DEL CINE LUCHANA AL TEATROS LUCHANA: ¡VEN A DESCUBRIRLOS!

Hoy quiero hablaros (¡por fin!, llevo casi dos meses queriendo escribir esta opinión y sin ponerme a ello) de un lugar especial. Se trata de unos viejos cines de toda la vida de Madrid que conocí hace muchos años y que hace ya tres primaveras cerraron sus puertas dejándonos un huequecito en el corazón. Sin embargo, hace un par de meses nos llevamos la alegría de ver de nuevo abierto el local, reconvertido no en una tienda (como suele ser el caso) sino en unas salas de teatro. Y aquí está mi pequeña historia/relación que tuve en su día con los cines Luchana, ahora Teatro  Luchana, y que quisiera compartir con vosotros.

ÉRASE UNA VEZ, HACE YA UNOS CUANTOS AÑOS…

Madrid, un verano de mis años universitarios. Me temo que no consigo recordar la fecha con exactitud, pero fácilmente pudo ser 2001, quizá 2002… Yo solía escaparme por aquel entonces desde Oviedo a pasar unos días en casa de mi tío, que vivía en Chamberí, y disfrutar del calor sofocante (por aquel entonces no me importaba en absoluto) de unos veranos de Madrid en los que disfrutar de cultura a raudales, paseos, conversaciones, buenos amigos y muchas risas. En contrapartida hacia la familia que siempre me dio cobijo y mucho cariño, solía hacer de canguro para mis entonces primos pequeños y me los llevaba a ratos al parque, al cine, a tomar una Fanta, o a lo que ellos quisieran…
Pues una de esas veces, una tarde de cine, me los llevé a los entonces Cines Luchana, en la calle homónima, en el corazón del Barrio de Chamberí. Recuerdo perfectamente que era la primera vez que iba a esos cines, unos cines de toda la vida, y que vimos La película de Tigger (sé que si busco en internet cuándo se estrenó podría localizar la fecha que en el fondo me obstino en recordar, pero como perdería la magia, no voy a hacerlo). Pasamos un rato de dibujos animados y palomitas en la que los peques (y yo misma) disfrutamos mucho.
Años después (no muchos, llevo en Madrid diez años), me vine a esta maravillosa ciudad a vivir. Y por aquel entonces, siendo inmensamente feliz y teniendo los bolsillos frecuentemente deshabitados (como decían los tebeos de los Zipi y Zape de mi infancia), mis principales inversiones culturales consistían en ir a los museos casi siempre en los días de entrada gratuita y disfrutar de películas en pequeños cines de barrio. Sí, que yo no dudo que en los grandes cines la imagen y el sonido serán mucho mejores, pero qué queréis que os diga, sentimental que es una, pero a mí esos grandes cines nunca me han gustado y siguen sin gustarme, no dudo que tendrán características técnicas mucho mejores, pero les falta personalidad y especialmente encanto. Desgraciadamente, muchos de aquellos pequeños cines de barrio (ahora me vienen a la cabeza por ejemplo el MorasolLuchanaRenoir Cuatro Caminos...) pasaron a extinguirse y hoy me veo abocada a tener que llevar a mi hija a los Cinesa, Yelmo y demás grandes cadenas, perdiéndose la magia de aquellos pequeños lugares.
Uno de esos lugares mágicos fue precisamente el Cine Luchana. A este cine me acerqué muchas tardes de domingo a disfrutar de algunas películas, ya no eran de dibujos animados. Una de las últimas que recuerdo fue una historia de amor (cuyo nombre ahora mismo no recuerdo) interpretada por Eduard Fernández e Irene Visedo y que destapaba desde la época actual, y a través de un cuadro colgado en una de las paredes del Museo del Prado una pasión histórica vivida por las dos mismas personas que se encuentran en el siglo XXI pero que al parecer se habían amado intensamente en la Flandes del siglo XVI. Ahora que la recuerdo, recupero las ganas de volver a verla.

En la primavera del 2012 (recuerdo la fecha, había tenido poco antes a mi hija), los cines Luchana echaron el cierre, otro de los muchos cines de Madrid de toda la vida que desaparecían, y los que aún quedarían por desaparecer… Una pena que la cultura de Madrid se vaya desangrando y que lugares donde hemos pasado tantos buenos ratos vayan desapareciendo.



REAPERTURA EN LA PRIMAVERA DE 2015: TEATRO LOS LUCHANA.

