VIERNES VITALES 37: LA CONFIANZA

¡Buenos días a todos!

Hoy es un viernes vital con energía. Llevo unas semanas muy pocha, aunque las maravillosas manos de Yuri, mi fisio, han hecho milagros y voy mucho mejor, lo que se traduce también en mi estado de ánimo, así que vengo con ganas de escribir este viernes vital.

Estamos a 4 de diciembre, y además de ser viernes, es Santa Bárbara (bendita), patrona de los mineros. Para mí es una fecha importante, vinculada a mi pasado, a mi sangre y a mi estirpe. Y la verdad es que quizá me ponga a escribir sobre ello, porque me he levantado muy reivindicativa, como exige la fecha. Ya lo dice Ismael Serrano en una de sus canciones: el hecho de estar vivo siempre exige algo; y sin embargo, muchas veces parece que lo olvidamos.

Pero el viernes pasado quise escribir sobre la confianza y me lo impidió el hecho de que no me sentía nada bien y no tenía fuerzas para nada. Hoy no quiero perder ese tema y me gustaría reflexionar un poquito sobre él.

La confianza es algo maravilloso, algo que surge y se convierte en el mejor regalo del mundo. Confiar en alguien sin fisuras, sin esperar nada a cambio, es algo que viene directamente del Olimpo, del universo de los dioses. Creo que no es una competencia entrenable: voy a convertirme en una persona que confíe más y mejor, o voy a esforzarme en confiar en la persona X… Así no funciona, o confías, o no confías.

Esto me da para pensar en los amigos, los que tú mism@ escoges y en los que confías. Cuando se pierde la confianza se acaba la amistad. Y cuando la confianza es absoluta, la amistad resplandece. Tengo la inmensa suerte de tener muy buenos amigos, gente maravillosa que no me merezco, que están ahí (ellos saben quiénes son y muchos de ellos me suelen leer) y que hacen mi vida más fácil, más bonita y más intensa. De verdad que creo que no me merezco los buenos amigos que tengo y muchas veces me sorprenden cuando menos me lo espero. 


Esta reflexión sobre la confianza viene precisamente de un acto reflejo de una amiga, de esos actos puros que salen del corazón, no se prevén, no se ensayan, solamente explotan y llenan tu mundo. Hace un par de semanas le dije a una de mis grandes amigas (con la que llevo varias décadas de amistad desde que éramos niñas en un colegio de monjas) que se viniese a ver una obra de teatro conmigo a una sala alternativa y un miércoles a las 10 de la noche en una fría noche de invierno. La ecuación casi arroja un NO absoluto ya con el propio planteamiento. Una noche de frío invierno, un miércoles cuando al día siguiente toca madrugar muchísimo y en la que lo único que te apetece es quedarte en casa bajo las mantas. Pero es que además ni siquiera sabía el nombre de la obra, que ya tiene delito, sino simplemente tenía el impulso de que me gusta su director y quería ver este nuevo trabajo suyo. Vale, que yo esté loca puede estar bien, pero arrastrar a otros con mis locuras… Pues bien, el SI fue rotundo e inmediato. Seguido de ¿cómo se llama la obra? Y ante mi No lo sé la respuesta fue: ¡Vale!

¿Cómo se paga esa confianza? Cómo se puede valorar ese contigo al fin del mundo, cómo agradecerlo, cómo mantenerlo… Esa confianza absoluta, generosa y única no tiene precio. Y cuando la recibes, como símbolo de esa amistad que aún tiene menos precio posible, no te queda nada más que sentirte profundamente afortunada y agradecida al azar por haber cruzado a esa persona en tu vida, a esa persona por seguir queriéndote y soportándote y a la vida por dejarte ver esas cosas divinas en el mundo de a pie. 


¡Gracias y buen viernes a todos! 

Comentarios

Azahara ha dicho que…
Yo tengo una amiga que suele decir, de una manera menos profunda, cuando nos proponemos cualquier plan, que lo bonito de ser amigas es que nos seguimos el rollo mutuamente.
Por lo demás, de acuerdo en todo salvo en que no te mereces a tus amigos. Yo estoy segura de que sí.
Me he acordado de una peli, La once (la hora del té en Chile) que creo que te encantaría y hasta creo que te hablé de ella, pero que no sé cómo conseguir. Yo la vi en Documenta Madrid, te dejo el trailer. Una de las protagonistas decía que la amistad es oír mil veces la misma historia sin decir eso ya me lo has contado.
https://www.youtube.com/watch?v=eddaG110VQg

Buen puentazo!
Margari ha dicho que…
Si están ahí es porque te los mereces, no lo dudes. Muy bonita entrada.
Besotes!!!
ITACA ha dicho que…
Gracias Azahara. Intento corresponder a los amigos, ya lo sabes, pero aún así, creo que hacen mucho mas por mi que yo por ellos. En el caso que cuento, no dejo de sorprenderme 30 años después! Un abrazo.
Margarita, otro abrazo muy fuerte para ti y gracias por tus palabras.

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