AYUDA, CON DAVID LUQUE Y ERNESTO ARIAS EN EL OFF DE LA LATINA

El domingo pasado tuve la suerte de disfrutar de nuevo de una estupenda tarde teatral para adultos. Una tarde calurosa del mes de julio, pero sin duda mágica por muchas razones. Volví a ver Ayuda, de Los Lunes Teatro, una obra que ya había visto (y por cierto, me había encantado) el año pasado en el Teatro Lara. De hecho, de ella os hablé ya en su momento (si tienes curiosidad, puedes leerlo aquí).
  
Por aquel entonces, el reparto que yo vi fue de dos grandes actores: Óscar de la Fuente y Ernesto Arias. Sin embargo, esta obra ha sido interpretada, si no me equivoco, por cinco actores diferentes en total. Se estrenó inicialmente con David Luque en el papel de Arnold y con Óscar de la Fuente como Lukasz. Un tiempo después, Ernesto Arias tomó el relevo de David Luque poniéndose en la piel de Arnold. Y ahora, estas semanas del mes de julio, tenéis la oportunidad de redescubrir esta obra con Ernesto y David como Arnold y Lukasz respectivamente.
  
Me encantan las historias que te hacen pensar y Ayuda es un buen ejemplo de ello. Un gran texto de María  Goos bajo la dirección de Fefa Noia, que nos presenta una historia entre dos hombres con muy poco en común, que se ven abocados a compartir vida durante varias semanas.

Lukasz es un inmigrante del este, que como muchos ha venido a España buscando camino, intentando conseguir el dinero suficiente para volver a su pueblo y abrir una farmacia. Pero después de casi una década sufriendo desigualdades, teniendo que trabajar como ayuda doméstica cuando en realidad es farmacéutico, limpiando los desperdicios de esos mundos de ricos frívolos, sigue buscando ese golpe de suerte que le lleve de vuelta a su país, a una vida mejor.

Arnold, por su parte, es el banquero poderosos y sin escrúpulos, capaz de cualquier cosa por el poder y el dinero. Ese tipo de hombres con familias bien, con niñas con lazos que salen bien en las fotos, casas despampanantes que casi no pisa porque trabaja 15 horas al día… Y un buen día su vida salta en pedazos: le echan del banco, su mujer se va con las niñas, sufre un accidente y termina con una hernia sin poder moverse, tirado en un sofá con la única ayuda de Lukasz.

Empecemos por David Luque, en la piel de Lukasz. Chapó por este actor, al que he visto en algún otro montaje, pero que me sorprendió muy positivamente. No era fácil, yo seguía teniendo en mi memoria la interpretación de Óscar de la Fuente, que por muchas razones es uno de mis actores favoritos, y que además en el papel de Lukasz se salía. Pero no hago comparaciones, sólo os digo que David Luque está verdaderamente fantástico como Lukasz, creíble, gracioso… extraordinario. Es capaz de dotar al personaje de mil y un matices, todos ellos me sorprendieron muy positivamente. Creo además que es muy reseñable además el hecho de que él interpretó durante mucho tiempo a Arnold y es sin duda un reto ponerse en los zapatos de Lukasz. Y lo hace brillantemente.

Sigamos con Ernesto Arias, paisano mío y actor al que le tengo un cariño y un respeto especiales. Ernesto está magnífico, como siempre. Sólido y brillante, capaz de interpretar a ese tiburón que es Arnold, verle caer al vacío y además reconocer en él las sombras y las dudas. Porque aunque, para mí, el personaje de Lukasz es muy especial, creo que las dobleces de Arnold son de lo más interesante: ese doble mundo de hombre casi inmortal que se ve en un punto donde ni quiere estar ni nunca pensó que estaría, y la duda, aunque sea momentáneamente, pasa por él. Esa duda de poner en tela de juicio si aquello en lo que creías era real, si creías bien o mal.



Os adelanto que los dos personajes, y los dos actores, dan mucho juego. Ambos tienen recovecos en sus personalidades, la magia del teatro en estado puro. Ninguno es un pobrecito, ninguno es inalcanzable, los dos tienen sus luces y sus sombras y Ernesto y David conocen muy profundamente estos personajes (de hecho los han interpretado muchas veces) y son capaces de regalarnos transformaciones, sorpresas y sueños.

En su día escribí que Ayuda fue una de las obras que más me habían gustado en los últimos tiempos. Lo reitero y por eso no quiero dejar de escribir estas palabras.  Me parece una oportunidad única que podáis disfrutar de esta obra tan especial en un escenario íntimo como es el Off de la Latina (antigua Escalera de Jacob), un verdadero lujo. Tienen aún cuatro representaciones más, de jueves a domingo, esta semana y la próxima. Y podéis reservar las entradas directamente a través de este enlace.



Por si a alguno le queda alguna duda, deciros que este post lo escribo porque me da la gana, o en su traducción: porque realmente me encanta esta obra, he disfrutado mucho con los cambios de elenco y creo que es una oportunidad poder ir a verla. Si estáis en Madrid, no la dejéis pasar. Estoy segura de que estará a la altura de vuestras expectativas y mucho más aún. 

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