LECTURAS INSPIRADORAS: LA GRAN DESTREZA, DE LEO BABAUTA

Mi última lectura ha sido La gran destreza, de Leo Babauta. A este autor lo conocí por los universos de la red, en concreto porque tiene un blog muy famoso en Estados Unidos llamado ZenHabits en el que da muchas claves para vivir mejor y con menos cosas, y por sus escritos ha sido muy inspirador para otros autores como Everett Bogue (al que también he leído últimamente).

A Leo Babauta lo tenía clasificado mentalmente como persona que escribe sobre minimalismo, pero este libro suyo me ha sorprendido porque va mucho más allá. De hecho, creo que es una lectura muy recomendable para alguien como yo, que sigo metida en mi curso de 8 semanas sobre Mindfulness. Cuando lo acabe y repose lo que ha entrado en mí os lo contaré. El caso es que, a grandes rasgos, el Mindfulness propugna una vida más felliz reduciendo el estrés, centrándote en el momento presente, no teniendo miedo (o identificando que lo que tienes es miedo y no dejándote paralizar por él), así como cambiar tu perspectiva y lo que esperas de los demás. Bien, muchas de esas claves, de las enseñanzas que quiero incorporar a mi vida a través de este curso, están presentes en este libro de Leo Babauta. Y si me lo permitís, os quiero hacer un resumen muy sui generis (como casi todo en mi caso) del mismo.

Lao Babauta empieza el libro desde un punto de vista minimalista, invitándonos a que pongamos en práctica el desapego. Nos pone un ejemplo de lo más evocador: un pájaro que vuela y vive la vida sin anclarse por sus pensamientos ni posesiones. Y desde ahí hila con lo que él considera la fuente del estrés: no aceptar la realidad. Normalmente, queremos que las cosas sean de una determinada manera (la nuestra) y cuando los demás o el mundo no responden a nuestras demandas, nos frustramos y nos estresamos.


Primer aprendizaje: acepta y aprecia la realidad

Después pasa a hacer una revisión del hábito de la procrastinación, muy relacionada con el miedo (normalmente interior) a cometer errores. Saltamos de una cosa a otra, casi siempre dejando muchas de esas cosas a medias, por el miedo a fallar, a no hacerlo bien, a no responder a las expectativas de otros o de nosotros mismos.


Segundo aprendizaje: acepta la experiencia

Si somos capaces de practicar el desapego, desvincularnos del modo en que queremos que sean las cosas, el miedo desaparecerá o, al menos, se reducirá considerablemente. Por tanto, no nos queda otra que afrontar el miedo y la procrastinación.

Cuando tienes un ideal de cómo debe de ser algo (y casi todos tenemos ideales sobre muchísimas cosas), tenemos miedo de que no se cumpla. Y si efectivamente no se cumple, nos irritaremos y nos frustraremos.

Os pongo un ejemplo, esta noche espero ir al teatro. Para mí ir al teatro mañana se ha convertido en un acontecimiento súper importante. ¿Por qué? Porque es una actividad que me encanta, porque llevo casi dos meses sin poder ir al teatro (para mí eso se acerca a un drama) y además porque voy a ver una obra con dos actores que me gustan mucho. Obviamente, y sé que no debería hacerlo, mis expectativas están altísimas. Veremos qué ocurre y veremos cómo lo gestiono, porque en realidad lo que debería hacer es desprenderme del ideal y entregarme a la experiencia cuando ocurra. Pero ya veis, por mucho que leo, mi cerebro aún no está preparado.

El miedo es el causante de muchos problemas, porque detrás de él están el temor al fracaso, a la pérdida, al abandono… Si renuncias a tus ideales (en el sentido del que hemos hablado antes) y a tu falta de confianza, la cosa mejora mucho.


Tercer aprendizaje: afronta el miedo 
El autor nos da varias claves muy interesantes para que podamos aplicar a nuestra vida y gestionar nuestras distracciones, nuestras posesiones, trabajar nuevos hábitos… Pero eso lo dejo al lector que se anime a leer este libro. Con vuestro permiso, me salto esa parte y sigo afrontando. Ya hemos hablado de afrontar el miedo y la procrastinación y ahora toca afrontar el cambio y también la pérdida, muy relacionada con el propio cambio.

Un amigo me dijo hace unas cuantas semanas durante una comida que las cosas no seguirían igual. Hablábamos sobre todo de trabajo, pero lo podemos aplicar a cualquier cosa. En realidad, me recordó la ley universal de que todo cambia, todo es impermanente. Y por mucho que nos intentemos adaptar al cambio, o que a veces te encuentres por la vida con iluminados que dicen disfrutar de la actividad frenética de los cambios, no nos engañemos, al ser humano no le gustan los cambios y mucho menos cuando son cambios que no se ajustan a lo que esperábamos.

Lao Babauta habla de la impermanencia, del cambio, reconociendo el miedo que produce, pero también recordándonos que puede llegar a ser liberadora. Por mucho que quieras agarrar fuerte entre tus manos el viento, es imposible. Pues con la vida ocurre exactamente lo mismo, queremos que las cosas sigan igual y cuando no es así, y sobre todo cuando cambian de un modo que no nos gusta, sufrimos.


Cuarto aprendizaje: afronta el cambio

Una parte del cambio es la pérdida, y dependiendo qué tipo de pérdidas es sumamente difícil de afrontar, además tienen su propio proceso de duelo, que si no llevamos bien, tiene consecuencias demoledoras. El autor también habla de la pérdida, como parte de la vida, pero también como sufrimiento. Pero nos recuerda que aunque el sufrimiento es inevitable, sí es posible acortarlo o prolongarlo. Si aceptas tus sentimientos, dejas ir el daño, giras tu atención hacia la realidad y lo bueno que hay en ella, así como abrazas la vida, conseguirás que el sufrimiento por la pérdida sea menor, aunque siga existiendo.


Quinto aprendizaje: desarrolla el desapego

Probablemente termine escribiendo un post de Viernes Vitales sobre el desapego, pero sí que me gustaría mencionar que este libro también nos da unas cuantas claves sobre el mismo. Cultivar el arte del desapego pasa primero por identificar el ideal al que te aferras y dejarlo ir, siendo consciente de la realidad y respondiendo ante ella de la manera más adecuada (esto no suele ser fácil).


Leo Babauta cree que el desapego es una de esas cosas que se entrenan o se practican. Como no es algo fácil, nos propone que comencemos con las cosas más sencillas, en pequeñas dosis, durante cortos espacios de tiempo. El desapego tiene además una fuerte dosis de aceptación y la aceptación resulta liberadora.



En definitiva, un libro que se deja leer de manera muy sencilla y que contiene muchas otras claves que las que os he esbozado en este post. Me pareció una lectura realmente enriquecedora. 

Comentarios

Entradas populares