VIERNES VITALES 60: FRICCIÓN DE PLACAS TECTÓNICAS EMOCIONALES

Los momentos de mayor sufrimiento son aquellos en los que nuestras placas tectónicas interiores colisionan entre sí, se friccionan y nos hacen mucho daño. Supongo que tales momentos son inevitables porque forman parte de la vida. Pero no por ello se hacen más fáciles o llevaderos. Eso sí, una vez que asumes que tienen que ocurrir, como todo en esta vida, los sobrellevas mejor y sobre todo sabes identificarlos mucho mejor aún cuando ves que una persona está atravesando por una de esas etapas duras.

El término fricción de placas tectónicas emocionales me lo he sacado de la manga, acuñación propia, pero creo que es acertado. Se trata de esos momentos en lo que eres y lo que quieres ser difieren, tiempos en los que vives situaciones que no te gustan, que tu yo interno repudia y que sin embargo tienes que tragar. Vale que esas situaciones se dan prácticamente cada semana, pero cuando atraviesas por una situación así de manera sostenida en el tiempo, es cuando esa continua fricción de placas emocionales se puede convertir en un terremoto, un tsunami o algo similar y causarte heridas emocionales complicadas.

¿Cuándo entiendo que se atraviesa una etapa de fricción de placas tectónicas? Por ejemplo en el trabajo, cuando sabes que no encajas con esa empresa o que ese trabajo no es para ti. Tienes días mejores y peores, pero en el fondo sabes la verdad, que deberías dejarlo, deberías moverte hacia otros caminos, que eso no va contigo y que no te sientes ni cómoda ni feliz con ello. Sin embargo, todos sabemos que no es fácil dejar un trabajo y encontrar otro ¿mejor?, tenemos miedo ante la inseguridad, ante lo desconocido… y a menudo pasamos en los trabajos mucho más tiempo del que emocionalmente habría sido mejor pasar.

Lo mismo ocurre con las relaciones personales. Creo que casi todos hemos pasado por una relación a la que nos atamos más tiempo del que, con el paso de los años, nos hemos dado cuenta de que se merecía. Sabíamos que esa persona no era nuestra media naranja, que antes o después acabaría, no éramos felices, pero sin embargo aquello duró más de lo que debería haber durado, y las placas tectónicas durante ese tiempo de más chocaban y se friccionaban una y otra vez. No tiene que ser sólo una relación de pareja, también ocurre con amigos, con compañeros…


¿Cómo escapar de la etapa de fricción de placas tectónicas? Bien, creo que escapar, lo que se dice escapar, no es posible. Pero sí puedes sobrellevarlo mejor o incluso hacer que esa etapa dure menos tiempo. Para ello, debes enfrentarte a ti mismo y tus fantasmas interiores, y eso es doloroso. Encontrarás dentro cosas que no te gustarán, que en ocasiones te darán miedo o repulsa y sufrirás. Pero desgraciadamente el crecimiento suele venir después de esas etapas de sufrimiento y yo, al menos, no conozco otro camino. Desde luego, lo que solemos hacer y es malísimo, es mirar para otro lado, dejar que pase el tiempo. No me parece la mejor opción, aunque yo la he puesto en práctica demasiadas veces, y es la más fácil aunque al final no lo sea porque no lleva a ninguna parte. Enfréntate a la situación, a cómo te hace sentir, coge un folio en blanco y escribe: pros, contras, opciones, siguientes pasos… Ten en cuenta que quizá momentáneamente las placas no estén friccionándose, que hay momentos buenos y malos, pero que si vives emocionalmente encima de dos placas así, antes o después friccionarán y quizá lleguen a colisionar causando verdaderos estragos en tu interior. Busca asesoramiento externo, empieza por un buen amigo que pueda ser imparcial ante lo que le cuentas, sigue con un coach, haz algo.


A veces salir corriendo y empezar otro camino sencillamente no es una opción o no es tu opción en ese momento. Es cierto que quizá sea la mejor decisión, pero es difícil y puede ser que el precio del billete sea ahora demasiado caro. Bien, céntrate en lo bueno (San Francisco está en una falla y no por eso deja de ser una ciudad fascinante), busca las cosas buenas y paladéalas, haz que las cosas malas pesen menos. Coge aire, aguanta y sobrelleva como puedas esa situación. Pero ten claro que es un respiro momentáneo, que no sabes cuánto va a durar pero que en el fondo sabes que eso sigue sin ser para ti. Quizá dar ese paso tan difícil necesita que estés mejor, que consigas reunir más fuerza, que alguien externo te ayude. Pero al menos eres consciente de tu situación y no te mientes a ti mismo. Es el primer paso.

Comentarios

Tracy ha dicho que…
Pues mi felicitación más efusiva para el invento de las placas tectónicas, ¿Qué te tengo que pagar para usar esa expresión?
ITACA ha dicho que…
Jajajaja!!!! No tiene copyright Tracy , la puedes usar cuando quieras :)

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