COACHING FINANCIERO: ¿CÓMO PIENSAN LOS RICOS?

Hace unas semanas tuve una conversación especial con una amiga, que además es coach. Y profundizamos en un tema por el que nunca había prestado especial interés, el coaching financiero. Digamos que me habló de muchas cosas y sobre todo me lanzó ciertos interrogantes para que luego los meditase y les diese algunas vueltas. Y una de las cosas que me recomendó fue leerme un libro, Los secretos de la mente millonaria. De este libro quiero hablaros hoy, podéis comprarlo o consultarlo en internet, ya que está subido en pdf en varias páginas. De hecho, yo lo leí precisamente en la versión on line. Os recomiendo su lectura, ya que vienen cosas muy interesantes. De hecho, hay muchas personas que recomiendan leerse éste y otros libros como Padre rico, padre pobre al menos dos veces al año, ya que con las relecturas y las experiencias que hayas vivido durante los meses intermedios, consigues aprender muchas más cosas.
En estas líneas quisiera compartir con vosotros algunas de las enseñanzas que creo que he sacado de este libro, aunque ni es un resumen al uso ni tampoco sustituye la propia lectura. Pero espero que, al menos, logre picaros un poco el gusanillo y os animéis a leerlo.

LOS SECRETOS DE LA MENTE MILLONARIA.

Está claro que los ricos piensan de una manera muy diferente a como lo hacen los pobres. También es cierto que unos y otros tienen cosas diferentes en las que pensar y que probablemente a unos les resulta mucho más fácil aprender a jugar con el dinero y con otras cosas que a los otros, que están centrados en sobrevivir. Pero lo que sí es cierto es que, dependiendo de en qué te focalices y según cómo pienses, puedes obtener unos resultados u otros. Este libro me ha hecho pensar mucho precisamente en cómo pienso y por qué pienso de esa determinada manera, así como reflexionar sobre cómo piensan otros y si debo adoptar, o no, ciertas nuevas maneras de pensar.

EL PATRÓN FINANCIERO.

El libro comienza explicándonos un concepto fundamental para nuestras propias finanzas: el patrón financiero. Cada uno de nosotros tienen un patrón financiero por el que nos guiamos, aunque no siempre acertadamente. Nuestra mente, en determinadas ocasiones se convierte en nuestro mayor obstáculo. Y para muchos de nosotros, el patrón financiero, en parte heredado de nuestros padres, nuestra educación, la sociedad… no suele ser del todo correcto.
¿Cómo gestionas tus finanzas? y ¿por qué lo haces de esa manera?
Cuando nuestro subconsciente debe elegir entre emociones profundamente arraigadas (como lo es nuestro patrón del dinero) y la lógica, casi siempre elige las primeras. Muchas veces el miedo, la rabia u otras emociones se meten por medio y acaban por dar al traste con la lógica. Debemos en muchos casos replantearnos las cosas, reprogramarnos, observar nuestros pensamientos y acciones intentando llegar al pleno potencial. Esto es aplicable a todos los ámbitos de la vida, también al ámbito económico.


Muchas veces nuestro patrón financiero viene asociado a ideas de el dinero no da la felicidad (es cierto, pero tampoco la quita); debo elegir entre felicidad y dinero (eso no es cierto en absoluto); si fuese rico los demás no me querrían...

LOS ARCHIVOS DE RIQUEZA.


Bajo este término, archivos de riqueza, este libro nos plantea diferentes formas de pensar que distinguen, y oponen, a los ricos y a los pobres. Os las voy a ir exponiendo y luego compartiré con vosotros algunas de mis pequeñas reflexiones al respecto. 



1. La gente rica piensa: yo creo mi vida. 
La gente pobre cree: la vida es algo que me sucede.

El ser humano es quejica por naturaleza, nos solemos quejar, autojustificarnos, culpar a terceros de nuestras desdichas… pero lo cierto es que en muchas ocasiones dejamos de hacer todo lo que está en nuestra mano para intentar cambiar la situación.
Me gustó mucho una reflexión de este capítulo: El dinero es extremadamente importante en las áreas en las que funciona y extremadamente poco importante en las que no. Es algo totalmente cierto, vivir preocupándose de llegar a final de mes es un horror que debemos intentar evitar, dejar de quejarnos y tomar medidas para cambiar nuestro rumbo. Deja de quejarte y actúa.

