VIERNES VITALES 38: SI NO PUEDES BAJARTE DEL TREN, VETE MÁS DESPACIO Y MIRA EL PAISAJE.

Los gurús de gestión del tiempo tienen razón en muchas de las cosas sobre las que hablan (aunque frecuentemente repiten todos ellos un discurso similar). Sin embargo, yo a mí misma me pregunto muchas veces en qué tipo de mundo vivimos, con listas de cosas, prioridades, gestiones de toda índole, persiguiendo el tiempo y que siempre se escapa entre los dedos porque hacemos tantas cosas que, al menos yo, creo que nunca llegamos a casi nada.

Normal que luego tengamos estrés, el cuerpo nos juegue malas pasadas, haya problemas de insomnio, de estómago, musculares… (aquí cada cual tiene el suyo). Porque por mucho que lo creamos, el cuerpo humano no está diseñado para esto. Pero nosotros ahí seguimos, porque ni el mundo nos deja bajarnos del tren ni muchas veces nosotros mismos estamos dispuestos a permitírnoslo (y entono el mea culpa, porque yo soy la primera que lo hago, muy mal por cierto).

El caso es que una de las cosas que los manuales, cursos o disertaciones varias sobre la gestión de tiempo te graban a fuego es dejar de lado las cosas que no aportan. Es un término amplio: desde las cosas que no te aportan física o psíquicamente, o las que pierdes el tiempo y no obtienes resultados (curioso el dato de que el 80% de nuestros resultados se consigue con el 20% de nuestros esfuerzos, con la doble lectura de que realmente por ese 20% de los resultados que nos quedan… ¿merece la pena, de verdad, invertir el 80% de nuestros esfuerzos?).

Pues bien, he empezado a eliminar cosas que no aportan, o que me exigen demasiado, o que creo que pueden ser prescindibles. Y hombre, no es la panacea, pero funciona.

1. Aligerar la agenda.

Intentar llevar una agenda laboral, personal, familiar, teatral y de veinte mil cosas más no me resulta fácil. A veces quiero hacer algo y no puedo porque además debo cruzarla con la agenda de mi costillo, de mi hija, del cole y de los astros si nos ponemos. Pero se puede.

Y a veces la propia vida tira sus dados. Por ejemplo: el próximo miércoles tengo la última sesión de Espectadores en Acción, curso que he disfrutado muchísimo y que no nos renuevan. He hecho lo que ha estado en mi mano por renovarlo, pero la verdad es que disponer de la tarde de todos los miércoles para eso a veces complica la agenda vital con el resto de las cosas. Por ello, si no lo han renovado, pues qué le vamos a hacer. Recuperar los miércoles me servirá para descansar, ver a mi gente que veo menos de lo que quisiera y recuperar fuerzas. El último trimestre del curso lo utilizaré para hacer el curso de ocho semanas de Mindfulness que llevo tiempo queriendo hacer, pero incluso ese curso lo he trasladado un trimestre, lo que me da más tiempo en general, algo que necesito.

2. Reducir los compromisos.

Cuando hablo de compromisos, me refiero a esas cosas que tienes que hacer pero que en realidad no te apetecen demasiado. Hay cosas que son lentejas y que a veces no tienes ni la posibilidad de dejarlas, pero hay otras prescindibles. Lo primero, identificar esos prescindibles, esas cosas que no te apetecen, que no te aportan y que en realidad no pasa absolutamente nada porque digas que no. Sacar de tu vida la gente nociva, las obligaciones porque sí y darle aire a tu mundo, merece la pena.

3. Convencionalismos a raya y simplicidad al poder.

En este punto quiero hacer una reflexión sobre las próximas Navidades, que a más de uno les traen de cabeza. Y recomendaros la lectura de esta Guía de Navidades Minimalistas de Valedeoro, a quien merece la pena que sigáis por estos mundos de internet. En Navidad nos agobiamos con los regalos, las celebraciones, los viajes, los horarios, los espectáculos… Yo, que soy una cagaprisas, suelo tener el tema regalos controlado entre otras cosas porque empiezo meses antes. Y eso no me genera tensiones. A mí en un centro comercial estas semanas no me pillan ni muerta. Y salvo un par de compras de última hora, que tengo totalmente identificadas, no dejo que las prisas y los atascos me maten.

En tema comidas también soy de lo más sencillo del mundo. Cenas más bien frugales con cosas especiales que no comas todos los días y comidas sencillas (hay recetas al horno muy fáciles), poca gente a comer y cero convencionalismos.

En cuanto a la agenda de navidad de espectáculos varios, digamos que ahí se me suele ir un poquito más la mano, pero sobrevivo.


Como sabéis quienes me leéis, hace unas semanas estuve bastante tocada con una cervicalgia muy fuerte. Voy mejorando, aunque no estoy bien del todo aún, pero fue un toque de mi cuerpo, al que no le suelo dejar bajarse de los trenes tan fácilmente. La propia vida puso de nuevo sus límites y por ejemplo, he tenido que dejar de ir al gimnasio durante tres semanas (de hecho, todavía no he vuelto, pero espero poder hacerlo la próxima semana). Eso se traduce en controlar más la dieta obviamente, pero también en tener más tiempo. Suelo trabajar de 7.30 a 14.30 horas, y al menos lunes y miércoles salgo zumbando para ir al gimnasio de 14.45 a 16.15 y luego salir zumbando de nuevo a buscar a mi hija al cole. Pues bien, algunos ratos de lunes y miércoles (que son los días que sale a las 5 y tengo esa hora de más) he podido ir a mi casa y meterme en la cama a dormir la siesta, así como lo leéis. Me ha servido muchísimo.

Soy incapaz de bajarme de ciertos trenes, pero al menos espero poder rebajar la velocidad y disfrutar más del paisaje. Voy teniendo una edad y con ella también otras prioridades.


¡Buen viernes! 

NOTA: La foto es mía desde un tren, en concreto el tren de vuelta de Cascais a Lisboa tras un día de playa. Me encanta por los recuerdos y la tranquilidad de esos días. 

Comentarios

Esther ha dicho que…
Ay qué cosas. Yo ahora intentando llenar mi tiempo, buscando cosas que me gusten, cursos, actividades...pero aquí donde vivo la oferta no es muy variada. Estos días los paso entre lecturas, costuras, y visitas médicas de las que estoy hasta el gorro.

Un beso.
Tracy ha dicho que…
No tiene desperdicio tu entrada.
Muchas gracias.
Margari ha dicho que…
PUes sí, es bueno bajarse a veces, descansar y disfrutar de la vista.
Besotes!!!

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