MIS TRUCOS DE AHORRO 4. VIAJES II: TRANSPORTE EN DESTINO Y COMIDAS

En el post anterior sobre ahorro en viajes, os hablé de mis trucos a la hora de comprar billetes de avión y reservar alojamientos, intentando conseguir siempre la mejor oferta y ahorrar unos eurillos siempre que sea posible.

Hoy toca hablar de otros trucos de ahorro en viajes, en concreto la partida de transportes en destino y comidas.

TRANSPORTE EN DESTINO

Una vez llegado a nuestro destino de viaje, es posible que tengas que utilizar otros medios de transporte para desplazarte. La primera recomendación: aprende de los que son de allí y muévete como ellos. Parecerá una perogrullada, pero no lo es. Yendo de viaje tiramos más de taxi y de medios para turistas que de los medios que utilizan los oriundos. Hay veces que debe de primar la comodidad, pero otras veces el sentido común. Por ejemplo: coger un barco de los que utilizan los turcos para cruzar de un lado a otro de Estambul, además de ser una experiencia fantástica y que te acerca al verdadero sentir del lugar, es mucho más económica y menos turística y más viajera. Otro ejemplo: desde el aeropuerto de Lisboa se llega divinamente al centro en autobús y además se incluye dentro de la tarjeta de transporte que puedes sacar por períodos de 24 horas. La recomendación es ver qué compensa más, es posible que te compense un taxi si sois más de tres personas o si no pensabas sacar la tarjeta ese día: haz cuentas y valora la comodidad de uno y otro medio.


A este respecto, es muy importante informarte sobre las tarjetas de transporte. Hay tarjetas con infinidad de descuentos, que incluyen a veces viajes ilimitados o descuentos asociados a restaurantes, entradas a museos etc. Merece la pena tirar de internet e informarte de las diferentes opciones. Piensa cuántos desplazamientos harás cada día y qué te compensa más: puedes ahorrarte bastante.

¿Cuánto puedes ahorrar? Pues depende, pero fácilmente unas cuantas decenas de euros por persona en un viaje de cuatro o cinco días.


COMIDAS

Mi época de llevar embutido envasado al vacío en la maleta creo que ya ha pasado. Quizá aún merezca la pena en lugares en los que la comida es carísima y malísima a partes iguales (se me vienen a la cabeza ahora mismo Londres o Disneyland París por ejemplo). En cualquier caso, hay muchas y variadas opciones. En mi experiencia personal, especialmente en esos sitios de comida cara y mala, merece la pena incluir el desayuno en el alojamiento. Un buen desayuno bufet te sirve para recargar las pilas y además para llevarte algún bocadillito o similar que probablemente te evite el importe de la comida y te permita centrar tu presupuesto en la cena, que en mi experiencia es mucho más provechoso. Esto lo he hecho cientos de veces, desde los días de playa hasta en grandes ciudades que patear. Te paras en un parque o un banco, comes algo y sigues adelante. Luego, sobre las tres o las cuatro puedes darte el gusto de pararte y tomarte un café, un helado, un buen batido o incluso un trozo de tarta. Luego por la noche date un buen capricho y vete a un restaurante en condiciones.

Vuelvo a recordar que ahorrar no significa sufrir, sino decidir bien dónde y en qué gastar tu dinero. Para mí, pasar el día con un par de sándwiches (si los saco del desayuno del hotel genial, y si no siempre puedes parar en un supermercado y comprarlos o comprar algo de fruta por ejemplo), es algo positivo. Te permite ahorrar tiempo, dinero, ir más ligero y coger la cena con ganas. Además, puedes adelantar la cena a un horario más europeo y disfrutar después de la caminata del día (en turismo urbano) o de un día de playa.

Ten en cuenta además que en muchos restaurantes existen promociones, ofertas, descuentos por internet… No sólo pasa eso en tu ciudad. Aprovéchalos.  También aprovecha ofertas como menús del día, menús de cenas, happy hours… Todo ahorro es bienvenido.


¿Cuánto ahorramos así? Es variable, pero probablemente desde 10 euros por persona en un lugar a barato a 25 o más en una ciudad cara. Multiplícalo por cada persona en tu grupo familiar y el número de días. Un buen importe que puedes dedicar a cenar un día en aquel restaurante especial que tenías fichado o en darte algún caprichillo extra.

Mis trucos de ahorro 3: Viajes I: vuelos y alojamiento 

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Mis trucos de ahorro 1: Tarjetas de puntos y descuentos (las mías) 
Mis trucos de ahorro 2: Internet. Códigos descuento y proveedores


Comentarios

Margari ha dicho que…
Pues tomo nota de todos tus buenos consejos!
Besotes!!!

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