2. La gente rica juega al juego del dinero para ganar.

La gente pobre juega al juego del dinero para no perder.


Si tu meta es estar cómodo económicamente, probablemente nunca te hagas rico. Si tu meta es hacerte rico, probablemente termines estando inmensamente cómodo. Debemos intentar aspirar a algo mejor, mucho mejor. Esto también es aplicable a todo en la vida, no sólo financieramente hablando, salir de nuestra zona de confort, luchar, arriesgarnos y jugar… intentando ganar pero sabiendo que perder en alguna ocasión forma parte del juego.

3. La gente rica se compromete a ser rica. 

La gente pobre desearía ser rica.

Normalmente no obtenemos lo que queremos porque no sabemos qué queremos en realidad. Debemos querer, elegir y comprometernos. Sin ese compromiso previo no hay nada y el universo no conspirará con nosotros para lograrlo.

4. La gente rica piensa en grande. 

La gente pobre piensa en pequeño.

Ésta es una de las grandes evidencias y que en este libro quedan muy bien reflejadas. De hecho, gran parte del resto de los archivos de riqueza contenidos en este libro podrían entrar dentro de esta afirmación. Los pobres se ven paralizados por el miedo, las deudas… y no piensan más allá, se sienten pequeños y a menudo víctimas del sistema. Los ricos, por su parte, utilizan sus talentos naturales al máximo, manejan su vida y piensan a lo grande.

5. La gente rica se centra en las oportunidades.

La gente pobre en los obstáculos.

Más del punto anterior. El miedo hace que la gente pobre se paralice, que vayan a lo seguro, que nunca se arriesguen y por tanto nunca ganen y pierdan en modo de vida. La gente rica busca la oportunidad y la recompensa allá donde los pobres sólo ven miedo. Es el No va a funcionar contra el va a funcionar. La gente rica crea su propio éxito: yo haré que funcione. Hay que emplear el tiempo y la energía en conseguir nuestras metas. Entra en el juego, practica el optimismo, convierte los obstáculos en oportunidades (aunque te parezca imposible, es posible) y sobre todo céntrate en lo que tienes y no en lo que no tienes.

6. La gente rica admira a otra gente rica y próspera
A la gente pobre le molesta la gente rica y próspera.
La maldita envidia que condiciona nuestro patrones aprendidos, también el financiero. Cuanto más abajo se está, más se envidia al de arriba, es algo muy humano. Creo que es muy importante reflexionar sobre el hecho de que los pensamientos al entrar en nuestra vida pueden influir tanto positiva como negativamente en nuestra felicidad y nuestra prosperidad. Dale una vuelta y haz autocrítica.

7. La gente rica se relaciona con personas positivas y prósperas. 
La gente pobre se relaciona con personas negativas y sin éxito.
Una persona positiva es sin duda una oportunidad de motivación: si ella puede, yo también. Se puede aprender de ellas, la energía es tremendamente contagiosa. Las personas negativas son una auténtica peste, debemos enmarcar su negatividad como aquello de lo que no queremos ni debemos ser.

8. La gente rica está dispuesta a promocionarse ella misma. 

La gente pobre piensa de forma negativa en lo referente a la venta y la promoción.


Una pequeña reflexión: los líderes siempre ganan mucho más dinero que los seguidores. ¿Por qué?

9. La gente rica es más grande que sus problemas

La gente pobre es más pequeña que sus problemas.

El secreto del éxito no es evitar problemas ni acobardarte ante ellos, sino crecer uno mismo, siendo más grandes que cualquiera de nuestros problemas. La gente sin éxito está orientada hacia los problemas, pierden tiempo y energía en quejas y ni piensan en algo creativo para resolverlos ni tampoco hacen nada para evitar que vuelvan a suceder.

