MIS MOMENTOS DE FEBRERO

Este mes me he propuesto escribir los posts de revisión mensual (los 10 mejores momentos y mi mes teatral) durante los primeros días de marzo. Y aquí estoy, con la revisión de los 10 mejores momentos que me ha dejado este mes. Me va a resultar más fácil porque los tengo más frescos (cuando me pongo a escribir dos semanas después, a veces me encuentro con que tengo que echar la memoria atrás cinco o seis semanas y me resulta más difuso) y además porque los 366 happy days y mi agenda me permiten vislumbrar mejor lo que ha dado de sí el mes y sus mejores momentos. Así que… allá vamos!

1. La Respiración

Quienes me leéis de vez en cuando sabéis que el teatro es una de mis grandes pasiones. Ya os lo contaré en otro post, pero este mes me ha dejado dos obras de teatro para adultos y dos espectáculos infantiles, que creo que no está mal. La que más me ha gustado de todas ha sido La Respiración, del inimitable Alfredo Sanzol. La representaban además en el Teatro La Abadía, al que me une un “algo” especial, aunque me hubiese encantado que la hubiesen representado en la sala Juan de la Cruz, que es donde realmente La Abadía tiene ese halo único. Sea como fuere, La Respiración es una obra imprescindible, con tintes autobiográficos nos cuenta el sufrimiento y el miedo a la soledad y al fracaso tras un matrimonio fallido de muchos años. Uno se acostumbra a las rutinas y cuando todo explota por los aires es difícil mantener nuestro espacio en el mundo, porque lo hemos compartido durante tanto tiempo que parece que se ha difuminado. Os escribiré de un modo más completo sobre esta obra, porque me ha encantado. Es positiva, vitalista, llama a seguir adelante y vencer las dificultades de la vida, la dirección es fantástica, las interpretaciones actorales más aún y a todo el público que asistió a la representación a la que yo fui nos enamoró.



2. Fiesta de Carnaval del cole

San Wallapop me salvó de una buena, ya que in extremis conseguí un estupendo atuendo de La Bella Durmiente sin estrenar, con etiqueta y todo, y a un precio magnífico. Es lo bueno de que mi hija aún se deje dirigir, porque le encantó el vestido y no me puso pegas sobre si prefería esto o aquello (sé que me queda poco tiempo con estas libertades). El caso es que el vestido rosa con brilli-brilli (creo que técnicamente ahora lo llaman glitter) con tiara incluida con plumaje y todo fue un éxito rotundo. Lo utilizamos tres veces en el mes: en la fiesta del cole (estreno mundial), en su cumpleaños (atuendo princesil imprescindible) y para ir a ver Disney on Ice. Pero en la súper fiesta del cole nos lo pasamos bomba, y lo digo y lo escribo en plural. Era un viernes e inicialmente lamenté perderme la clase de Zumba pero la verdad es que la fiesta estuvo muy bien, por sencilla y también por revolucionaria, ya que cortaron la calle para hacer un pasacalles de cientos de niños con sus familias (como lo leéis). Cuando acabamos de dar la vuelta a las calles aledañas mi hija dijo muy risueña Mamá, ya hemos dado la vuelta a todo Madrid. No fue para tanto, pero un poco heavy sí que fue. Luego tuvimos bailoteos varios y chocolate con bizcochos. Además, la tarde se sostuvo, no hizo casi frío (nada que ver con el invierno que llegó pocos días después) y fue un buen momento para recordar.


3. Entre fogones

Lo mío con los fogones nunca ha sido una historia de amor mantenida en el tiempo, pero cuando hace frío lo cojo con más ganas. Además, ahora me dedico a recuperar y tunear algunas recetas que hacía mi abuela, así como dedicarme a hacer cosas raras que alguien me cuenta, encuentro por internet, o incluso en algún libro de recetas rebajado que hallo en el Vips y que no consigo vencer la tentación a llevármelo a casa. Es divertido y permite comer en familia cosas alejadas del sota, caballo y rey al que nos depara el resto del año.


4. La presentación del libro de mi amiga Patri

Tener una gran amiga como Patricia Sánchez (actriz, dramaturga, ilustradora y artistaza en todos los sentidos, además de una maravillosa persona y amiga) es ya de por sí una alegría inmensa. Pero cuando además presenta un libro que ha ilustrado (La incertidumbre de lo definitivo, de Carlos Vicente y con ilustraciones de Patricia Sánchez) y lo hace en Madrid, rodeada de su gente y con un emotivo encuentro en el que participaron dos grandes actores como Alfonso Mendiguchia y mi también gran amigo Carlos San Jorge, ese momento sin duda tenía que ser parte integrante de los 10 mejores momentos de febrero.


