LECTURAS DE VERANO: EL REGRESO DEL CATÓN

Una de las cosas mejores que tiene el verano (al menos en mi opinión) es tener tiempo extra para leer. Yo, que en su día fui una voraz consumidora de libros, intento recuperar mi pasión lectora (y no siempre lo consigo). Pero, en lo que llevamos de verano, entre viajes, playita, trabajo en Madrid y algún rato muerto que otro, llevo unas cuantas lecturas, de lo más variopintas por cierto. Ya os haré un resumen de ellas al final del verano, pero hoy quiero hablaros de la última novela que he leído: El regreso del Catón, de Matilde Asensi.

El último Catón fue, sin duda, el título que le dio fama a la autora Matilde Asensi. Yo hace más de una década que lo leí (y la verdad es que reconozco que siento curiosidad por releerlo). Recuerdo de él una historia trepidante, con un ritmo imparable, que tenía todos los ingredientes necesarios para crearte adicción y empujarte a no dejar de leer. Los protagonistas de aquella historia, Ottavia, Farag y Kaspar, pasaron mil pruebas en busca de la hermandad perdida y del último Catón.

Hace unos meses, la autora volvió a la carga recuperando la historia y los personajes de su novela más leída. No se trata de una segunda parte al uso, o mejor dicho de una continuación, sino que es perfectamente posible no leer El último Catón y  entender perfectamente toda la trama de El regreso del Catón. Sin embargo, conocer un poco previamente a los personajes te servirá para disfrutar más la historia. He de reconocer, que después de más de diez años, sólo conservo el recuerdo de la adicción lectora que me provocó El último Catón y recuerdo vagamente a Ottavia, la doctora Salina, que entonces era monja, y a Kaspar, que entonces era el jefe de la guardia suiza del Vaticano. Pero poco más.

Y ya de lleno en la historia que nos atañe, la de El regreso del Catón, y sin hacer spoilers, contaros que los tres mismos personajes: Ottavia, Farag y Kaspar vuelven a reunirse para vivir, de nuevo, una gran aventura. Han pasado alrededor de quince años desde la historia narrada en el libro anterior, pero eso no les impide recuperar la magia de la arqueología y de las grandes aventuras que les esperan.

En esta ocasión, cual Indianas Jones modernos, van en busca de un conjunto de osarios que teóricamente contienen los restos de Jesús de Nazaret y toda su familia, incluyendo a sus padres y sus hermanos. La existencia de estos osarios fue conocida por la Iglesia siglos atrás y trataron por todos los medios de recuperarlos. Encontrar los restos de Jesús de Nazaret implicaría atentar contra uno de los grandes pilares de la Iglesia: la divinidad de Jesús y su resurrección a los cielos. Pero además de ello, encontrar los restos mortales de sus hermanos (entre los que se encontraría hasta el mismísimo Apóstol Santiago), implicaría acabar también con el segundo gran dogma de la iglesia: la virginidad de María. Debemos recordar que Ottavia es exmonja y posee férreas creencias religiosas, por lo que la mera posibilidad de la existencia de estos osarios atenta directamente contra su fe y se rebela contra ello.

La aventura les llevará por Asia, Estambul, Tierra Santa… siguiendo la pista de unos osarios que pasaron por manos de otras religiones, herejes y diferentes sectas religiosas. El Vaticano también va detrás de ellos, ya que es mucho lo que la Iglesia se juega con la existencia de estas reliquias. También entrará en escena una familia archimillonaria, los Simonson, que llevan toda su vida dedicada a la búsqueda de las reliquias de Jesús y su familia. Los peligros, las cosas que no son lo que parecen y la aventura está servida.

Visto así, parece una novela apasionante, pero a mi humilde entender, no lo es tanto. Es sin duda una historia que se deja leer con ganas, muy adecuada en su ritmo trepidanete y de aventura como lectura veraniega. Ahora bien, para mí, posee ciertos “defectos”.

Primero: salvando las distancias, se parece demasiado a la historia de El último Catón. Buscan otra cosa pero son los mismos tres protagonistas, en historias con parecido más que razonable, que tienen muchas pruebas, diferentes pero similares.

Segundo: el ritmo no es tan apasionante como en la primera novela, o al menos yo no lo recuerdo así. La otra la devoré, ésta la he leído con ganas, interés, pero sin sufrir adicción lectora. Es cierto que han pasado muchos años y que yo ya no soy la que era, pero a veces el ritmo cae, se queda en punto muerto, le sobran párrafos enteros que no aportan nada.

Tercero: la doctora Salina. Con todos mis respetos, creo que el escribir esta novela con Ottavia como narradora es un error, ya que sólo indica su visión de las cosas, lo que le hace perder bastante. Pero es que además, por muy cristiana y exmonja que sea, en muchos casos es una pazguata. De nuevo no aporta y sí que quita cosas que serían mejores sin ella.


Aún así, insisto en que es una novela bien escrita, muy bien documentada, con las dosis suficientes de aventura y de interés, con un excelente tema histórico y religioso (a mí al menos me ha parecido de lo más interesante) y unos personajes bien trazados. Es cierto que mejoraría un poco recortando lo que sobra y añadiendo algunas cosillas que echo en falta, pero, con todo, le doy un buen notable y os recomiendo que la leáis y la disfrutéis.  

Comentarios

Esther ha dicho que…
De esta autora he leído poco, sólo "El origen perdido", tras leerte me interesa más leer el primero, tengo varios de ella en el kindle, pero tengo tantos libros pendientes. Deseando leer el resto de tus lecturas veraniegas. Un beso.
Leira ha dicho que…
No leí nada de esta escritora
ITACA ha dicho que…
El origen perdido es uno de los peores que he leído de ella. Empieza con El último Catón, yo creo que te gustará :)
ITACA ha dicho que…
Siempre es buen momento para empezar ;)

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