10. Los ricos son excelentes receptores. 
Los pobres son malos receptores.

La mayoría hemos crecido con el elemento de castigo, cuando somos adultos y cometemos un error, lo que hacemos es autocastigarnos subconscientemente.
El dinero no te va a cambiar, sólo potenciará los rasgos de tu carácter. Pero es muy importante administrar bien el dinero. Más del 80% de los ganadores de grandes premios de lotería están en pocos años en una situación financiera mucho peor que antes de ganar la lotería. Hay que saber cuidarse con el dinero, dar gracias y fortalecer el músculo receptor, pero no perder la cabeza y desplifarrarlo.
Me gustó especialmente otra frase contenida en el libro en esta sección y que creo que da para reflexionar: El modo en que haces cualquier cosa es el modo en que haces todo.

11. Los ricos eligen que se les pague según los resultados

Los pobres eligen que se les pague según el tiempo empleado.

Nunca lo había pensado, pero creo que es otra gran verdad. Estamos programados para querer tener un sueldo fijo a final de mes, ya que buscamos seguridad y en el fondo tenemos miedo. La gente rica cree en sí misma, en su valor y su capacidad por encima de lo demás. Sin embargo, la gente pobre necesita garantías y prefiere un sueldo fijo, aunque interfiera en la capacidad de ganar lo que realmente merece.

12. Los ricos piensan: las dos cosas

Los pobres piensan: o esto o lo otro.


El dinero es el lubricante que te permite deslizarte por la vida en lugar de ir arrastrándote por ella. Aporta libertad y te permite no tener que gastar tu energía preocupándote del dinero.
A menudo, la gente pobre piensa que o tienes dinero o eres feliz, pero en realidad puedes tener las dos cosas. Volvemos a nuestro patrón financiero, a la programación negativa basada en el miedo. Apuesta por las dos cosas. Ser amable y generoso no tiene que ver con la cantidad de dinero que hay en tu cartera pero si tienes más dinero probablemente puedas aumentar mucho más tu generosidad.

13. Los ricos se centran en su fortuna neta

Los pobres se centran en lo que ganan con su trabajo.


La verdadera medida de la riqueza es tu fortuna neta, el valor de lo que posees, no los ingresos del trabajo. En caso de que fuese necesario, puedes vender lo que posees y convertirlo en dinero efectivo. Los pobres quieren poseer cosas pequeñas para el hoy, los ricos se centran en inversiones para mañana.
Existen cuatro factores: los ingresos (de trabajo y pasivos), los ahorros, la inversión y la simplificación. Debes de apartar una parte de tus ingresos para el ahorro y ese ahorro te permitirá invertir y a medio/largo plazo simplificar tu vida. En cuanto a los ingresos, normalmente suele ser necesario trabajar, pero la meta es crear otro tipo de ingresos, los pasivos, de los que luego os hablaré.

14. La gente rica administra bien su dinero.

La gente pobre administra mal su dinero.


El hábito de administrar bien tu dinero es más importante que la cantidad administrada. Tu meta debe de ser que tu dinero rinda y te permita obtener ingresos pasivos de aquí a un tiempo. Compra una casa y alquílala, juega en bolsa, invierte en crowinveting, compra inmuebles para venderlos revalorizados dentro de unos años… Los ingresos pasivos serán una gallina que te de huevos de oro. Pero hay algo muy importante, destina el 10% de tus ingresos netos a inversión y, pase lo que pase, no te gastes ese dinero. Eso quiere decir que si de repente te va bien y consigues que 1.000 euros se conviertan en 10.000, no los utilices para irte a dar un gran viaje, sino que vuelve a reinvertirlos. Dentro de unos años la gallina te seguirá dando huevos de oro y tú puedes coger esos huevos, pero nunca el fondo, nunca la propia gallina.
Debes controlar el dinero, ya que en caso contrario él te controlará a ti. Es bueno en este punto acordarse de las estadísticas de los arruinados tras ganar millones en la lotería.

15. Los ricos hacen que su dinero trabaje mucho para ellos

Los pobres trabajan mucho por su dinero.


