VIERNES VITALES 36: EL DOLOR FÍSICO (ME PARALIZA).

Hoy quería escribir un Viernes Vital sobre la confianza, especialmente sobre la confianza de los amigos de verdad, por una cosa muy curiosa que me ocurrió esta semana. Pero me temo que lo voy a dejar para la semana que viene. 

Me siento absolutamente dolorida (según el traumatólogo cervicalgia con dolor agudo, junto a la coletilla de “pero esto seguro que te ha pasado muchas otras veces") porque una vez más mi cuerpo y mi mente, por mucho que me esfuerzo en mandar mensajes positivos, han decidido ir a su aire y castigarme.

Sí, tengo dos puntos débiles en mi cuerpo. Uno es la garganta y el otro las cervicales. Por todo lo demás, puedo dar gracias por la buena salud que tengo casi siempre. Pero cada invierno me quedo sin voz en varias ocasiones (literalmente, con lo que me gusta hablar) y las cervicales me juegan muy malas pasadas. Entre la fase de estrés laboral que “de nuevo” estoy atravesando, mi querido ratón que me regala una contractura cuasi-permanente y el frío que tan mal me sienta, en definitiva estoy hecha unos zorros. Así que mi compra de Black Friday va a consistir en una manta eléctrica, y no, no es coña.


Como no me gusta empastillarme, estoy atravesando esto como puedo. El lunes tengo hora en el fisio pero luego me van a meter en un tratamiento de dos semanas intensivas con un fisio que me va a hacer saltar las lágrimas. Ante eso, cierro los ojos y respiro… vuelvo a respirar… y le pido a la providencia que sea benévola (no tengo a quien más pedirle) y que me haga pasar este rato lo mejor posible. De momento, llevo una semana sin zumba, ni aerobic, ni gimnasio… intentando no coger peso, ni frío y dormir al menos siete horas por las noches. También le digo constantemente a mi mente que deje de obsesionarse con el macroevento (laboral) que estoy organizando para el 14 de diciembre y que me quita el sueño (literal), pero a tenor de las veces que me despierto soñando con ello, y cómo me está castigando mi espalda, no surte efecto.

Está claro que mi cuerpo me está pidiendo, a gritos, que me baje del tren, que pare el ritmo y descanse. Y me resulta tremendamente difícil poder hacerlo. 

Este finde me voy a la casa del pueblo. Prometo que voy a ir de la cama a la chimenea y viceversa, muy poquito más. Si me lo permite mi hija (que no creo, para qué engañarnos), me gustaría meditar algo, ponerme a hacer yoga e intentar mejorar un poquito. Pero como voy a estar allí en el medio de la nada, me llevaré pastillas…. (y otro principio a la mierda).

Este viernes vital no es tan happy flower como otras veces, ¿qué hacéis cuando vuestro cuerpo dice basta? Es difícil pensar en positivo en medio del dolor, especialmente el físico. Cuando me mejore un poco, intentaré reflexionar sobre esto, a ver qué aprendizaje puedo sacar de este nuevo reto.


Buen finde a todos. 

Comentarios

Tracy ha dicho que…
Cuídate mucho, ya verás el cambio.
Un abrazo
Margari ha dicho que…
Cuídate mucho y a relajarse, que es bueno. Espero que te mejores pronto.
Besotes!!!
Ali EB ha dicho que…
Cuando mi cuerpo dice basta, intento hacerle caso en la medida de lo posible, porque sé que sino a la larga lo pago más caro aún...
Cuidate, y mucho ánimo!!
Besotes y que te mejores!
Esther ha dicho que…
Cuando mi cuerpo dice basta visito a Carmen, mi terapeuta (emocional y físicamente) y obra milagros. Mi cuerpo ha dicho basta y la visité hace algunos días y vuelvo el próximo viernes. Si estuvieras más cerquita te la recomendaría, porque es una bendición, de verdad. Un abrazo y cuídate.
ITACA ha dicho que…
MUCHAS GRACIAS! El retiro físico me ha sentado muy bien, me siento mucho mejor que la semana pasada,y espero que el fisio acabe de encauzarme, empiezo la semana con frío pero con ganas!

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