UN ANGELITO EN NAVIDAD

Lo confieso, cada vez me gusta más hacer disfraces para mi peque. Me encanta ir cogiendo ideas de aquí y de allá y luego echarle imaginación. En las notas de la guarde dicen que Henar es muy creativa y he de decir que a mí me encanta. Es cierto que probablemente lo haya heredado de mí, pero la creatividad se aprende, cuando piensas en ser creativo, vas encontrando mejor las ideas. 

Y en el disfraz de Navidad de este año, la parte creativa le toca a las alas del angelito. Había visto varias ideas y dudaba entre Angelito y Reno de Papá Noel; sí, ya sé que se parecen como un huevo a una castaña... Pero después del disfraz de Árbol de Navidad del año pasado (totalmente hand made) y de Duendecillo de Papá Noel del año anterior (comprado), este año he hecho un mix. Y el resultado final, tan mal no ha salido. 

En una visita de meses atrás al H&M encontré un vestido que me iba a venir genial para el disfraz de angelito de este año y ese hecho hizo decantar la balanza hacia el angelito, seguro que el de reno lo haremos cualquier año de éstos. Curiosamente era un vestido, no un disfraz, pero personalmente no le pondría a mi hija ese vestido un día cualquiera, pero de disfraz de navidad venía que ni pintado: blanco, incluso con un cuello en dorado, no se podía pedir más... 

Lo que faltaban eran las alas. Y eso, con cartón, pintura y algo de imaginación seguro que lo lográbamos. Así que dicho... ¡y hecho! Manos a la obra, y a ser posible reciclando. 

Una caja de una báscula de Ikea me sirvió para dibujar las alas de angelito. Simplemente dibujas la silueta, la recortas y la tuneas un poquito. 

Una especie de collage con fragmentos de servilletas (también del Ikea por cierto, aunque en este caso de las gratuitas del restaurante) y un poco de cola y le dimos un poco de volumen. 

Toca la parte de la pintura, amarillo de fondo, dorado encima... Y creo que ya habíamos conseguido el tono que buscábamos. Los materiales relativos a pintura, pinceles y demás salieron de Tiger Store, una tienda ideal para los amantes de las manualidades, donde encuentras un montón de cosas chulísimas y además tiradas de precio. Para mí es un auténtico vicio ir a esa tienda. 



Y voilá, aquí abajo el resultado final. Mi hija iba remonísima, la mirases por donde la mirases, pero sus alas de angelito con el toque de las cápsulas Nespresso chafadas creo que quedaron francamente bien. Fácil de hacer, divertido, apenas unos materiales sencillitos... y por supuesto imaginación al poder. 

Causó sensación entre sus profes, así que no estuvo mal la manualidad de disfraces de este año. Seguiremos imaginando cositas nuevas para el siguiente :)


Espero que os haya gustado :)

Comentarios

Margari ha dicho que…
Gustado no... ¡Encantado! Eso es imaginación y lo demás tonterías. Y además, bien hecho!
Felices fiestas!!!




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