MI REFLEXIÓN SOBRE LA FIESTA DEL CINE

La semana pasada se celebró La Fiesta del Cine y ya he perdido la cuenta de qué edición era en esta ocasión, pero la verdad es que ya llevan unas cuantas. Lo que no querría dejar pasar es la oportunidad de hacer una pequeña reflexión sobre este evento, mi pequeña reflexión, que probablemente no guste a muchos.

Como muchos sabéis, vivo en Madrid, donde los precios del cine yo los calificaría como astronómicos. Ir al cine una tarde de fin de semana te costará con gran probabilidad entre 8 y 9 euros por cada entrada. A eso, podríamos sumarle el desplazamiento, quizá el parking, las palomitas y refresco (absolutamente prohibitivos en casi todos los cines) y un largo etcétera. Pero podemos quedarnos con el precio, sin más, de la entrada del cine, en torno a 1.500 de las antiguas pesetas, en mi opinión una barbaridad. Si vais dos al cine, multiplica; si te llevas a los niños, ya la cosa se dispara, porque ahí sí que te tocará pasar por el aro del pack refresco + palomitas, que en determinadas ocasiones es incluso más caro que la entrada.

En definitiva, ir al cine es caro, a mi juicio muy caro. Y para pagar 9 euros por ver una película que la mayoría de las veces te deja indiferente y que antes o después terminarán poniendo en la tele, me parece un despropósito. Personalmente, prefiero pagar más e ir al teatro, o sencillamente esperar a ver la película más adelante. Con ello, no quiero decir que me la baje ilegalmente ni que la piratee, porque ni siquiera hago esas cosas; es más, aunque la industria cinematográfica muchas veces achaque sus pobres números a que los españoles pirateamos, la realidad es que no es así, no pirateamos, habrá un porcentaje de población que sí lo haga, pero no es lo normal. Lo que tampoco es normal es pagar 9 euros por el cine, de ahí que simplemente no vayamos.

Si echo la vista atrás, antes iba mucho más al cine. Y cuando digo antes me refiero a hace diez años o más. Desde que he tenido a mi hija, la mayoría de las veces que voy al cine desgraciadamente es para ver películas infantiles, y, alguna vez, logro ver alguna película de adultos. ¿Por qué?, ¿falta de tiempo? Muchas veces sí, pero muchas otras, gastarme semejante pastizal en ver una película me echa para atrás. Por eso, en las pocas ocasiones que he ido a ver películas de adulto que quisiera ver (cuatro o cinco desde enero para acá, y si no recuerdo mal fueron Star Wars Episodio VII, Palmeras en la nieve, Julieta, Inferno y La chica del tren), lo he hecho mediante el día del espectador, la fiesta del cine o alguna promoción más. Lo mismo sucede con las infantiles, voy a Yelmo porque antes de las 5 de la tarde tienen un precio especial de alrededor de 5 euros.

Pues bien, 20 de octubre de 2016, fui a Kinépolis Alcobendas a media tarde a ver Inferno, la última de Dan Brown. Los de Kinépolis, a través de su club, te regalan una entrada por tu cumpleaños, de manera que fui gratis. En la sala éramos tres personas, dos señoras de mediana edad y yo. Suponiendo que hubiesen pagado los casi nueve euros de entrada cada una de ellas,  proyectaron una película por 18 euros (y no me pongo a revisar todos los gastos asociados). Al martes siguiente voy a ver La chica del tren con entradas a 2,90 euros mediante la fiesta del cine. La sala estaba totalmente llena y era una sala grande: ¿trescientas butacas a 2,90 cada una? Me salen casi 900 euros, no 18 (y tampoco asocio los extras en forma de palomitas y demás).

Se me ocurren los siguientes datos a tener en cuenta:

Cada vez que se celebra la Fiesta del cine las salas se llenan, no hay ni una sola butaca libre. Y pasa en todas las sesiones, es más, hay tanta cola que muchos sacamos las entradas por internet incluso con sobrecoste, pero así nos evitamos la cola.

Un miércoles día del espectador hay mucha más afluencia que cualquier otro día, como el triple o el cuádruple.

Conozco gente que nunca va al cine porque lo consideran carísimo, pero que sin embargo en la Fiesta del cine van a ver tres o cuatro películas, a veces salen de una y se meten en la siguiente.



Yo misma iría más al cine si los precios fuesen más adecuados.

Cuando la entrada te sale barata (3 ó 4 euros), no te importa gastarte el pastizal en palomitas, refrescos y demás, con lo que el cine sale ganando.

Las matemáticas nunca han sido mi fuerte, pero digo yo que ingresar 900 euros por una proyección será mucho mejor que ingresar 20.

En conclusión, creo que el precio del cine no es elevado sino que en lugares como Madrid es sencillamente de locos; eso hace que la gente busque otras fórmulas o que sencillamente no vaya. Pero no quiere decir que no nos guste el cine o que prefiramos piratear, lo que no nos gusta es pagar tanto como se exige. La ley de la oferta y la demanda mueve el mundo, vende lo más caro que puedas siempre que el comprador esté dispuesto a pagar ese precio. Pero si no lo hace, deberás replantearte el precio.


Para mí, lo justo sería pagar 4 ó 5 euros por el cine entre semana y entre 6 y 7 el fin de semana. Os puedo asegurar que lo pagaría con gusto y que en lugar de ir cinco veces al año al cine (en mi caso películas de adulto, las 6 u 8 de infantiles no las cuento en esta ocasión) iría probablemente una o dos veces al mes, lo que haría que me gastase en cine 4 ó 5 veces al año más de lo que me gasto hoy. Si la industria del cine hace el cálculo de lo que supondría al año por el volumen medio de espectadores, quizá sí les saliesen las cuentas. 

Comentarios

Tracy ha dicho que…
Pienso igual que tú, En provincias la cosa es más barata pero cada vez van subiendo los precios más.
Y no entiendo porqué ese afán de que los cines sólo se llenen en días puntuales y no siempre. Las cuentas no fallan, debe haber algún detalle que se nos escapa.
Un beso.
Esther ha dicho que…
Nosotros cada vez vamos menos al cine, esta vez ni en la fiesta del cine. Entre que en Estepona no hay, y que en Marbella o Algeciras los precios están como en la capital. Aprovechamos cuando vamos a Sevilla, donde hay algunos cines con sesiones con entradas a 5 €. En mi caso yo sí he pirateado, ahora no. También compro pelis en dvd, y ahora con Netflix disfruto sobre todo de series, pero también de alguna peli de las que en su día me perdí en el cine. Besos.
ITACA ha dicho que…
No sé qué se nos escapa, será ingeniería financiera de alto nivel... pero en tal caso no deberían quejarse no?
ITACA ha dicho que…
Yo nunca he pirateado por falta de medios y de ganas, las dos cosas. Pero no me importa esperar a ver la película de turno en casa, antes o después la ponen en la tele. Pero sí es cierto que me gusta ir al cine y no lo hago más porque me parece hiper caro.

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