Los ricos pueden pasarse el día jugando y relajándose porque trabajan inteligentemente, consiguen que su dinero trabaje por ellos. Deberás trabajar mucho inicialmente para que tu dinero luego pueda trabajar mucho por ti y ocupar tu lugar y hacerte económicamente libre, es decir, dejarte tener el estilo de vida que deseas o bien sin trabajar o al menos sin depender de otros para obtener dinero y poder vivir la vida que quieres. Serás económicamente libre cuando tus ingresos pasivos sean superiores a tus gastos.
Nunca le hemos prestado atención a los ingresos pasivos, al menos en mi caso nunca me educaron para planificar así mi vida. Por el contrario, nos centramos en los ingresos de trabajo, a veces basándonos más en la seguridad y en el miedo y diciendo no a otras opciones que quizá pudiesen ser más ventajosas. Hay que encontrar ese equilibrio entre el gasto para el disfrute de hoy y la inversión para la libertad de mañana.
Algo para reflexionar: muchas veces, gastarte el dinero que no tienes es consecuencia de gastar emociones que sí tienes, algo que podríamos llamar terapia de compras. Pero en realidad, esa terapia no te sirve para mucho, y económicamente suele ser un desastre, llenas tu vida de cosas que no necesitas y que no valen nada.
Fíjate más en el largo plazo que en el corto. Los pobres trabajan para ganar dinero y con ese dinero vivir hoy. Los ricos sin embargo lo hacen para ganar dinero con el que crear inversiones que pagarán su futuro.

16. Los ricos actúan a pesar del miedo

Los pobres dejan que el miedo les detenga.


Ya os lo contaba antes, buscamos seguridad y en realidad lo que subyace es miedo. Y es precisamente ese miedo el que nos impide actuar. Los ricos están dispuestos a actuar a pesar del miedo, mientras que los pobres dejan que el miedo les paralice. No debemos tratar de librarnos del miedo, pero no debemos dejar que nos detenga. Somos criaturas de hábitos y necesitamos practicar la acción a pesar del miedo y de la duda. Es fundamental salir de la zona de confort. La gente pobre cree que estar cómodo es su mayor prioridad en la vida, pero estar cómodo no te permite crecer, sino que, como mucho, te permite seguir como hasta ahora, y no siempre. El reto es expandir la zona de comodidad para ampliar la zona de riqueza. Cuanto más valor le das a la comodidad, más pequeño te vuelves por el miedo.
Nuestra mente, decía al principio que frecuentemente se convierte en nuestro peor enemigo. Pero lo cierto es que además es la mayor guionista de culebrones de la historia, se inventa relatos increíbles, con dramas y desastres. Pero nosotros debemos ser mucho mayores que nuestra mente y mandar sobre ella, sustituir conscientemente los pensamientos no estimulantes por otros que sí lo sean y dirigir nuestra mente. Ningún pensamiento vive en nuestra cabeza sin pagar alquiler. Pagamos los pensamientos negativos con dinero, energía, tiempo, salud y felicidad. Debemos construir no pensamientos positivos de toda la vida es rosa, sino pensamientos de poder, neutros, que nos ayuden a construir la historia que queremos.

17. Los ricos aprenden y crecen constantemente

Los pobres piensan que ya lo saben.


Las tres palabras más peligrosas son “ya lo sé”. El éxito es una habilidad que puede aprenderse, pero hay que estar dispuesto a aprender. Nuestro mundo exterior es el reflejo de nuestro mundo interior. Yo soy la raíz, mis resultados son los frutos de lo que soy y de lo que hago. Es mi deber cultivarme y convertirme en una persona próspera en carácter y mente para lograr triunfar en lo que haga: Soy: Hago: Tengo.
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PEQUEÑOS APUNTES DE ORGANIZACIÓN FINANCIERA.

En este libro, su autor, Harv Eker, nos propone un desglose de cómo tratar nuestros ingresos netos por porcentajes. En realidad, encasilla el 90% de ellos. Creo que es algo en lo que debemos reflexionar. Quizá no sean los porcentajes que se adecúen a nuestras finanzas, pero dividir nuestros ingresos netos en este tipo de cosas al menos creo que sí es positivo.
50% para tus Gastos Habituales: Cuenta para las Necesidades Básicas.
10% para Inversión: Cuenta de Libertad Financiera.
10% para Diversión: Cuenta de Lujos. Es muy importante pulirte ese 10% todos los meses en cosas que te hagan sentirte rico: una noche lujosa en un hotelazo, pagar a dos masajistas para tener dos tipos de masaje a la vez… lo que quieras. Pero cosas que te hagan sentirte rico. Nivelará, como el ying y el yang, el esfuerzo de los ahorros que incluimos en la CLF.
10% para Formación: Cuenta de Formación. Es imprescindible crecer y seguir cultivándonos, aprendiendo.
10% para Donativos. Lo que el mundo nos da debemos devolvérselo al mundo.

