35 OCTUBRES

Hoy cumplo 35 años. Y en contra de lo que les pasa a algún@s, estoy muy orgullosa de cumplir 35, como estuve de cumplir 8, 17, 24… y lo estaré de cumplir los que la vida quiera dejarme cumplir. No entiendo qué les pasa a algun@s con los calendarios, pero soy de esas quizá raras avis a quienes nos gusta cumplir años.

Y como autorregalo de cumple, he decidido darme una hora para pensar, reflexionar y escribir. Aquí estoy.

Una de las cosas más importantes para vivir una vida plena es ser agradecidos a la propia vida. Suena a tópico, pero creedme, no lo es.  Yo he pasado por etapas muy oscuras, en las que todo lo veía negro. Y es cierto que hay etapas oscuras en la vida de cada uno, pero cómo las afrontes contribuye a convertirlas en grises más llevaderos o en un túnel sin salida. Y sentirse agradecido por las pequeñas cosas, hacer el esfuerzo de educar tu mente para que consiga identificar esas cosas que le dan sentido a todo, reconocerlas y agradecerlas, merece la pena.

Pues bien, vuelvo a mis 35 octubres. Si miro hacia atrás tengo recuerdos de una niña que vivía en una ciudad del norte, donde llovía mucho, donde los Reyes cada año te traían un paraguas (algo impensable de Pajares para abajo, ya lo sé). Viví en una familia normal, donde siempre se le dio un peso especial a la cultura. En mi casa había muchos (muchísimos) más libros que juguetes, se escuchaba música clásica los domingos y se comían pasteles los domingos después de comer (una pena haber perdido esa costumbre ahora que lo pienso). Veraneaba en casa de mis abuelos en un pueblo e iba a esas playas del norte que uno ama y ve de otra manera cuando parte de su infancia ha transcurrido entre días grises de arena y risas.

Estudié en un colegio de monjas (aunque sé que no me pega mucho, pero quizá ellas consiguieron conmigo lo contrario a lo que se proponían y así he salido, claro) y fueron pasando mis años de adolescencia. Después estudié Derecho (aunque mi vocación era el periodismo, como luego se demostró) y trabajé en multitud de cosas raras (en mi caso, lo de haber sido cocinero antes que fraile, se cumple, creedme), hasta llegar donde estoy hoy. He estudiado, he crecido, he pensado, me he rebelado (muchas veces, y sigo haciéndolo), he pasado etapas buenas, malas, regulares… hasta que un día llegó el coaching para cambiar mi vida (y quien no lo crea, se lo pierde). Fui una lectora voraz (ya no lo soy, mi poco tiempo he de decir que lo dedico a otras cosas), una viajera empedernida (tampoco lo soy, aunque quizá de ambas cosas mantengo ese gusanillo interior) y un  culo inquieto incorregible. Me he matriculado en las cosas más raras e incoherentes entre sí que os podáis imaginar, pero es que para mí es tan interesante el ajedrez como aprender a utilizar una máquina de coser, hablar en alemán o asistir a un congreso sobre educación. Con el tiempo le vi sentido al deporte (cosa que jamás hubiese pensado que sucedería) y me enamoré de hacer el chorra en ejercicios aeróbicos, pero ya lo decían los antiguos: men sana in corpore sano  y así como es importante ejercitar el intelecto, también lo es ejercitar el cuerpo.

Adoro los perros, el otoño, las conversaciones con amigos, el chocolate, Madrid, Lisboa, Sevilla… comprar libretas (que pocas veces termino usando), los periódicos, el olor a libro nuevo, el teatro en casi todas sus dimensiones, las películas de Audrey Hepburn (alguna en concreto no, pero ella las salva todas), Woody Allen y sus locuras, la película de Casablanca, los versos de Machado, taparme mucho con las mantas mientras duermo, el color morado, las canciones de Sabina (son la banda sonora de mi vida), conducir horas y horas y dormir cinco minutitos más… Me gustan taaaaaantas cosas… y procuro disfrutarlas, paladearlas, vivirlas intensamente.

Y también me gusta mi familia y especialmente mi hija. No creo en ningún dios ni ser superior (colegio de monjas, ya sabéis) pero agradezco a la vida (y a mi marido) haberme regalado a mi hija, el mejor regalo del mundo. Una niña de tres años despierta, con ganas de comerse el mundo, un espíritu crítico (no voy a decir que no sé a quién ha salido, porque lleva partida doble en sus genes) y un punto cabezota que a veces me saca de mis casillas. Es creativa, intensa, bella y amorosa. Y me plantea cada día nuevos retos y nuevos interrogantes, casi todos de ellos bastante difíciles (no existe manual para niños y da igual lo que leas o hayas leído). Pero me hace feliz y sobre todo le da otra sentido a mi vida. Y no es que mi vida no tenga sentido por sí misma, pero un hijo le da un sentido diferente que no tiene sin él, es otra realidad paralela, por llamarla de algún modo.



El camino hasta los 35 ha tenido de todo, cosas buenas y malas, como las de todo el mundo, supongo. El otro día, en un congreso uno de los ponentes dijo que, de media, el ser humano se enfrenta al menos a tres grandes adversidades en la vida. No sé si mi vida me va a traer más o menos de la media, sé que una ya la trajo en su momento. También decía que ante las adversidades hay quien se hunde y quien lucha y sigue adelante, estoy segura de pertenecer a este segundo grupo. Pero entre medias están esos pensamientos negros que nos hacen la vida más negra. Y hay que combatirlos con pensamientos de todos los colores que impacten y rompan el negro.

Y para ello, hay que darle gracias a la vida por todas las cosas buenas que nos pasan, y también por qué no por las que no son tan buenas y sin embargo nos ayudan a elegir caminos, salir adelante y vivir. Porque eso, ni más ni menos es la vida.





P.D. Pensaba poner un vídeo de la canción Gracias a la vida, pero creo que Aquellas Pequeñas Cosas del gran Serrat es más mi estilo.

Comentarios

Margari ha dicho que…
Muchísimas felicidades!!! Y sí, hay que darle siempre gracias a la vida.
Besotes!!!
ITACA ha dicho que…
Muchas gracias @Margari
Esther ha dicho que…
Felicidades de nuevo, preciosa, me ha encantando esta entrada, a mí también me encanta cumplir años. Un abrazo.
ITACA ha dicho que…
Gracias @stherca, eres un somete 😘
ITACA ha dicho que…
Solete
Ali EB ha dicho que…
Muchas felicidades!!
Hay que estar agradecidos por cada año que se cumple, me ha encantado tu entrada.
Un besote y que pases un feliz día!
Azahara ha dicho que…
Esto ya va a ser una felicitación por partida triple, pero es que a mí también me ha encantado tu entrada de hoy. Y así escuchamos otra de Serrat, que tiene canciones guays para los cumpleaños importantes.
https://www.youtube.com/watch?v=_TGUTeyDgus
Az
Leira ha dicho que…
¡Felicidades! Me encantan tus reflexiones y bueno, a mí también me encantan las libretas. Besos!
ITACA ha dicho que…
Qué comentarios tan positivos chicas, muchas gracias!!!! @Azahara, Serrat sirve para todo!

He tenido un cumple estupendo, horneando con mi hija y poniéndonos hasta arriba de tarta de chocolate, para habernos grabado!
Tracy ha dicho que…
Muchísimas felicidades y que cumplas muchos más.
ITACA ha dicho que…
Muchas gracias @Tracy

Entradas populares