodo. Mi amiga Molli durmió en él una semana este verano y estaba encantada. Muy contenta con este reto conseguido. 



Ya nos queda solamente un trimestre, a ver qué tal se nos da. Os iré contando :)

Comentarios

Esther C. ha dicho que…
Te leí ayer tiradilla en el sofá antes de dormirme, no sabía si te dejé o no el comentario, así que aquí vengo, jeje. Vas por buen camino en la mayoría de tus propósitos, sobre todo en los que son más importantes. Un besote y ánimo con el último tirón. Yo estoy deseando que pase este trimestre. Son muchas cosas, la intervención la semana que viene, el tiempo de espera, y el primer trimestre del insti que siempre se me hace más durillo.

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