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

El autor del libro dice en varias ocasiones a lo largo del mismo que no debemos hacerle caso a lo que dice. Obviamente, lo dice por decir, porque si ha escrito este libro y se recorre el mundo dando seminarios sobre libertad financiera, está claro que es porque quiere que al menos en parte le hagamos caso. Pero es cierto que no debemos tomarnos las cosas al pie de la letra, pero que existen muchas ideas en este libro que nos pueden y nos deben hacer reflexionar.
Algunas de ellas son ideas que podemos adoptar, otras quizá no. Pero después de leer este libro (algunas de cuyas ideas pueden ser aplicadas en general a la vida y no solamente a las finanzas), he de decir que me he arriesgado, he intentado pensar un poquito menos como pobre y un poquito más como rica. Creo que la parte de la organización financiera no la necesito, podría mejorar la que tengo, pero soy organizada de por sí en esa área. Pero sí quizá el plantearme ciertas inversiones con ese 10%, jugar a ser rico y pensar que por qué no va a salir bien. Y si no sale bien, no se acaba el mundo.
Me ha gustado mucho este libro, creo que tiene muchas cosas para hacernos reflexionar, y por eso quería compartirlo con vosotros. Espero que alguno os animéis a leerlo.

Comentarios

Esther ha dicho que…
Me alegra leerte de nuevo, aunque si te soy sincera este post no he terminado de leerlo, primero porque entre mis intereses no está ser rica y segundo porque este libro y su discursa me suena a autoayuda y sobre todo a discurso capitalista y neoliberal de además de ser pobre,lo eres porque no piensas a lo grande y no eres capaz de generar tu propia riqueza, y no porque el sistema actual capitalista sea una mierda (con perdón) que potencia y favorece que el rico lo sea cada vez más y el pobre también. Explícale a esas familias cuyos todos sus miembros están en paro, están a punto de perder la casa y ni siquiera tienen para dar de comer a sus hijos que encima es culpa de ellos por no haber sabido pensar a lo grande, gestionar bien sus escasos recursos y que por todo ello el universo (ese de Paulo Cohelo) no ha conspirado para sus sueños de riqueza o de llegar a fin de mes, se hagan posible.
Por supuesto, y a pesar de el tono de mi comentario, respeto profundamente tu opinión, pero, esta vez, no la comparto en absoluto. Besotes.
ITACA ha dicho que…
Hola Esther, qué alegría verte por aquí. Sí, este post se sale de aquello sobre lo que normalmente escribo. Pero me gusta reflexionar sobre las cosas que me impactan y este libro lo ha hecho. No creo que sea una panacea ni que el universo conspire contra nosotros o por nosotros. Pero sí creo que un poquito de organización ayuda a todo el mundo. Y también que podemos intentar jugar a ser ricos un poquito, con un % de ahorro y sin poner en riesgo nada más. Pueden irnos bien las cosas o mal, pero quizá haya algunas situaciones que simplemente no nos hemos planteado, al menos yo nunca lo había hecho previamente. Daría para un buen intercambio de opiniones frente a un café, ¿te vienes a Madrid este verano? Un besazo, preciosa mía!
Esther ha dicho que…
Claro que nos da para debatir delante de un cafelito, eso siempre, en julio estaremos por Madrid, aún no me he organizado mucho, pero en la primera quincena casi seguro, estamos planificando las vacaciones, pero antes tengo que acabar el curso, que se me está haciendo larguísimo. Así que espero que podamos coincidir de nuevo, que tengo ganas de verte, pero en 3 D. Besotes.
Margari ha dicho que…
Muy utópico todo, ¿no? Que puede hacerte pensar y reflexionar sobre algunas cosas, pero también puede cabrearte... Que encima te eche la culpa... Pero si hasta hace poquito la culpa de la crisis también la teníamos nosotros, pero por vivir por encima de nuestras posibilidades... Es decir, por pensar a lo grande... No, mejor no lo leo, que voy a cabrearme...
Besotes!!!

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