Y así se quedaron los cines Luchana, cerrados y desolados. Cuando pasabas por Luchana, ahí seguían, en la misma esquina, cerrados sine die y daba tanta penita... Hasta que hace unos escasos meses (no recuerdo la fecha exacta, fue durante la primavera), las puertas se volvieron a abrir y este local de antiguo cine se abrió de nuevo al público reconvertido en salas de teatro.
En concreto podemos encontrar en él cuatro salas de diferentes tamaños, de entre 100 y 340 localidades respectivamente cada una de ellas. La verdad es que las dos veces que he estado en este teatro curiosamente he asistido a dos representaciones en la misma sala (una de ellas para ver Topos y otra un espectáculo infantil), y creo que era una de las más pequeñas. Son salas amplias con buena sonoridad y buena visión desde cualquier localidad, algo muy de agradecer; un lugar estupendo donde disfrutar de magníficos espectáculos teatrales tanto para público adulto como infantil (y lo digo porque, como os decía, ya he ido en dos ocasiones: la primera para disfrutar de una obra de teatro para adultos y la segunda una para niños).
Creo que ya lo habréis imaginado si me habéis leído hasta aquí, pero confieso que me causa muchísima alegría que lugares de siempre de la cultura de Madrid que tuvieron que cerrar sus puertas en su día por la crisis puedan hoy volver a abrirlas de cara a una nueva vida y mucho más aún si además esa vida sigue siendo cultural y es teatral. Desgraciadamente, muchos cines y teatros que han cerrado sus puertas no tienen la suerte de volver a abrirlas y cuando lo hacen es porque los han reconvertido en una tienda o algo peor. En este caso, en los Teatros Luchana podemos disfrutar de cuatro salas con una programación dinámica y propuestas teatrales que cautivarán a grandes y pequeños, así como un estupendo bar con una estética que nos lleva de viaje a Nueva York y que resulta un lugar estupendo donde tomarse algo antes o después de la función.
En este proyecto empresarial han participado algunos actores como el gran Juan Diego, Víctor Ullate o Fran Perea, entre otros. Según dijeron en el comunicado que lanzaron a los medios hace unos meses su intención es acercar la cultura teatral de gran calidad a un precio asequible a todos los bolsillos. El hecho de que los precios sean asequibles (entradas desde 5 euros, todas ellas con estupenda visibilidad), todavía ayuda más a que te animes a ir y disfrutar del espectáculo. Estoy segura de que a lo largo del nuevo curso teatral me dejaré caer más de una vez por los Luchana, tanto para disfrutar de teatro para adultos como de la oferta infantil, que tiene un pintón.

LA EXPERIENCIA DE ITACA TEATRERA (Y MÁS).

En general, me parece que la remodelación de este local ha sido muy acertada. Me gusta la estética y también la funcionalidad, estoy segura de que será una de esas salas a las que acudiremos (tanto yo como mi hija) en muchas ocasiones.
Sin duda la programación teatral es clave, porque al fin y al cabo a un teatro se va a disfrutar de los espectáculos. Pero los teatros Luchana disponen de otros muchos alicientes, como un buen cuidado bar con tintes neoyorquinos (una apuesta de Pedro Gómez, promotor del Mercado de San Miguel). Además de tomarte “algo” mientras esperas a que empiece la obra, este bar/restaurante ofrecerá menús degustación junto con la entrada. Me parece un plan francamente bueno, que espero disfrutar a lo largo del otoño en alguna ocasión.
También he podido leer que Los Luchana pretenden ser un espacio multidisciplinar al que añadir formación y este verano ya han ofrecido varios campamentos para niños, pero además piensan desarrollar talleres y cursos de formación en artes escénicas de la mano de Víctor Ullate, un auténtico lujo que huelga decir que aquí a una servidora le apasionaría poder participar.
El hecho de que tengan una oferta variada es muy de agradecer y que los precios acompañen aún lo es más. Hace tiempo que no llevo un control de mis gastos en espectáculos (si lo llevase, lo tendría que recortar, así que ojos que no ven…) pero agradezco los buenos precios y las invitaciones de vez en cuando. Además de mi propia agenda cultural, también tengo que incluir la de mi hija, a la que procuro llevar a muchos sitios, para que le vaya picando el gusanillo del teatro, el cine, y en general de la curiosidad por la vida.
En definitiva, tengamos en mente los Luchana como otro de los teatros de referencia de la agenda madrileña (de vuelta de mis vacaciones ya estoy llenando mi agenda de otoño con muchas cosas interesantes y por supuesto muchas propuestas teatrales que no debo perderme). Estoy muy contenta de que nuestro añorado cine Luchana se haya reconvertido en este espacio escénico y teatral que sin duda será un éxito y se convertirá en un espacio de referencia para los amantes de la cultura madrileña. Un espacio que aúna arte, ilusión y otras formas de explotación como bar – restaurante y espacio de formación. ¡Me encanta! Les deseo muchos éxitos desde aquí y espero poder disfrutar la gran oferta cultural que ofrece este nuevo teatro muchas veces.

Para consultar su programación o comprar entradas, os podéis enterar de todo aquí

Comentarios

Margari ha dicho que…
Esperemos que tenga mucha suerte y el éxito le acompañe.
Besotes!!!
Esther ha dicho que…
Me encanta el entusiasmo que le pones, y admiro mucho todas las opciones culturales que tenéis quienes vivís en Madrid, ya me gustaría.

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