5. El cumple de Henar

Yo hace nada tenía un bebé con carácter, que ya apuntaba maneras. Y de pronto me encuentro con que tengo una ratita presumida de 4 añazos (ay, cómo vuela el tiempo…) que pinta nuestro mundo de colores. Parece mentira, porque yo no era nada maternal, y en cierto sentido creo que sigo sin serlo, pero mi hija ha cambiado mi mundo y mi modo de ver la vida y de entenderla (o tratar de hacerlo). 4 años es un hito, una pequeña señorita en ciernes, con sus enfados, con sus amores absolutos, que crece a pasos agigantados, me sorprende casi a diario y que le da otro sentido a mi vida. Ver crecer a mi hija, acompañarla en su camino, es mi prioridad y algo que me hace absolutamente feliz. Soplar la vela con el 4 forma parte de ese caminar.



6. Paseando con Athos

Tengo otro pequeño amor por casa, en este caso peludo. Es un saco de pelos y amor infinito, que se echa conmigo a ver series, que me hace una fiesta cada vez que vuelvo a casa, que es todo corazón y con el que paseo bajo el sol de invierno. Y es que la vida con perro es también otra vida, algo que no quieres cambiar por nada del mundo.

 

7. El descanso del guerrero

Este mes, para no variar, también ha venido cargado de trabajo. Pero me siento orgullosa porque en tiempos de inundaciones (y la ha habido, inundación de mucho trabajo y sin tiempo), cuando eres capaz de mantener la calma has triunfado. Y no se trata de triunfos profesionales, porque esos no son tan importantes como algunos quieren vendernos, si no personales. En la anterior inundación (allá por noviembre) perdí la calma, me invadió el estrés y terminé con una cervicalgia que me hizo ver las estrellas. Pero esta vez he sido capaz de controlarlo, respirar y decir: lo que salga saldrá, y lo que no… no es asunto mío. Salió, y además salió bien, y cuando pasamos esa página (una de tantas al fin y al cabo), me quedó la calma y el descanso del guerrero. Un guerrero que esta vez mantuvo la calma y no tuvo una cervicalgia con dolor agudo, todo un éxito personal, que las cosas importantes de la vida sabemos cuáles son.

8. Mi amigo Cristóbal

Cristóbal, hasta el viernes pasado, era mi compañero de trabajo, pero también y sobre todo mi amigo. Un puercoespín andalú (sevillano para más señas) con el que me he agarrado muchas veces pero al que adoro, que llenaba mis días y mis desayunos con pullitas, salero y mucho entendimiento. Como no podía ser de otra manera llegó el día en que se fue a seguir construyendo su camino, de hecho hoy es su primer día en su nuevo trabajo. Y yo lo voy a echar muchísimo de menos, me duele sólo pensarlo. Pero sé que esto es lo que tenía que hacer y me alegro infinitamente por él, le deseo todos los éxitos en su nuevo camino, aunque yo lo voy a echar de menos y las cosas sin él nunca serán las mismas.


9. Casita, manta y Downton Abbey

Ésta es otra de esas cosas que yo sólo hago en los meses de frío, meterme en la cama (si me dejan) y aprovechar para taparme hasta la nariz, resguardarme del frío y aprovechar para ver series. Enero lo dediqué a ver cuatro temporadas de Juego de Tronos (bueno, en realidad la última la vi en febrero) y este mes me estoy viendo Downton Abbey (ya voy por la tercera temporada). Resulta muy relajante y un plan muy acorde con el invierno.

10. Disney

Iba a hablar en concreto del espectáculo Disney On Ice (del que ya os hablé aquí y que nos gustó, aunque menos que en otras ediciones), pero el final de febrero ha sido muy Disney. Primero por el espectáculo sobre hielo, para mí una cita anual imprescindible con mi hija, y después porque La Semana Mágica de Disneyland París es una oportunidad estupenda para reservar (y empezar a soñar) con un viaje que nos lleve a ver a Mickey Mouse y sus amigos esperamos que en este año 2016. Planazos con mi princesa de 4 años que me emocionan sólo con pensarlos…



Echando la vista atrás febrero, además de un mes frío, ha sido un mes emocionante, lleno de pequeñas cosas felices.


¡Buen marzo!  


Comentarios

Margari ha dicho que…
Ays, cómo crece Henar! Qué rapido crecen estos niños!!! Con ellos el tiempo pasa aún más rápido. Y otro mes lleno de buenos momentos! Que sigan así.
Besotes!!!
ITACA ha dicho que…
Sí, da una penita que el tiempo se vaya tan rápido Margari...

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