BUSCANDO A DORY, UNA PRECUELA CON LA QUE PIXAR HA VUELTO A ACERTAR

El verano sabe a playa, a sol, a noches largas, siestas, piscina, comidas, sueños… y también a cine de verano para los más pequeños. Como no podía ser de otra manera, hemos asistido, religiosamente, a sesiones de cine familiar, aprovechando los estrenos de la temporada. En mi caso, he acompañado al cine a la princesa de la casa en dos ocasiones: una en julio y otra en agosto, la primera para ver Buscando a Dory, la precuela de la conocida Buscando a Nemo y hace tan sólo unos días a ver Mascotas. Además, su padre se la llevó una tarde a ver Ice Age: el gran cataclismo, que debe de ser ya la enésima de la saga y que no fueron a verla por nada particular, sino por el simple hecho de entretener una tarde. Como en esta ocasión me libré de la susodicha película (que no me hacen gracia las sagas y además ésta en concreto incluso menos), me limito a hacer una pequeña reseña sobre las dos películas infantiles que he podido ver, que quizá le venga bien a algún padre o madre que pase por este blog y busque ideas para entretener a los pequeños de la casa, que el verano es muuuuuy laaaaargo y algunas veces necesitamos ayuditas en forma de cine por ejemplo. Y hoy empiezo por ésta:


Buscando a Dory

No es que Buscando a Nemo sea una de mis películas Disney favoritas, pero reconozco que está bien hecha, tiene una historia tierna, con un toque de aventuras, y sobre todo, tiene una coprotagonista súper especial: Dory. Es imposible no enamorarse de esa pececita desmemoriada, tierna, cariñosa y un completo desastre, que no sabe ni dónde está, ni quién es, ni dónde va… No había pensado nunca en la posibilidad de que hubiese una secuela (aunque en este caso es una precuela) de esta película, pero cuando me enteré de que los magos de Pixar habían creado Buscando a Dory, tuve claro que era una película de las que no me importaría ir a ver con Henar (sólo voy al cine a ver infantiles, así que ver una de vez en cuando que merezca la pena, nunca está de más).



Esta película tenía, a priori, todos los elementos para ser una buena película. Además, Pixar últimamente está que se sale y nos regala unas historias maravillosas. Véase Del revés (Inside Out), que por cierto vimos el verano pasado y de la que os hablé con absoluta pasión en este post. Por cierto, por si alguien le interesa, la he comprado ayer mismo en Amazon por 8 euretes, lo mismo que una entrada de cine (aunque yo suelo utilizar día del espectador y demás promociones). Pero volvamos a la película de hoy, Buscando a Dory, os puedo asegurar que Henar y yo pasamos un rato estupendo en el cine. Esta película tiene las dosis necesarias de emociones, diversión, aventuras, personajes con los que encariñarse… todo para ser una opción estupenda para ir con los niños al cine este verano (o verla en casa más adelante). Nos gustó mucho la historia, en la que Dory la desmemoriada va recuperando pequeños flashes de su memoria perdida y de cosas que vivió de niña, hasta recordar cómo se perdió y nunca supo volver a su casa. En esta ocasión, será ella, Dory, quien tendrá que emprender un gran viaje hasta el otro lado del océano, acompañada por Nemo y su neurótico padre, Marlin, para encontrar su casa y a sus padres.  En ese viaje hallarán grandes aventuras y nuevos amigos que les ayudarán. Aunque se echa de menos a Squirt, la pequeña tortuga de Buscando a Nemo, en esta ocasión se encontrarán con Hank, un pulpo de mal genio y muy peculiar, y Bailey, una ballena beluga.

No queriendo destripar más de lo necesario, tan sólo deciros que Buscando a Dory es una película que merece mucho la pena. Si os gustó Buscando a Nemo, yo diría que ésta incluso es un poquito mejor. Es cierto que mantiene el hilo de la anterior, por lo que no resulta muy novedosa, pero Pixar de nuevo ha dado en el clave con esta película emocional, que sin ser ñoña nos hace pasar un buen rato de aventuras y disfrutar del cine con o sin niños.

Por si os interesa, Buscando a Nemo también está en ofertón a 8 euros en Amazon estos días.



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